Autor: Fernández Armesto, Felipe (AUGUSTO ASSÍA). 
 Carta abierta de Augusto Assia. 
 Es lógico pensar que se perfile una coalición  :   
 Más importante el número de diputados que el de votos. En ninguno de los grandes países democráticos es directa y matemática la relación entre votos y representación. 
 Ya.    15/06/1977.  Páginas: 2. Párrafos: 16. 

CARTA ABIERTA DE AUGUSTO ASSIA

ES LÓGICO PENSAR QUE SE PERFILE UNA COALICIÓN

Más importante el número de diputados que el de votos • En ninguno de los grandes países

democráticos es directa y matemática la relación entre votos y representación

Querido director:

¡Cuál será la perspectiva que amanezca sobre el país con la madrugada del día 16? ¿Qué es lo que

apuntará en el horizonte: la continuación del actual, la designación de otro Gobierno Suárez con algunos

miembros distintos, si no todos, u otro Gobierno y otro presidente? Ante unas elecciones habría que estar

preparados, no le cojan a uno por sorpresa, como ya ocurrió aquí una vez, la mañana del 1S de abril,

señor director. Si la Unión de Centro obtiene, ya que no la mayoría de los votos, la mayoría de los

diputados, que es lo importante, la cosa habrá quedado un tanto despejada. Con la conjunción en su

persona del mandato real y el de la mayoría parlamentaria, Suárez podrá afrontar el inmediato porvenir

con una confianza que no le era fácil asumir hasta ahora.

¿Cuál será, empero, la situación si la Unión se encuentra con que, aunque sea la más numerosa minoría,

no cuenta con la mitad más uno de los votos en cualquiera de las dos Cámaras, y en especial la popular?

De no haber sido declaradas constituyentes antes las Corte a elegir el 15, la situación sería más fácil.

UN PROCEDIMIENTO DE URGENCIA

Una adaptación del reglamento de las anteriores a los principios democráticos, votada, siguiendo un

procedimiento de urgencia, en cualquiera de las primeras sesiones, abriría en estas Cortes la posibilidad

de aprobar con mayorías de recambio por lo menos las apremiantes pragmáticas que ahora mismo exige

la salud de la nación.

Una ley eficiente y democrática de orden público, por ejemplo, podría ser aprobada con la, ayuda de los

votos cristiano-demócratas, los de Alianza e incluso los socialistas. Podría una ley para combatir la

inflación y el paro atraer a su favor votos de diversos partidos, aun los más y contradictorios.

Ahora mismo el Gobierno laborista inglés está aprobando, con la ayuda de los liberales, una medida

urgente tras otra. Durante cuatro años, y a lo largo de la legislatura anterior, vivió y aprobó todas sus

leyes el Gobierno socialista sueco, las más de las veces con la ayuda de los liberales, con la de los

comunistas, otras, y. aun algunas, con las de los agrarios. En este mismo momento el Gobierno, italiano

vive del favor de los comunistas, que prefieren sostener tina. Administración crisiano - demócrata a

afrontar prematuramente unas elecciones en las que temen que perderían votos.

Gobiernos que, encontrando, se en minoría, afrontan el despacho de la Administración con la ayuda, más

o menos interesada o más o menos patriótica, de partidos ajenos es una práctica corriente en el mundo

democrático, lo ha sido siempre y lo es más que nunca desde la última gran guerra. De lo que yo no tengo

noticia es de que en país alguno democrático haya sido aprobada una constitución bajo un Gobierno de

minorías. Excepto si vamos a salir aquí al agora democrática creando un precedente, parece

indispensable, pues, que si no consigue una-mayoría, lo primero que tiene que hacer el presidente es

constituir un Gobierno de coalición y, si no consigue formar la coalición, tendrá que dejarle la tarea a,

otro.

