Autor: Ventura, José F.. 
 Elecciones en Madrid. 
 Se marchitó la rosa     
 
 Ya.    12/06/1987.  Página: 48. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Se marchito la rosa

Madrid/José F. Ventura

Joaquín Leguina huyó la noche electoral y ayer compareció ante los medios de comunicación, pero con

media hora de retraso: «Yo quería que fuera algo informal saludar a los amigos, charlar y tomarnos una

copa. «No fue así. Los periodistas reunidos en la Puerta del Sol, sede de la Comunidad, te bombardearon

con numerosas preguntas, la mayoría centradas en los posibles pactos poselectoraies.

"He tenido un contacto entrañable con mi almohada hasta hace media hora», confesó cuando se le

preguntó sobre si en las últimas horas había mantenido contactos con otros partidos para garantizar la

gobernabilidad de la Comunidad Autónoma. Leguina, que apareció de su despacho acompañado del

consejero de la Gobernación y del portavoz deí Consejo de Gobierno, se mantuvo a la defensiva durante

toda la ronda informativa. Tuvo palabras para el CDS: «Ese partido sin ideología al que no sé cómo

calificar y que ahora aparece como ta gran esperanza del hombre blanco»; sobre la repercusión que estas

elecciones pueden tener en el seno de la Federación Socialista Madrileña (FSM): «El partido tendrá que

valorar los resultados», y sobre tas broncas que podrían existir con la cúpula socialista: «No he hablado

con el secretario genera/ del partido, pero habrá broncas de arriba abajo y de abajo arriba.« Quedó claro

que su partido no traicionará a la izquierda madrileña. «No traicionaré nunca a los obreros», ante lo que

un periodista le preguntó si estaba de acuerdo con las palabras de Alfonso Guerra en el sentido de que el

PSOE era el partido de los pobres. Esta fue su respuesta: «No he dicho que el PSOE sea el partido de los

pobres, sino de los obreros, que es una cosa bastante distinta.» Y también tuvo palabras para Herri

Batasuna: "A HB vota la marginalidad violenta y sus resultados en estas elecciones son despreciables

desde un punto de vista estadístico. "

Como apareció se fue. Rápido, sin tomarse la copa anunciada con los periodistas. En el estrado donde

había comparecido ante los medios de comunicación apareció al final una rosa pisoteadla y marchita.

Alguien, en un acto de solidaridad, la depositó sobre ta mesa repleta de micrófonos. Pero el presidente en

funciones no pudo apreciar este acto porque ya abría la puerta de su despacho.

 

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