Autor: Martí, Xavier. 
 Elecciones: Barcelona. 
 Pascual Maragall: "El "factor España" ha sido negativo para nosotros"  :   
 "CiU nos ha quitado votos en los barrios obreros". 
 ABC.    12/06/1987.  Página: 67. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Pascual Maragall: «El "factor España" ha sido negativo para nosotros»

«CiU nos ha quitado votos en los barrios obreros»

Rupia (Girona). Xavier Marti

«En unas elecciones es determinante la coyuntura política general, y para nosotros el factor España ha

sido negativo.» El día después a Pascual Maragall le sirvió para comenzar a reflexionar. Las nubes que

salpicaban el cielo ampurdanés parecían el reflejo de los pensamientos que, en voz alta, Iba desgranando

el alcalde barcelonés. Llegó a la autocrítica, siguió con la acusación velada y sobrevoló con cautela los

resultados. «Todo esto es como hacer una paella. Durante cuatro años hemos ido recogiendo los

ingredientes y los hemos puesto al fuego. Aquellos veinte minutos de cocción son la campaña electoral y

una vez cogido el punto de ebullición, la dejas reposar unos minutos antes de zampártela, que son esos

tres días que me he cogido de descanso.» El «chef» Maragall asegura que ha resultado un buen ágape.

Dice: «Creo que todo está en su punto. No se ha quemado, el pescado era bueno y el agua suficiente.» Sin

embargo, aún no sabe si la comunista Eulalia Vintró participará en la comilona como cocinera o como

invitada: «No he hablado con Lali porque pensé que era ella la que tenía que llamarme.» Empezó la

conversación en tono distendido y con la sonrisa algo rota: «Aún no tengo decidido si nombraré a Josep

María Cullell jefe de la oposición». Y se fue, dialécticamente, a Manresa, hasta ahora capital «de la

Cataluña interior socialista», que ha pasado a tener alcalde convergente: «Es una lastima, ha sido una

sorpresa. Temíamos más por Tarragona (hasta ahora también con Alcaldía socialista, pero ahora en

función de los pactos que se establezcan) porque el estilo de campaña no era muy favorable para nuestro

candidato». En torno a la «batalla de Barcelona», Pascual Maragall dijo que «había que ver la actitud que

tomaba TV-3 (la televisión autonómica), porque en esta ciudad mover un uno por ciento de derecha a

izquierda o al revés es muy difícil porque está muy vertebrada sociológicamente. Se ha ido configurando

un mapa político propio». Y aludió a la campaña llevada a cabo por su partido: «El momento era malo

porque había barrios que se han dormido en los laureles. He tenido que luchar contra el "esto está chupao,

Pascual". Y por otra parte, tengo la impresión de haber desarrollado una campaña distendida.»

Sobre los resultados obtenidos, Maragall dice que «nosotros hemos resistido más que el socialismo

español los envites de la derecha», y alude a la coalición que más batalla le ha presentado: «CiU ha

dejado de ser la única derecha que planta cara al socialismo. Se ha experimentado un corrimiento del voto

de la derecha porque aquí CiU se ha quedado con tos votos de AP, partido este que sí ha ganado votos al

PSOE.» Entonces añadió que «lo único abrumador ha sido el receso del socialismo en todas partes».

Desde su lugar de retiro sigue ahondando en sus análisis: «Tengo la impresión que en Barcelona nosotros

hemos arañado unos votos de ahí donde la derecha tiene la frontera. Por contra, creo que Convergencia i

Unió nos los ha arañado en los barrios obreros.» Pascual Maragall afirma que «nosotros hemos resistido,

pero en cualquier contienda electoral cualquier factor tiene importancia, como el desgaste que produce

gobernar. También es determinante la coyuntura política y para nosotros, el factor España, en el contexto

de retroceso socialista, nos ha perjudicado». En el último trecho de la contienda, y ya con el letrero

indicando la meta casi visible. Pascual Maragall lanzó un nuevo elemento a la arena electoral, concretado

en hacer aparecer las elecciones autonómicas de 1988. Sobre este particular, ayer comentó: «La izquierda

tendrá que plantear mucha batalla.» Pero a la autocrítica aparece de nuevo la crítica: «La derecha catalana

ha hecho demasiado españolismo, seguramente por miedo, porque se han creído que les iba demasiado

mal. Se lo han creído y han dejado un flanco descubierto, el que se refiere al nacionalismo. Se han

volcado demasiado sobre temas como la Ley, el orden, la seguridad ciudadana, etcétera. Han tenido

demasiada prudencia, y todo ello para arañar votos a AP. El flanco nacionalista es el sector que tenían

seguro. Estaban tan seguros de la "mercancía Pujol" que el tercio "sociovergente" lo han descuidado.»

En su primera comparecencia pública tras las votaciones, Pascual Maragall aseguró que, tras acabarlo de

consultar con su familia, iría a pasar temporadas en los distintos barrios de Barcelona. El dice que «me

hace gracia romper moldes. Al ser socialistas se nos pueden exigir ciertas obligaciones formales aunque

pueda parecer que se hagan por motivaciones populistas. Lo cierto es que tras doce años no se puede vivir

de la sorpresa de que "los socialistas gobiernen". Hay que marcar estilo. Hasta ahora, hemos aprendido

mucho y ya es hora de que nos toque hacer de maestros».

 

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