Votar una concepción de la vida     
 
 ABC.    15/06/1977.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Votar una concepción de la vida

DESDE tas nueve de la mañana hasta las ocho de la noche de hoy, miércoles, en las 37.538 mesas

electorales los veintitrés millones y medio de españoles con derecho a voto van a decidir algo más que los

triunfadores en la* primeras elecciones democráticas que se celebran en España desde hace cuarenta y un

años. Algo más también que el éxito de unas u otras campañas, que la composición de las próximas

Cortes y el color del nuevo Gobierno. Porque lo que está realmente en fuego es una concepción de la

vida. Y nada menos que todo eso.

En este momento absolutamente crucial en que se decide tanto qué tipo de sociedad quiere ser le española

de 1977 como cuál va a ser el camino a recorrer para llegar a su consecución, debemos Insistir en las

grandes opciones que conforman el modelo vital que hemos propugnado a lo largo de la historia de este

periódico desde 1905.

Hemos defendido y defenderemos siempre una concepción cristiana del hombre, con el debido respeto a

la dignidad de la persona, y por eso no podemos apoyar, ni siquiera con la omisión o con el silencio,

ningún planteamiento materialista de la vida sustentado en postulados marxistas que, lo confiesen o no,

son la base de algunos de los partidos que hoy compilen en las urnas.

En este sentido sabemos que existen varias opciones que no se proclaman marxistes. Es lícito optar por

cualquiera de ellas. Pero dentro de éstas tenemos que manifestar nuestra preferencia por las dos que

representan en estos instantes concepciones —que deseamos que cada día se acerquen más entre si— de

la política, de la historia y de la vida española. Estas opciones son: Alianza Popular y Unión del Centro

Democrático.

LA democracia no se asegura por el simple hecho de llegar hasta las urnas, votar y admitir el resultado

que éstas arrojen, aunque ésos sean sus principios. Hay, para desgracia de pueblos enteros, formas de

democracia que apenas si pasan de ser caricaturas del original, como ocurre con las llamadas democracias

populares, que no son, aunque asi se denominen, ni lo uno ni lo otro. Por ello creemos nuestro deber

insistir en que el resultado de las urnas no es reversible. Como no lo son los aciertos y los errores que del

mismo se deriven. No cabe votar siguiendo una moda, caprichosamente fiándose de un gesto o de una

sonrisa, cediendo ante augurios catastrofistas o ante añoranzas torpemente nostálgicas. Estamos en un

camino emprendido el 22 de noviembre de 1975. Y es un camino claro que se clarifica aún más cuando

volvemos la cabeza, siquiera un Instante, y contemplamos lo ya andado. El cambio es ya una realidad

aceptada mayoritariamente, que debe cristalizar con la serenidad que da el conocimiento y la asunción del

deber que cada uno de los españoles tiene en relación con el país todo. Nada debe Impedirnos proseguir

nuestra ruta, nuestra andadura.

Prácticamente todos los partidos, incluso aquellos de bien probada solera totalitaria, a uno y otro lado del

espectro político, han asegurado al pueblo español la democracia. En apariencia, ésta ya la hemos

conseguido. Y, sin embargo, es hoy, con un voto razonable y razonado, cuando podemos alcanzar su

formulación práctica Hemos de asumir el pasado, inmediato y remoto, con respeto al mismo y con la

suficiente distancia como para decidir libremente qué futuro queremos vivir; sin nostalgias, sin

revanchismos y sin propósitos de desquite.

No caben, para nuestra concepción vital, para nuestros presupuestos éticos y morales, que se cuestionen la

bandera ni el sistema del Estado. No podemos admitir que la Universidad se convierta en Instrumento de

disgregación social, en campo de batalla para la lucha de clases, o que se impidan, con excusas

vagamente nacionalistas, el libre comercio o la libre empresa. Tampoco cabe que asintamos ante los

intentos, mas o menos torpes, de cuestionar la unidad nacional.

POR todo ello, nuestro voto simbólico, como un periódico que no es ni quiere ser más que portavoz de

sus lectores, va hacia quienes preconizan y practican una auténtica libertad, tanto en lo religioso como en

lo político y lo económico. Hacia quienes tienen une sola bandera, la bandera bicolor nacional, roja y

gualda, que hace siglos se convirtió en nuestra enseña. Hacia aquellos que respetan y valoran el concepto

de Patria referido a España, a su papel en el concierto de las naciones y en la historia. Hacia quienes no

sitúan en teta de juicio el papel conciliador y generoso de la Monarquía. Hacia los que pretenden

realmente una sociedad democrática, en paz, en orden y en justicia.

Mucho es lo andado en los últimos diez meses. Mucho lo que nos queda por andar. Con libertad, todas las

metas son al-canzables. Por ello debemos todos asegurarnos un futuro libre, sin hipotecas históricas ni

dependencias exteriores, con una concepción más social de la vida, con el logro de unas fórmulas de

convivencia que dejen relegados los extremismos a sus justos términos, como señales indeseables al

margen del verdadero camino. Se ha hablado profusamente, en estos últimos días, del voto útil. ¿Qué voto

más útil que el que nos asegure la continuación ordenada del cambio y el mantenimiento de lo

conseguido? ¿Qué utilidad mayor que la representada por el voto que afirme la moderación, que facilite el

diálogo y permita el deseable pacto de Intereses entre el capital y el trabajo, el empresario y el trabajador,

sin aventuras de final incierto, cuando menos?

CON serenidad, conscientes de la trascendencia histórica de este 15 de junio, solicitamos del pueblo

español un voto sereno. El que nos permita un auténtico entendimiento social, la elaboración de unas

leyes que se cumplan, un real entendimiento de la diversidad de los pueblos y reglones que componen

esta España en trance de asegurar la estructura nueva de su nuevo Estado y un entendimiento de las

libertades que todos tos españoles nos hemos ido mereciendo a lo largo de tos años y, muy especialmente,

en tos casi dos años de nuestra transición.

 

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