Autor: Rodrigo, Miguel . 
 La prensa americana destaca la moderación del PSOE. 
 El Departamento de Estado felicitó a Felipe González     
 
 Diario 16.    30/10/1982.  Página: 33. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

La prensa americana destaca la moderación del PSOE

El Departamento de Estado felicitó a Felipe González

Nueva York: Miguel RODRIGO, corresponsal

Los Estados Unidos felicitaron de forma oficial a Felipe González por su triunfo y al pueblo español, a la

vez que manifestaron su muy fuerte apoyo al proceso democrático español, dijo un portavoz del

Departamento de Estado, que señaló que «esperaban trabajar de una manera positiva con el nuevo

Gobierno».

La declaración no fue hecha en el contexto de un comunicado como se esperaba, ni ha habido ningún

mensaje de la Casa Blanca a través de la Embajada española en Washington, aunque el embajador de los

Estados Unidos en Madrid, Terence Todman, envió una carta al líder socialista y próximo presidente del

Gobierno español.

Cautelas

Las declaraciones a la prensa fueron hechas en el informe diario de este Departamento, y a preguntas de

los periodistas sobre la posición ante el resultado de las elecciones favorables al Partido Socialista Obrero

Español. También fue interrogado el portavoz oficial sobre la postura del Departamento ante el anuncio

hecho por Felipe González de un referéndum para aprobar o rechazar la entrada de España en la OTAN.

En este sentido, el funcionario de Exterior estadounidense dijo: «Apoyamos la entrada de España en la

OTAN y creemos que es prematuro discutir ahora este tema».

También mostró cautela a la hora de definir la posición de la Administración Reagan en relación con los

acuerdos bilaterales firmados entre ambos países y a la espera de ratificación por el Congreso. «Hemos

firmado los acuerdos con España y pensamos que son buenos. El Congreso español tiene que ratificarlos,

nosotros esperamos que los ratifiquen.»

Primeras páginas

Una última pregunta en torno a la política anunciada por Felipe González para Latinoamérica y,

concretamente, Centroamérica, el portavoz del Departamento de Estado se limitó a responderle de forma

evasiva diciendo que «no hay novedades en relación con Centroamérica, el futuro dirá».

Los periódicos de Nueva York y Washington se hacían eco también del triunfo socialista con artículos en

primera página. Así, el «New York Times» titulaba: «Los socialistas españoles ganan una gran victoria en

las urnas», «Clara mayoría conseguida», y el «Washington Post», «Los socialistas, victoriosos en España;

Felipe consigue el control en la Cámara Baja».

En las crónicas enviadas por los corresponsales de ambos periódicos en Madrid se recogen las últimas

estimaciones y hablan de la tranquila jornada electoral, en la que sólo hubo incidentes menores. Todos

ellos coinciden en señalar la bipolarización escogida por el pueblo español en esta votación, y el «New

York Times» señala que los próximos treinta y cinco días, antes de que Felipe González se instale en la

Moncloa, serán de peligro para la democracia, según estimaciones de analistas no nombrados consultados

por ellos.

Todos los periódicos, incluidos el «New York Post» y el «Daily News», de características locales, se

hacen eco de la alegría de los seguidores socialistas en Madrid la noche del triunfo y dan semblanzas

biográficas del futuro presidente de Gobierno. En algunos casos se señala que la victoria socialista, con el

control del Congreso, no tiene antecedentes ni siquiera en la II República, e indican la moderación que

Felipe González ha dado a su partido en comparación con el partido marxista y revolucionario que era

hace cuarenta y cinco años.

También señalan la debacle del centro y la contemplan dentro de la expectativa de que la campaña ha sido

una campaña de personalidades más que de ideologías, y Felipe González y Fraga Iribarne, al que en casi

la totalidad de los medios recuerdan como ministro duro del franquismo, ofrecían las imágenes más

fuertes.

Lo avanzado de la hora a la que se produjeron las primeras estimaciones no ha permitido la evaluación

política de la subida de Felipe González al poder, en una Europa que se decanta ahora hacia el socialismo

como hace un lustro lo hizo hacia el liberalismo, y en una España de importancia estratégica para la

política defensivo de los Estados Unidos.

 

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