Autor: Pérez, Vicente A.. 
 Elecciones: Barcelona. 
 La noche más larga     
 
 ABC.    12/06/1987.  Página: 66. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

La noche más larga

Barcelona. Vicente A. Pérez

La noche de los sudores fríos, la del cinco por ciento, la del caos interminable; cualquiera de estos títulos

valdrían para definir la, en definitiva, noche más larga de la reciente historia electoral barcelonesa. Tan

larga que acabó por agotar a todos, electores y candidatos, quienes, en los umbrales del alba, «plegaron»

sin saber a ciencia cierta los resultados finales del escrutinio. Todo se juntó esa noche para conformar el

interminable caos. En la mañana de ayer los ciudadanos volvían a sintonizar las emisoras de radio que

habían dejado en la madrugada para enterarse definitivamente de quiénes serán los futuros regidores del

Ayuntamiento de Barcelona. Ocho y cinco de la tarde. TV-3 publica un sondeo según el cual y entre otros

datos sorprendentes, el CDS conseguiría cinco regidores. Todas las cabalas saltaban por los aires.

Nueve de la noche. El Ayuntamiento de Barcelona da a conocer sus previsiones y éstas dan mayoría

absoluta al PSC. Se dice que los veintitrés regidores están al alcance de la mano. Comienza a desatarse el

delirio socialista. Diez de la noche. Maragall llega al hotel en el que los simpatizantes de su partido ya

están celebrando e! triunfo. Y a pesar de las cifras contradictorias que surgen por doquier, no despejadas

por las oficiales que, con extraordinario retraso llegan desde Madrid, se prepara para ofrecer una rueda de

Prensa en olor de multitudes. Doce menos cuarto. Maragall alza jubiloso sus brazos en medio de un

ambiente enfervorizado, sudoroso de calor y de la satisfacción que no le cabía en sí por el rotundo triunfo

que los datos (a saber cuáles del revoltijo) te daban. Confirma la mayoría absoluta y la posibilidad de

llegar a los 23 regidores. Doce y media. Josep Maria Cullel comparece, con gesto apesadumbrado, ante

los medios de comunicación. Es parco en palabras y parece con deseos de descansar tras el esfuerzo

realizado y la tensión acumulada. Una de la madrugada. Cullel felicita por medio del teléfono a Maragall.

Algunas fuentes fijan la atención en el cinco por ciento de votos que parece alcanzar IC.

Dos de la madrugada. (Aquellos sudores en el cuartel general del PSC se tornan fríos y la pesadumbre de

Cullel, optimismo. A partir de esla hora ya no se descorchan botellas de cava. Los líderes socialistas se

encierran en el hotel y guardan silencio absoluto durante el resto de la noche. Tres de la madrugada. El

cinco por ciento, apretado, apretadísimo que lleva conseguido IC condiciona cualquier especulación. Ya

nadie habla de 23 regidores socialistas ni siquiera de 22. En el PSC todas las esperanzas están puestas en

el clavo ardiendo del cinco por ciento de IC, el único que les puede salvar de haber caído en el ridículo

más espantoso por su afán de haber vendido precipitadamente la piel del oso. Al alba. A las cuatro y

media se ofrecieron los últimos datos oficiales. Aún quedaba por escrutar el quince por ciento de los

votos emitidos. Sólo con la llegada del alba se confirmó que IC había conseguido «por los pelos» su cinco

por ciento, Y que, «por los pelos», Maragall repetía Alcaldía. Pero ya el sudor era muy frío y el cava

estaba caliente.

 

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