Autor: Ruiz Fuentes, R.. 
 Encuesta de opinión en Informaciones. 
 Los españoles y las asociaciones     
 
 Informaciones.    20/01/1975.  Páginas: 3. Párrafos: 22. 

Encuesta de opinión de INFORMACIONES:

? UN 69 POR 100 DE CONSULTADOS PIENSAN OUE LA SITUACIÓN POLÍTICA NO VA A

CAMBIAR CON LAS ASOCIACIONES

? SOLO UN 7 POR 100 ESTÁN DECIDIDOS A ASOCIARSE» MIENTRAS UN 42 POR 100

RECHAZAN LA OFERTA ASOCIATIVA, LOS INDECISOS REPRESENTAN EL 46 POR 100

? FRAGA» CABANILLAS Y GIRÓN, LOS POLÍTICOS MAS CONOCIDOS

Los españoles y las asociaciones

El 7 por 100 de los españoles está dispuesto a utilizar el Estatuto de Asociaciones Políticas, mientras que

el 42 por 100 rechaza esta posibilidad, según un sondeo de opinión realizado por Metra/Seis para

INFORMACIONES. Los indecisos representan el 46 por 100. La encuesta, que pretende medir la

reacción de la opinión pública ante dicho Estatuto, revela que el 69 por 100 de los encuestados no cree

que la situación política vaya a cambiar sustancialmente con las asociaciones. Sin embargo, parece haber

un amplio sector que confía obtener algún beneficio de la nueva situación, como «motor de arranque» del

juego político.

El 68 por 100 de los encuestados estima que las asociaciones no se parecerán a los partidos políticos. En

la hipótesis teórica de que éstos tuvieran existencia legal, las preferencias apuntan a la democracia

cristiana, el socialismo y la socialdemocracia.

FIRMAS EN «INFORMACIONES»

Los españoles, ante las asociaciones

Estos son los principales resultados de una encuesta realizada por la firma METRA/SEIS, el mismo día

—13 de enero— que se dio luz verde al juego asociativo. La encuesta pretendía medir las primeras

reacciones de la opinión pública de las grandes capitales españolas ante la aplicación del Estatuto, su

capacidad de convocatoria a la participación y la fuerza atractiva de algunos personajes públicos como

posibles líderes del «pluralismo» recién estrenado. Por último, intentaba reflejar el peso que distintas

opciones políticas existentes en Europa tendrían en nuestro país, en caso de existencial legal.

Han sido consultadas 1.000 personas, de uno y otro sexo, en las principales ciudades españolas. Estas

personas fueron entrevistadas en la calle, seleccionándolas al azar.

A pesar de que la encuesta se ha limitado a los grandes núcleos de población, los resultados que ahora se

analizan pueden interpretarse, sin duda, como indicadores validos del pul ra nada al futuro, es más

importante entre los que no tienen estudios, y en las ciudades de Madrid, Bilbao y —de un modo

manifiesto— en Sevilla.

1 ¿SE ASOCIARAN LOS ESPAÑOLES?

Si nos atenemos a los cálculos que se hacen los entrevistados sobre las reacciones de sus conciudadanos,

el panorama es; se cree que van a asociarse entre un 20 y 25 por 100 de españoles. Este porcentaje puede

dar idea del grado de interés que ha despertado el estatuto.

La misma pregunta planteada en forma directa —«Y usted particularmente, ¿estaría dispuesto a ingresar

en una asociación?»— no ofrece ya, según los resultados, ningún género de duda en cuanto a la capacidad

de convocatoria de la actual fórmula asociativa: mientras sólo un 7 por 100 piensa, con toda seguridad,

participar en el proceso asociativo, otro 42 por 100 rechaza con la misma certeza tal posibilidad. En fin,

existe un 26 por 100 de indecisos que se inclinarían en un sentido u otro so político del país respecto a los

temas propuestos.

2 ASOCIACIONES Y CAMBIO POLÍTICO

Existe algún escepticismo respecto a que las asociaciones vayan a generar cambios importantes en la

situación política del país. Sólo un 23 por 100 de entrevistados admiten tal posibilidad, frente a un 69 por

100 que no creen en modificaciones sustanciales. No obstante, algo más de la mitad de personas

interrogadas creen que pueden producirse algún cambio, aunque éste sea mínimo.

Los segmentos de población más escépticos frente a posibles mutaciones son:

— Personas de dieciocho a veinticinco años y de cuarenta y seis a cincuenta y cinco años.

