Elecciones generales. 
 Dolores Ibárruri habló del "gran país soviético"     
 
 Diario 16.    23/05/1977.  Página: 16,17. Páginas: 2. Párrafos: 13. 

Lunes 23 mayo 77/DIARIÓ 16

Dolores Ibarruri habló del «gran país soviético»

BILBAO, 23 (D16).—Dolores Ibarruri "La Pasionaria" se presentó ayer en público después de cuarenta

años de ausencia de su País Vasco natal y de España, en un mitin organizado en Bilbao por el Partido

Comunista de Euskadi, La Pasionaria, que sólo habló tres minutos en su primera aparición en la Península

desde el final de la guerra civil, mencionó tres veces al "gran país soviético" e hizo dos referencias a los

logros de los países socialistas del Este europeo en su, cortísima intervención. La alocución de la presi-

dente del Partido Comunista de España (PCE) siguió a una larga arenga, en el mas puro estilo electoral,

del "eurocomunista" Santiago Carrillo, secretario general del Partido, y quizá por dicha razón sus

palabras, pronunciadas ante - más de 30.000 seguidoras y simpatizantes, sonaron hasta disidentes y

contradictorias. Entre claveles rojos y una "üturriña" por cada dos banderas rojas, Dolores Iba-rruri,

ochenta y dos años, habló de sus recuerdos del exilio, de su agradecimiento a la "gran nación soviética" y

prometió contar, si se lo pedían y si el Partido quería, cómo.: se vivía en "los países que construyen el so-

cialismo y han conseguido vivir sin capitalismo". "Al contemplar esta inmensa reunión de vascos y no

vascos, pero de hombres que quieren vivir en un país libre —dijo—, yo recuerdo, nuestro triste y

doloroso pasado (...). Hemos vivido en el gran país soviético y hemos dado todo lo que teníamos y más

entrañablemente queríamos: nuestros hijos."

Carrillo, eurocomunista

Nada soviético fue, en su turno, el secretario general, Santiago Carrillo, quien aprovechó su estancia

vasca para hablar de la libertad y la democracia y para condenar, con palabras duras a aquellos que se

niegan a aceptar que "estamos en la hora de las urnas y no de las armas". Frente a los recuerdos del

pasado de La Pasionaria, Santiago Carrillo, en un tono político y defensivo, se refirió a la presencia de su

presidente y a la "bandera de libertad" que ella significaba, pero aseguró que "el PCE no viene a recordar

los viejos sufrimientos, sino a levantar una Euekadi libre". "Condenamos los métodos represivos que han

tratado al pueblo vasco como a un país ocupado. Nos felicitamos de que los presos vayan saliendo de las

cárceles, pero no es suficiente. Queremos amnistía total", dijo Carrillo. El secretario general del PCE

defendió la legalización de los comunistas y arremetió contra los que "hacen sonar botas de campaña y

sable", contra los grupos que "como El Alcázar´ invitan a un golpe de Estado" y contra Alianza Popular,

"grupo —dijo—que está llamando a las Fuerzas Armadas para que les saquen las castañas del fuego".

Los tanques y las iglesias "Todos ellos buscan una excusa para forzar un golpe de Estado. Los comunistas

hemos sabido combatir con las armas en la mano cuando ha hecho falta. Pero ahora no es la hora de

luchar coa las armas, porque los tanques los tienen ellos. Es la hora de que el pueblo imponga su voluntad

por los medios democráticos y trabaje por consolidarlos", dijo Santiago Carrillo. "El Partido Comunista ni

piensa hacer garajes de las iglesias, todos sabemos quiénes destruyeron las de Guernica, ni atacará en la

campaña electoral a los partidos políticos democráticos, vasco y españoles, y luchará porque no vuelva a

reproducirse una guerra fratricida. Muchos se asombran de que seamos tan moderados. No nos extraña,

porque cuarenta años de pintarnos como asesinos o como diablos con pezuñas y rabo han distorsionado

nuestra imagen", concluyó Carrillo en un alarde de buen humor.

Silbidos para Ormazábal

Aparte de las contenidas diferencias entre Carrillo y la Ibarruri, que se tradujeron en una ausencia

descarada y poco justificada de la presidente del PCE en una anunciada conferencia de prensa posterior,

el incidente serio del mitin comunista de Vizcaya lo protagonizó el candidato al Congreso Ramón

Ormazábal, que en su condena de la violencia reciente del País Vasco, se vio atacado y silbado por grupos

como la Liga Comunista ETA VI (trotsquistas), los anarcos y otros militantes de izquierda extrema.

Ante los pitidos, que amenazaron por un momento en echar a perder el primer "show" comunista en el

País Vasco, la seguridad del PCE logró acallar a los disidentes, algunos de los cuáles fueron expulsados

con cajas destempladas.

 

< Volver