Seminario de Fundes sobre las autonomías. 
 García Pelayo: Tal y como están, yo no aceptaría los proyectos vasco y catalán  :   
 Julián Marías propugna un sistema de responsabilidades compartidas. 
 ABC.    03/07/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

ABC. MARTES, 3 DE JULIO DE 1979.

SEMINARIO DE FUNDES SOBRE LAS AUTONOMÍAS

GARCÍA PELAYO: «TAL Y COMO ESTÁN, YO NO ACEPTARÍA IOS PROYECTOS VASCO Y

CATALÁN»

Julián Marías propugna un «sistema de responsabilidades compartidas»

«Si las autonomías son convenientes, no hay por qué regatearlas, no deben ser el mínimo de autonomía,

sino el máximo posible. Ahora bien, son autonomías de España», afirmó Julián Marías en la conferencia

inaugural del Seminario sobre «Cómo articular las autonomías españolas», que durante ayer y hoy se

desarrolla en Madrid.

El Seminario, en el que participan numerosas personalidades, está organizado por la Fundación de

Estudios Sociológicos (Fundes), y su objetivo es el de hacer un examen Intelectual —>no político,

aseguró Julián Marías— del problema, par» que la sociedad española cuente con una reflexión seria que

pueda servir posteriormente como «vareo de referencia al planteamiento con erebo de los problemas

autonómicos.

Julián Marías aseguró que la autonomía de las unidades sociales o políticas es perfectamente compatible

con la pertenencia a una nación, de la misma forma que, por ejemplo, la nacionalidad no afecta al hecho

de ser -europeo u occidental, Se trata, a su juicio, de diferentes niveles que se superponen y no entran en

conflicto.

La raíz de este problema reside —puntualizó—en el viejo concepto de soberanía, cuando, entendida como

independencia absoluta,, no habría hoy más países soberanos, y esto admitiéndolo sólo como posibilidad,

que los Estados Unidos y la Unión Soviética, que son los únicos capaces de hacer una guerra solos.

La unión no significa, pues, pérdida de la soberanía, sino soberanía compartida, la única que puede existir

en un mundo definido por relaciones de interdependencia.

ESPEJISMO.—En opinión de Julián Marías, hay que elevar a la soberanía a todas las comunidades

humanas, respetando su entidad real en todos los niveles: étnico, lingüístico, cultural, histórico, religioso

y económico, pero en la forma que esto sea posible, no en Ha forma caprichosa y utópica que cada una

pueda Inventar o reclamar.

Porque si bien es cierto que el Estado no ha reconocido hasta hace poco una estructura supra-regional —

aseguró Julián Marías—, la idea de la «Europa de las Regiones» —dar entidad estatal a las reglones— es

un espejismo y una tentación bastante peligrosa, lo cual no quiere decir que no deba existir un nivel

regional europeo.

En la sesión de la mañana Intervinieron también -Juan. Pablo Fusi, Javier Tusell y Pedro Schwartz,

quienes expusieron, respectivamente. las bases históricas de las autonomías vasca y catalana, y su

problemática económica.

GARCÍA PELAYO.—Finalmente, ha, Intervenido el profesor Manuel García Pe-layo. sobre

«Autonomías y Constitución española». Afirmó que la unidad nacional no es estable, sino compleja; está

integrada por nacionalidades y reglones. La estructura va a ser descentralizada, pero como un proceso de

organización de la unidad nacional, es decir, a partir de esa unidad, y no la unidad a partir de aquélla. Esto

no quiere decir que el Estado tenga que ser centralista, -puede ser pluralista con el reforzamiento de

nacionalidades y regiones.

España es un Estado nacional, no homogénea sirio de estructura compleja. La libertad de acción y

decisión en el usa de la fuerza rao puede ser coartada o rechazada por otras autoridades, El Estado tiene el

poder para llevar a cabo el uso de la violencia cuando lo requiera el restablecimiento 4e la convivencia,

sin necesidad de ningún tipo de ´autorización de otras, autoridades. El Estado ¡también necesita que haya

unías unidades de jurisdicción en materia judicial, porqué, si no, no hay Estado.

García Pelayo señaló que debe haber siempre una cultura nacional, compatible con otras peculiares. Del

factor económico dijo (que todos estamos sometidos a un sistema de economía nacional por encima del

regional. El Estado tiene la obligación de regular los aspectos coyunturales, si desarrollo y las relaciones

internacionales. La distribución de competencias nunca puede obstaculizar la acción del Estado.

Existiendo un Estado nacional, y siendo la economía una dimensión del mismo, es evidente que el Estado

no puede ser obstaculizado en su acción.

«NO LOS ACEPTARÍA:».—En el transcurso de un posterior coloquio, el propio García Pelayo aseguró

que, tal y como están, yo no aceptaría los proyectos de Estatuto -vasco y catalán. En su opinión, ambos

textos son objetables en el ámbito de sus previsiones en materia de orden público, Justicia, Cultura,

Hacienda y Educación. porque la transferencia de algunas competencias en estas áreas «no es compatible

con la idea de un Estado nacional». A modo de ejemplo insistió en que «al Estado nacional no se le

pueden negar los medios para transmitir la cultura nacional en el ámbito del territorio nacional».

Por su parte, Julián Marías se mostró partidario de un «sistema de responsabilidad compartidas»,

recordando que «las regiones no viven aisladas» y que «cualquier decisión de una d« ellas compromete a

las demás».

 

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