Autor: J. B.. 
 El Test de Informaciones. Entorno al stress.. 
 Factores determinantes de la tensión  :   
 El stress no es un mero tema psicológico. 
 Informaciones.    11/03/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

FACTORES DETERMINANTES DE LA TENSIÓN

EL «STRESS» NO ES UN MERO TEMA PSICOLÓGICO, SINO UN PROBLEMA POLÍTICO

La mayor parte de los factores que generan tensión están relacionados directa o indirectamente con las

formas de concepción política de la organización social. Al irlos analizando, se pondrá de relieve la

trascendencia de esta cuestión, especialmente en lo que concierne a la incapacidad de la organización

social en sus actuales formas para satisfacer adecuadamente las necesidades afectivas de los ciudadanos.

INVENTARIO DE FACTORES

Todas las personas estamos sometidas a una gañía variadísima de presiones internas y -exteriores, cuya

acción combinada, constituye lo que podríamos llamar la presión situacional. Los distintos factores

generadores de tensión actúan estrechamente relacionados entre si, siendo muchas veces los unos causa y

a la vez efecto de los otros.

La acción de estos factores lo mismo puede traducirse en un estado de agitación, hiperactividad y

ansiedad, como en un retraimiento general que conduce, a actitudes fatalistas, conformistas y pasivas; una

especie de vaciado de energía y de pérdida, de la capacidad de iniciativa y del gusto por la acción.

La presión situacional puede estar originada por factores institucionales que se deben al mal

funcionamiento de las instituciones sociales. Existen también factores históricos que tienen que ver con

las transformaciones que la sociedad está sufriendo en la actualidad. Los factores ideológicos y morales

engloban todas aquellas presiones éticas que, sin sentido alguno, comprimen el comportamiento de los

individuos. Existen también factores estrictamente psicológicos que están relacionados con el

funcionamiento de la personalidad y el carácter de cada sujeto.

Todas las agresiones ocasionadas por las formas de asentamiento físico de la población sobre el territorio

y de la organización del hábitat, constituyen lo que, para entendernos, vamos a llamar factores

infraestructurales.

Finalmente, haremos referencia a los factores fisiológicos para referirnos a aquellas agresiones originadas

por los modos de relación de cada cual con su propio cuerpo (hábitos posturales, formas de ejercicio

físico, alimentación, etcétera).

LOS FACTORES INSTITUCIONALES

La mayoría de las personas viven dentro de instituciones como la familia, la empresa, la escuela, el

partido, el vecindario, el sindicato, el club, el grupo de amigos o la tertulia.

La vida dentro de estas instituciones se desenvuelve con arreglo a unas normas y de acuerdo con unos

«papeles».

Cada persona ha de cumplir con ciertos deberes y goza de ciertos derechos o prerrogativas. El conjunto de

estos derechos y deberes es lo que constituye el «papel» que la sociedad asigna a cada uno, según la

posición que ocupa. Y cada uno debe representar lo más fielmente posible su papel. Igual que un actor en

un teatro.

En la familia convencional, por ejemplo, es el padre quien se supone que ha de traer el dinero a casa o el

que conduce el coche; y la mujer será la que haga la compra diaria, quien cocine y se ocupe de que la casa

esté bien arreglada. El hombre representa el «papel» (o rol) de padre y cabeza de familia, mientras que la

mujer debe representar el de madre y ama ¿e casa.

En las otras instituciones es lo mismo. Cada cual debe encarnar y dar vida a un personaje con arreglo a un

papel preestablecido.

Las personas que rehúsan, o que no pueden asumir estos personajes, o que su «representación» está por

debajo de lo que se supone «justo», suelen sufrir distintas formas de sanciones. Se les critica, no se les

ayuda, se les hace el vacío, se les censura y no se les quiere.

La necesidad de afecto y consideración, que es mucho más grande de lo que la mayoría se imagina, es

uno de los resortes que compulsa a los individuos a «representara sus papeles.

Es importante tener en cuenta aquí que quienes no pueden satisfacer adecuadamente sus necesidades de

afecto y consideración son invariablemente víctimas del «stress».—J. B.

 

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