— Entrevistados sin estudios

— Valencia y Sevilla,

En el otro lado, los menos escépticos son:

— Personas de cincuenta y seis y mas años.

— Entrevistados con estudios medios

— Granada y Madrid.

Sobre el sentido del posible cambio originado por las asociaciones, los juicios se polarizan entre quienes

opinan que será positivo de cara al futuro del país (40 por 100) y los que piensan que no tendrá ningún

efecto sobre él (33 por 100). Lo que parece evidente es que, aun admitiendo las condiciones claramente

restrictivas del estatuto, todavía hay una proporción importante de personas que confía en obtener algún

beneficio de la nueva situación; al menos, la esperanza de que el estatuto sirva de motor de arranque para

un incipiente juego político.

Esa esperanza se advierte, sobre todo, entre las personas de veintiséis a treinta y cinco años, y en las

ciudades de Zaragoza y Granada. Por otro lado, la proporción de entrevistados que piensan que el cambio

no afectará pa en función de la persona promotora y/o su programa político.

El abstencionismo puede interpretarse como un desinterés por la «oferta» asociacionista del Gobierno,

desinterés en paralelo con las posibilidades de acción política que se desprenden de ella. La otra

alternativa, la del miedo a la supuesta apertura o el temor a desembocar en el sistema de partidos, no se ve

confirmada al analizar estos mismos resultados por la distintas variables (sexo, edad, clase social nivel de

estudios y ciudad).

3 FRAGA, CABANILLAS Y GIRON. "PRIMUS INTER PARES”

Si el carisma del liderazgo pudiera medirse exclusivamente por el índice de conocimiento, no cabría duda

que estaríamos en presencia de tres líderes natos. Cada uno por caminos distintos —aunque a veces

coincidentes—, se han convertido en personajes populares, como lo demuestra el hecho de que son

conocidos por más del 70 por 100 de entrevistados. Si en otras latitudes la cifra no sorprendería, en la

nuestra nos parece lo suficientemente significativa como para destacarla. A un nivel inferior, aunque por

encima del 50 por 100, se sitúan Samaranch, Blas Pinar y Emilio Romero en este orden, quedando Ruiz-

Giménez en el umbral (49 por 100). Los restantes nombres seleccionados (que se mostraban en una tarjeta

a cada persona encuestada) no alcanzan el 40 por 100 de menciones.

Si este orden es válido a nivel global, la notoriedad varía —salvo para los tres primeros en función de la

ciudad. Así, Tarragona y Samaranch son bastante más conocidos en Barcelona que en las otras ciudades:

lo mismo sucede con Ruiz-Giménez y Emilio Romero en Madrid.

De todos los personajes. Fraga tiene la mejor imagen en cuanto a su capacidad de convocatoria si se

decidiera a promover una asociación. El caso de Fraga es altamente significativo si tenemos en cuenta que

las diferencias en este sentido con sus seguidores inmediatos, Cabanillas y Girón, son mas importantes

que lo que podría esperarse a partir de un nivel de conocimiento cercano entre los tres. No obstante,

siguen siendo también en este análisis "primus ínter pares" y los únicos hombres con un fuerte poder

atractivo. El cuarto hombre con más posibilidades para conseguir los 25.000 asociados es, a juicio de los

entrevistados, Ruiz-Giménez, aunque ya a cierta distancia de aquéllos. Casi al mismo nivel se sitúan

Samaranch y Blas Pifiar.

4 ¿ASOCIACIONES - PARTIDOS?

El dicho «cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia» puede aplicarse a la pretendida

equiparación entre las asociaciones que nacen y los tradicionales partidos políticos. En la mente de una

gran mayoría de entrevistados (68 por 100) se percibe con claridad que el papel que jugarán las

asociaciones —respondiendo a otra pregunta del cuestionarlo— no tiene nada que ver con el papel que

juegan los partidos en otros países. Esta, afirmación es general, sin que pueda entreverse diferencias

apreciables por sexo, edad, niveles socioculturales o lugar de residencia. Es, pues, evidente que no hay

temor de equivocación o engaño entre los que se decidan a participar.

