Franco contesta a los saharauis     
 
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Franco contesta a los saharauis

LOS Servicios Informativos de la Dirección General de Prensa han facilitado a primeras horas de la tarde

de hoy la siguiente nota:

El siguiente escrito es contestación de Su Excelencia el Jefe del Estado a la Asamblea General del Sahara

y ha sido comunicado por el gobernador general, don Fernando de Santiago y Díaz de Mendívil, al

presidente de dicha Asamblea y Consejo político, don Jatri uld Said uld Yumani, al que acompañaron el

presidente del Cabildo, don Seila uld Abeida uld Si Ahamed y demás componentes del expresado

Consejo.

A LA ASAMBLEA GENERAL DEL SAHARA:

El 6 de marzo del año en curso me dirigí a la anterior legislatura de esa Asamblea General, respondiendo

al escrito que la misma me elevó el 20 de febrero, escrito ratificado por la actual legislatura en su sesión

constitutiva del 28 de julio último, comunicándole que había encargado a mi Gobierno el estudio de las

peticiones contenidas en dicho mensaje.

El Gobierno, siguiendo mis instrucciones, ha estudiado las aspiraciones del pueblo saharaui, cuya

representación legítima corresponde a esa Asamblea General y, en atención a las mismas y en

cumplimiento de la misión de España de promoción del pueblo saharaui, ha elaborado la siguiente

contestación, aprobada en Consejo de ministros y que ha merecido mi sanción:

1. El Estado español reitera que el pueblo saharaui, cuya convivencia secular con el pueblo español es,

desde sus inicios, absolutamente voluntaria, es el único dueño de su destino y nadie tiene derecho a

violentar su voluntad. El Estado español defenderá la libertad y la voluntad de libre decisión del

pueblo saharaui.

2. El Estado español garantiza la integridad territorial del Sahara.

3. El Estado español confirma su compromiso histórico de proseguir con el mayor impulso posible el

desarrollo económico y social del territorio, reconociendo al pueblo saharaui la propiedad de sus

recursos naturales y los beneficios de su explotación, así como su voluntad de promover la cultura,

las formas de vida de la personalidad saharaui y el florecimiento de su religión.

4. El Estado español reitera y garantiza solemnemente que la población del Sahara determinará

libremente su futuro. Esta autodeterminación tendrá lugar cuando lo solicite libremente la población, de

conformidad con lo expuesto por la Asamblea General en su escrito, ya citado, del 20 de febrero

del corriente año.

4. Continuando el proceso de perfeccionamiento político del pueblo saharaui, y como preparación de

su futuro, se establecerá un régimen de progresiva participación del mismo en la gestión de sus

propios asuntos. Dicho régimen entrará en vigor cuando se complete el proceso legislativo que se

consigna a continuación.

5. El Estado español presenta a la Asamblea General las bases siguientes, como principios en que ha de

inspirarse la organización políticoadministrativa del Sahara:

a) El pueblo saharaui es propietario de sus riquezas y recursos naturales.

b) Durante el período de vigencia de este Estatuto, los saharauis gozarán de todos los derechos

inherentes a la nacionalidad española.

c) El Jeíe del Estado español encarna la comunidad existente entre España y el Sahara. Será

representado en el territorio por un gobernador general.

d) El Estado español garantizará la integridad teritorial del Sahara, lo representará en el ámbito

internacional y asegurará su defensa. Los asuntos internos serán de competencia de los órganos propios

del territorio.

e) A la Asamblea General del Sahara, como supremo órgano representativo del pueblo saharaui, le

corresponderá elaborar las disposiciones de carácter general relativas a los asuntos internos del

territorio, sin perjuicio de la sanción que corresponderá al gobernador general. P o drá igualmente

proponer las iniciativas y medidas que estime conveniente sobre dichos asuntos.

f) Se confirmará e intensificará la promoción de los usos y costumbres tradicionales, así como de la

justicia cheránica.

6. Si la Asamblea General se manifiesta de acuerdo con estas bases, las mismas serán desarrolladas en

forma articulada en el correspondiente Estatuto, que será aprobado por ley.

7. La aceptación por la Asamblea General del Sahara de estas bases no sustituye ni menoscaba el

derecho de la población saharaui a la autodeterminación sobre su futuro, del que esta nueva etapa es

preparación necesaria.

Puesta la confianza en Dios, el pueblo saharaui y la nación española se encaminan hacia un futuro de

alianza fraternal de paz y prosperidad.

 

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