Autor: Saralegui, Francisco José de. 
   Previsión de lo imprevisible     
 
 ABC.    26/12/1976.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

PREVISIÓN DE LO IMPREVISIBLE

Por Francisco José de SARALEGUI

Este año de gracia de 1976 —sombrío, en su ocaso— está más cerca del año 2000 que del fin de la

segunda guerra mundial.

Desde aquel año 45, pero nías a partir de 1960, se han descapitalizado las ideologías totalitarias. Cierto

que el marxismo y e! fascismo siguen registrando adhesiones, sobre todo en la Europa Sur. Pero no son lo

que fueron y en ningún caso aspiran —como en los años treinta— a meter la sociedad occidental en un

congelador.

Los cambios del último cuarto de siglo vacunan al hombre occidental contra todo inmovilismo. Por otra

parte, conseguidos objetivos básicos de educación, cierta libertad, confort y desarrollo, los programas de

los partidos políticos mayoritarios se suavizan y aun se asemejan bastante. Se vota casi más

a personas que a ideas; lo conflictivo (que desean y aun alientan los totalitarios) se sustituye por lo

consensual; la política diaria es ejercida a través de pactos, compromisos y acuerdos.

Se elude la lucha abierta, van devaluándose las utopías; se simplifican las posiciones y un porcentaje

mayoritario del electorado vota centro-derecha o centro-izquierda, en una sencilla opción.

Ciertamente, esta debilidad de las ideologías tradicionales —en países desarrollados— es ya una

ideología: por supuesto, conservadora.

>The Economist>, de Londres, ha publicado recientemente un estudio de los 158 millones de personas

que —en toda Europa— votaron en 1975 a los diferentes partidos políticos. Seleccionados los países y

partidos mas interesantes, resulta: cuadrar. ¿Qué sucederá, de hecho, en U primavera de 1977?

Creo, por mi parte, que el voto no será masivo: como del 60 al 65 por 100 del electorado. La tradición

pesa, y e] desinterés de las masas —hoy por hoy— parece patente. ¿Reaccionaremos, como tantas veces,

en el último minuto?

Creo también que una ancha franja del electorado se decidirá entre dos opciones: derechas e izquierdas; o

sea, conservadores y socialistas. El centro —intuyo— tiene futuro; pero presente, escaso.

Sólo me limitaría a aconsejar a los vencedores que no practiquen el «extravincere», el abuso de la

victoria. Eso es quizá Jo que destruyó el país en los años treinta: no la multiplicidad de partidos ni la

contienda electoral, sino el abuso —por unos y otros— de sus victorias.—F. J. de S.

¿Podrían asegurarse para España porcentajes próximos a la media europea?

Quizá sí. Aunque las grandes ciudades —y Jos núcleos industriales— es previsible que se aproximen al

modelo holandés

Algunas de las encuestas hechas en España (Metra Seis, Salustiano del Campo, Consulta, Martínez

Cuadrado, Sofres), ahormadas al esquema europeo, arrojan previsiones que oscilan entre los siguientes

límites:

Conservadores...... 16,44 por 100

Democratacristianos. 15,33 por 100

Socialistas......... 15,32 por 100

Liberales............ 8,10 por 100

Comunistas......... 2,8 por 100

A los que habría que añadir un 5 por 100 de «regionalistas», difíciles de en

 

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