Autor: Quintero, Manuel. 
 Elecciones-87: La alcaldía no es negociable, según Manzano. 
 Madrid votó menos al PSOE en todos los distritos y le hizo perder 144.513 votos     
 
 Diario 16.    12/06/1987.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

Diario 16/12 de junio-87

ELECCIONES 87

NACIONAL

LA ALCALDÍA NO ES NEGOCIABLE, SEGÚN MANZANO

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La pérdida masiva de votos en todos los distritos de Madrid, sin excepción, ha hecho que el PSOE bajara

144.513 votos respecto a los comicios municipales del 83. AP tampoco se salvó de la quema, y sólo se

registra una subida espectacular de votos en todas las circunscripciones de la localidad del CDS. Esa

pérdida tan notable de votos, independientemente de la disminución del censo, ha contribuido a que los

socialistas perdieran la mayoría absoluta en la ciudad.

Madrid votó menos al PSOE en todos los distritos y le hizo perder 144.513 votos

Manuel Quintero Corresponsal municipal

MADRID.—El Partido Socialista Obrero Español ha perdido votos en todos los distritos de Madrid en

relación con las últimas elecciones municipales del año 83, y esa es una de las claves de su pérdida de

mayoría absoluta en la capital de España. La diferencia de votos es de 144.513. Alianza Popular, salvo en

el caso de Fuencarral, donde supera en casi mil votos los obtenidos en los anteriores comicios, se

encuentra en igual situación que su máximo oponente por la izquierda. La situación se repite, no con tanta

insistencia, en el caso de Izquierda Unida, porque, mientras los datos permanecen iguales en los distritos

de Arganzuela y Latina, pierde votos en once demarcaciones administrativas y supera sus propias cifras

del 83 sólo en las circunscripciones de Retiro, Salamanca, Chamartín, Chamberí y Moncloa. El mismo

estudio referido al Centro Democrático y Social indica que crece espectacularmente en todos los distritos

de Madrid, sin excepción, y que en feudos especialmente socialistas, como Mediodía y San Blas, arranca

casi 12.000 votos más que en el 83, mientras que el PSOE los pierde. Estos dos distritos son los de menor

índice de participación. Pese a todo, el PSOE barrió en 12 distritos, AP en 6 y CDS e IU en ninguno.

Carrillo

El partido de Carrillo, PTE-UC, consiguió, es verdad, sólo 25.059 votos, pero esos sufragios que, con

toda probabilidad le hubieran dado un concejal más a Izquierda Unida —si hubieran ido juntas las dos

formaciones comunistas— y se lo hubiera quitado a Alianza Popular, habría configurado el mapa de los

pactos de muy distinta manera, por que hubiera dado la mayoría absoluta a la izquierda PSOE-IU, en

lugar de al centro derecha AP-CDS. En este sentido, conviene reseñar que por la ley D´Hont, la

consecución de un concejal le ha costado 27.000 sufragios al Partido Socialista y a Alianza Popular,

mientras que esas cifras aumentan para el CDS —30.000— y aún más para Izquierda Unida, .13.000."

Un juicio comparativo de las grandes cifras electorales en Madrid indica que el PSOE, pese a iodo, es la

primera vez que sube en numero de votos obtenidos, 3.150 más que en el 83, aun contando con el

hándicap del descenso del censo, por lo que se elegían 55 concejales en vez de 57. Y que estas cifras

equivalen al 40,40 por 100 de los votos válidos emitidos, a 102.020 votos más que AP, 418.144 más que

el CDS y 563.513 más que Izquierda Unida. Las cifras del 83 dicen, sin embargo, que entonces el PSOE

se quedó sólo a 20.000 votos por encima de Alianza Popular, cuando Verstrynge, pese al voto cautivo y

fijo de la derecha en Madrid, sea quien sea el candidato —lo dice Barranco—, consiguió el 38 por 100 de

los votos. Ahora, el grupo conservador sólo ha obtenido el 33,79 por 100.

Ayuntamiento

Lo que está en litigio es quién va a gobernar el Ayuntamiento, si se van a producir pactos y entre quiénes,

y si sólo se van a conseguir consensos y transacciones políticas con un gobierno en minoría, que sería el

del actual alcalde en funciones, Juan Barranco. Sobre este aspecto, el alcalde entiende que «el partido

mayoritario es el PSOE, y el candidato más votado, yo. Y tengo la obligación moral de hacerme cargo del

gobierno, y estoy dispuesto a asumir el reto que quiere la mayoría de los madrileños». Es decir, Barranco

no quiere pactos porque no los puede hacer, y sobre los que puede hacer AP y el CDS opina que «no

puede, no debe haber un alcalde, cuya diferencia de votos con el que más ha conseguido sea de más de

cuatrocientos mil. No estamos en la Italia de los Borgia, aunque estamos muy cerca», en clara alusión a

que Rodríguez Sahagún asuma la contraprestación de AP, que llevaría, a su vez, al partido conservador a

la presidencia de la autonomía. Manzano permanece sobre los pactos imperturbable: «La Alcaldía de

Madrid no es negociable», cuando le preguntó si sus votos harían alcalde a Rodríguez Sahagún. Y añade:

«Es como si con tres mil pesetas y el medio por ciento de participación en una empresa quieres ser el

presidente del consejo de administración.» En ei fondo, a lo lejos, está la Moncloa. El CDS quiere la

Alcaldía, y en una operación Chirac a la italiana, la presidencia en el 90. Pero Manzano dice que ellos son

lalternativa y que no quieren cederle e! testigo a nadie más. Sahagún asegura entonces que «pacten y que

gobiernen ellos». Asi estan las cosas, aunque serán diferentes.

 

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