Supongamos que fuera España un país como los demás europeos, dando el sistema democrático está ya

consolidado. ¿Cuál es la gama de posibilidades que el anterior imperativo abriría, o cerraría, ante

nosotros?

La primera posibilidad, entre las que nos aparecerían cerradas, cualquiera el resultado de las limas, es la

de una coalición gubernamental entre socialistas y comunistas, a palo seco.

Ha habido Gobiernos de todas las combinaciones, liberales, socialistas, conservadoras y cristianas

conjuntamente o de unos y otros por separado; ha habido incluso combinaciones de las que, como en

Francia con De Gaulle, en Italia con De Gasperi y en Portugal durante la revolución, los comunistas

formaron parte. Lo que no ha habido nunca en Europa es un Gobierno conjunto de comunistas y

socialistas. Hay. pues, que descartar tal combi-

Augusto ASSIA

* * *

(Continúa en página sig.)

Carta abierta de Augusto Assía

(Viene de la pág. anterior)

nación si no es que nos atreviéramos a, estrenar táctica al mismo tiempo que democracia.

UN GOBIERNO IMPOSIBLE Pudría el día 15 salir una mayoría de comunistas y socia-listas, pero lo que

no podría aquí, a la luz de la experiencia europea, es salir un Gobierno de ambos partidos, aunque,

también a la misma luz histórica, no sería imposible que los comunistas fueran admitidos a un Gobierno

que reuniese, por exigencias de la gravedad (le la situación, a, todos los partidos en una coalición

nacional, aunque, como digo, esto sólo ha ocurrido en Italia y cu Francia, hasta ahora.

Recogiendo el hilo de la historia y de la democracia, lo más probable parece, de todos modos, que si

Suárez saca la mus numerosa minoría se contente con alcanzar una mayoría por el procedimiento de

incorporar al Gobierno aquel délos grupos políticos que, disponiendo del número de asientos suficiente,

esté más -próximo a sus propósitos. A última hora se habla no poco del de Fernández Ordeñes; antes se

ha hablado de Alianza y, desde luego, de los cristiano-demócratas.

Cualquiera de las combinaciones, e incluso una mésela de varias, estaría dentro de la ortodoxia

democrática europea, en la que, naturalmente, entraría de lleno cualquier acuerdo con el Partido

Socialista, aunque este gran pivote de todos los movimientos políticos europeos después de la guerra aún

tenga aquí atadas las manos por su resistencia (no fácil de comprender) a aceptar la Monarquía, que

precisamente le ha devuelto la existencia legal.

Dije más arriba que "lo más importante no es el número de votos, sino el de diputados, y no quiero

terminar, querido director, esta carta sin explicar la alocución.

Yo no sé si con nuestro sistema electoral es posible que un partido obtenga la mayoría de los diputados

sin haber obtenido la mayoría de los votos o no. Pero, por si lo es, no quiero dejar de avisar a los lectores,

que posiblemente se hayan quedado perplejos de que en ninguno de los grandes países democráticos es

directa y matemática la relación entre votos y representación.

En los Estados Unidos puede un presidente salir elegido con menos rotos que su rival, y en Inglaterra no

ha habido nunca, desde, el último de lord Salisbury, Gobierno alguno respaldado por la mayoría de los

votos del país. Ha habido algunas veces, como en el caso del penúltimo laborista, en que los votos

obtenidos por el partido que, ganó eran inferiores en número a los obtenidos por el partido que perdió, o,

dicho de otro modo, en el caso concreto a que estoy refiriéndome, el Partido Conservador perdió las

elecciones, aunque los votos depositados a su favor eran más que los depositados a favor del Partido

Laborista, que las ganó. Y es que la democracia no es una cosa tan simple y abstracta, como asumen

muchos españoles, de los que las opiniones tendrán que madurar no poco antes de que aquí prospere la

democracia, cualquiera sea el resultado de las elecciones del día 15.

De usted afectísimo amigo,

Augusto ASSIA

 

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