Partidos políticos de izquierda ante la cultura. 
 No a la censura, sí a la libertad de creación     
 
 Diario 16.    07/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Partidos políticos de izquierda ante la cultura

No a la censura, sí a la libertad de creación

MADRID, 7 (D16).—La total abolición de la censura, junto con la existencia real de una absoluta libertad

de creación y expresión son dos de los puntos sobre los que se encuentran tota1mente de acuerdo los

partidos políticos, en lo referente al mundo de la cultura. La extensión de las estructuras democraticas al

ámbito cultural es otra de las reivindicaciones fundamentales expuestas por los portavoces de los partidos

presentes ayer en una mesa redonda sobre "Alternativas culturales de los partidos políticos".

Para el PTE, representado por Julio Vêlez, la política cultural de su partido, todavía ao legalizado, se

encuentra inmersa en una política globali-zadora en la que lo importante ahora es la creación de un Frente

Electoral Democrático. Como medidas específicas del campo cultural, propugna, entre otras, la lucha

contra el imperialismo ideo1ógico, la profundización de la democratización en los aspectos culturales, y

potenciar la cultura propia de las regiones.

Cultura pobre

Miguel Bilbatua, representante del PCE, hizo hincapié en el aspecto económico de la actividad cultural,

subrayando el estado de tola] indefensión en que se encuentra el trabajador de la cultura en España. Pidió

la democratización de los organismos culturales estatales y la libertad de creación y expresión. "El PCE

—dijo— nunca podrá constituirse en censor de la creación artística."

Como alternativas concretas citó las relativas a la radio y televisión (supresión de la censura, acceso de

todas las corrientes ideológicas, limitación a la emisión de productos extranjeros, programas regionales,

control democrático de la gestión y programación...) y a las artes plásticas (libertad absoluta y propuesta

de un gran congreso que aglutine a todos los artistas españoles).

El crítico teatral Enrique Llovet, que habló por el PSOE, tachó a la cultura capitalista de Impuesta y

monocorde, y le acusó de establecer una división artificial de los individuos en creadores y espectadores,

trasladando el consumismó al mundo cultural. En una sociedad socialista jugarán un papel importante los

"animadores", con la misión de fomentai una participación no pasiva de todos en el quehacer cultural.

El PSOE tiene un programa concreto de organización cultural, que se basa en una coordinadora a nivel

local, con la misión de cooperar con las autoridades locales, una entidad regional que disponga y

distribuya los recursos y una organización nacional que negocie los proyectos y la distribución de los

recursos (Un 2 por 100 del PNB) con el futuro Ministerio de Asuntos Culturales.

El representante de ID, Rodríguez Valdés, que intervino en último lugar, suscribió lo expuesto por los

representantes de los demás partidos y afirmó que puesto que se parte de cero, es el momento de rehacerlo

todo en el mundo de la cultura.

 

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