Sin embargo, si este hecho parece fuera de toda duda, las opiniones se dividen en cuanto al rumbo que las

asociaciones vayan a tomar en el futuro. Planteada la cuestión de si se estaba o no de acuerdo con que las

asociaciones acabarían convirtiéndose, a la larga, en partidos políticos, ya existe una proporción

mayoritaria de entrevistados (54 por 100) que admiten tal posibilidad (y de ellos, algo menos de la mitad

de manera rotunda). Estos resultados, que parecen contradecir los de la cuestión anterior, ponen de

manifiesto, de un lado, las dudas con respecto al proceso que estamos viviendo; de otro, la esperanza, el

temor o la simple creencia de que se produzca ese acercamiento al sistema de partidos; pero ello no podrá

ser contrastado hasta que transcurra un cierto tiempo de praxis en la nueva situación.

De cualquier forma es interesante constatar —como indicadores de lo que acabamos de decir— que a

medida que aumenta la edad de los entrevistados o decrece su nivel cultural, el grado de acuerdo con la

hipótesis de evolución de las asociaciones a partidos es menor, y a la inversa. Por ciudades, ese temor,

esperanza o simplemente creencia de que se produzca es más fuerte en Madrid y Zaragoza y muy débil en

Bilbao.

Siguiendo en el terreno de las hipótesis, la última cuestión que se planteaba a los interrogados era ésta:

«...Y hablando de partidos políticos, ¿cuáles de los que ve en esta tarjeta piensa usted que tendrían más

adeptos en nuestro país si estuvieran permitidos? Cíteme dos, por favor.»

A juzgar por los resultados obtenidos, los partidos líderes en la escena política española serían el

demócratacristiano, socialista y socialdemócrata, con una cuarta coalición de fuerzas de centro,

centroderecha o derecha simplemente, en la que destacarían los partidos con menor carga ideológica:

monárquico, republicano y liberal.

Nos parece sumamente interesante constatar, a partir de esta distribución, el equilibrio resultante entre las

distintas opciones presentadas. Esos resultados, aun a título proyectivo, pueden reflejar la auténtica cara

plural de la sociedad española, bastante más rica y compleja que la que el actual sistema asociativo

admite o pretende contemplar. Para mayor abundamiento en el tema, y como muestra, recogemos en los

cuadros el desglose de respuestas por las distintas variables utilizadas, donde puede apreciarse, en todo su

rigor, la riqueza diferencial de los datos.— R. RUIZ FUENTES.

Este fue el cuestionario aplicado

P. 1. Ahora que se han aprobado las asociaciones, ¿cree Vd. que la» situación política española va a

cambiar.»

Mucho?

Bastante?

Poco?

Nada?

P. t. Y este cambio, en su opinión, ¿será positivo, negativo o no afectará para nada al futuro del

País

P, S. Pensando en la reacción de los españoles» ¿qué proporción de ellos, en porcentajes, calcula Vd. que

llegara formar parte?

P. 4, Y Vd. particularmente, ¿estarían dispuesto a ingresar en una asociación?

Si, con toda seguridad.

Sí, probablemente.

Depende de la persona que la forme.

Depende del programa que prevéate.

Probablemente, no.

No, con toda seguridad; no me interesan.

P. S, ¿Cuáles de los nombres que ve en esta tarjeta conoce Vd. o ha oído hablar de ellos?

CANTARERO DEL CASTILLO.

RUIZ-GIMENEZ.

AREILZA (conde de Métrico).

EDUARDO TARRAGONA GARRIGUES WALKER

BLAS PIÑAR.

GIRON

SAMARANCH.

EMILIO ROMERO,

PÍO CABANILLAS.

P. 6. De todos ellos, dígame los dos a los que ve con más posibilidades de conseguir las 25.000 personas

necesarias para formar una asociación,

F, 7. ¿Cree Vd. en las asociaciones aprobadas jugarán en España el mismo papel que los partido»

políticos?

P. S. Algunas personas piensan que las asociaciones acabarán convirtiéndose, a la larga, en partidos

políticos. ¿Está Vd de acuerdo con esa opinión?

P. 9. Y hablando de partidos políticos, ¿cuales de los que ve en esta tarjeta primera Vd, que tendrían

más adeptos en nuestro país, si estuvieran permitidos? Cíteme dos, por favor

SOCIALISTA.

DEMÓCRATA CRISTIANO.

ANARQUISTA.

SOCIALDEMOCRATA.

LIBERAL.

COMUNISTA.

INDEPENDIENTE.

MONÁRQUICO.

REPUBLICANO.

NINGUNO.

 

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