Autor: Cabellos, Carmelo . 
 Análisis de los resultados electorales del 28 de octubre. 
 Las diez respuestas del cambio     
 
 Diario 16.    30/10/1982.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 28. 

Análisis de los resultados electorales del 28 de octubre.

Las diez respuestas del cambio.

El eje sobre el que han girado los resultados del 28-O es el fracaso del centrismo y la apuesta por el voto

útil de la izquierda.

EL ANÁLISIS

Carmelo CABELLOS

I UN MAPA NUEVO

Lo más sorprendente de los resultados de las elecciones legislativas es el vuelco total que ha dado el mapa

político español. Aunque la distribución de las fuerzas políticas no ha sorprendido, puesto que ya la

adelantaron las encuestas, no por ello se deja de apreciar que la España política de la transición ha dado

paso a una nueva situación.

El papel jugado por el centrismo en la transición ha pasado ya a la historia de este país, puesto que ahora

prácticamente ha quedado fuera de juego. De un sistema prácticamente cuatripartito, con apéndices de

partidos nacionalistas, se ha pasado a la bipolarízación con dos apéndices nacionalistas importantes y

unos restos de partidos sin peso parlamentario.

EL 2 TRIUNFO SOCIALISTA.

El triunfo absoluto del PSOE, que consigue aumentar sus votos en más de cuatro millones trescientos mil,

con un aumento de 80 escaños, es más que espectacular. Por una parte, responde a la seguridad que da el

«turnismo» en el sistema democrático y, por otra, el PSOE recoge doblemente el fracaso de UCD.

Los socialistas han recogido los frutos no sólo de su labor de oposición al Gobierno centrista, sino

también los del acoso y derribo del partido que lo sustentaba. A esto se añade el incremento del «voto

útil», que le ha llegado tanto por la derecha centrista como por la izquierda comunista.

Las caídas en picado de UCD y PCE han tenido como beneficiarios a los socialistas, que partían en la

campaña con una mayor solidez.

3 LA DERECHA "UTIL"»

El también resonante triunfo de la coalición AP-PDP, que gana una proporción de votos semejante a la

del PSOE y con un total de 95 escaños por encima de los resultados del 79, tiene su base fundamental en

dos hechos —el hundimiento del centrismo y el liderazgo de Fraga— que confluyen en la recogida del

«voto útil» de la derecha.

Todos los grupos de presión de la derecha española han estado detrás de esta coalición al desahuciar a sus

oponentes centristas. Baste como ejemplo público la actitud de los empresarios que echaron todos sus

recursos a favor del grupo de Fraga.

Otra explicación es que el aumento de la participación pesó muy directamente en beneficio de AP.

Sin duda alguna, el hecho sobre el que gira la nueva situación es el hundimiento centrista que da paso a la

bipolarización. La larga y permanente crisis de UCD, su desdoblamiento final en cuatro formaciones

políticas -PAD, UCD, CDS y PDP-, junto a la pérdida de credibilidad del Gobierno y la improvisación de

un líder a última hora, explican un poco el fracaso.

Por ello no es extraño que tanto UCD como el CDS se hayan visto reducidos a su mínima expresión como

fuerzas de irrelevancia parlamentaria. Si aún persisten en sus ideas, quizá lo único que les queda es

recomponer posiciones y buscar la posibilidad de convertirse, juntos, en un partido bisagra.

5 CLOBIERHOQUICAÍ

Lo que ya resulta más sorprendente es la inédita situación que se ha dado con el hecho de que

prácticamente todos los miembros del Gobierno que convoca unas elecciones son eliminados del

panorama político de un plumazo.

Ni el presidente, Calvo-Sotelo, ni sus ministros, a excepción del incombustible Pío Cabanillas, se

volverán a sentar en un sillón del Congreso. No ya en el banco azul, sino en ningún otro puesto. Es el

hecho más insólito de todas las elecciones y resume por sí solo el fracaso centrista.

EL CARRILLO

El segundo estrepitoso fracaso es el comunista. Si UCD consigue por lo menos disponer de grupo parla-

mentario, el PCE se queda en el limbo del grupo mixto, con una pérdida de más de un millón de votos y

18 escaños sobre los 23 de la anterior legislatura.

La mala imagen de Santiago Carrillo, detectada en todas las encuestas, junto al deterioro sufrido por las

crisis del PCE, y especialmente de su hermano catalán el PSUC —que sólo tendrá un representante en el

Congreso—, así ccomo la tendencia al voto útil recogida por el PSOE explican de alguna manera la

hecatombe comunista.

Si en el 79 se afirmó que el PCE alcanzó su techo máximo, ahora creo que ha llegado al mínimo.

Los partidos nacionalistas han seguido la tendencia del asentamiento en el caso del PNV y CiU, junto a

un relativo declive de Herri Batasuna, Euskadiko Ezkerra y Esquerra Republicana de Catalunya, así como

la desaparición de los apéndices menores como el PSA y UPC.

Los nacionalistas catalanes de CIU mejoran posiciones, pese a la batida socialista, mientras los vascos del

PNV consolidan su posición hegemónica en Euskadi, aunque empatados con el PSOE.

Por su parte, EE y ERC subsisten por ahora en Euskadi y Cataluña, respectivamente, aunque su arraigo

puede peligrar de cara a una mayor clarificación en el futuro por la tendencia simplificadora del

electorado.

8 LOS EXTREMISMOS

El caso del electorado de Herri Batasuna, que puede traducir el apoyo populara ETA militar, merece una

particular acotación. HB aumenta en más de treinta mil votos, pero pierde un escaño. La explicación de

esta aparente contradicción está en el aumento de la participación en el País Vasco.

En el otro extremo habría que resaltar el escasísimo apoyo dado por los electores al golpismo. El

fantasmagórico partido creado en torno al golpista Antonio Tejero sólo ha conseguido la mínima cota de

25.000 votos de un total de veintiún millones y pico de votantes.

Incluso si añadimos a éstos los votos ultras al partido de Blas Pinar se rebasan en muy poco los cien mil

votantes del extremismo derechista.

9 EL REGALO D´HONDT

Otro elemento que siempre sale a discusión al analizar los resultados electorales es la aplicación de la ley

de la regla D´Hondt. En el actual reparto de escaños el beneficio de su aplicación lo reciben el PSOE con

11,4 puntos; AP, con cinco puntos, y el PNV, con 1,3 puntos.

Las desventajas, por quedar colistas en las listas, son para UCD en 3,8 puntos más de la mitad de sus

resultados—, del PCE en 2,4 puntos y del CDS en 2,2 puntos (ver cuadro).

Sin embargo, hay que decir en favor de la norma que su finalidad es asegurar la gobernabilidad de un país

en un sistema de múltiples partidos.

El nuevo Congreso de los Diputados tendrá, con estos resultados, seis grupos parlamentarios. El

gubernamental socialista, con 201 escaños y amplia mayoría absoluta, y el de AP-PDP como primer

partido de la oposición, con 106 escaños.

En segundo lugar, tanto CIU, con doce escaños, como el PNV, con ocho, tendrá grupo parlamentario

debido a que han obtenido más del 15 por 100 de los votos en las provincias en las que se presentaban.

UCD tendrá grupo parlamentario, pese a no lograr los quince escaños, por haber obtenido más del 5 por

100 de los votos a nivel nacional.

Por último, en el grupo mixto se encontrarán los comunistas, junto al CDS, HB, ERC y EE.

 

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