Autor: A. R. . 
   Rogamos a occidente que no se acuerde de nosotros tan solo cuando se trata de problemas políticos  :   
 El primer Magistrado argentino afirma que nunca habló con Perón. 
 ABC.    12/07/1960.  Página: 25-26. Páginas: 2. Párrafos: 23. 

«ROGAMOS A OCCIDENTE QUE NO SE ACUERDE DE NOSOTROS TAN SOLO CUANDO SE

TRATA DE PROBLEMAS POLÍTICOS»

El primer Magistrado argentino afirma que nunca habló con Perón

CONFERENCIA DE PRENSA DEL PRESIDENTE, FRÓNDIZI

El doctor Arturo Frondizi es un caballero alto, delgado, con una capacidad increíble para contestar en el

acto a las preguntas más difíciles, a veces indiscretas, sin necesidad de reflexionar, buscar palabras,

adjetivos, argumentos. Muchos fueron los periodistas que se reunieron en el Palacio de la Moncloa, y las

preguntas que dirigieron al Presidente de la nación argentina, y ni una sola quedó sin respuesta. El criterio

del doctor Frondizi puede resumirse de este modo:

Caso Eichmann.¿Qué haría Buenos Aires si Eichmann le fuera devuelto? Cumpliría el acuerdo firmado

referente al crimen de genocidio. Respetaría las normas jurídicas, según las cuales el criminal de guerra

ha de ser juzgado por el país en que cometió sus delitos. Argentina no tiene el menor conflicto con los

judíos, o descendientes de judíos, que viven en el país incorporados a todas las .actividades, sino tan sólo

con el Estado de Israel. Los judíos seguirán actuando en Argentina al amparo de la ley. En el caso de que

Israel, u otro Estado, pida la extradición de cualquier criminal de guerra, resolverá la justicia, enteramente

separada del poder, ejecutivo. Es decir que el jefe del Estado no interviene en el pleito. En cuanto al

nombramiento de un nuevo embajador, o al regreso del .antiguo a Tel-Aviv, todo dependerá de la actitud

que adopte Israel que, según criterio de las Naciones Unidas, ha violado la soberanía de la República

Argentina.

Ayuda económica.— Se habla, de un Plan Marshall para Iberoamérica. Argentina desea levantarse por su

propio esfuerzo. No pide, ni acepta limosna, ni regalos. Ni lo necesita, puesto que para el fomento de su

Economía existen tres medios: I) Incremento de su comercio exterior; 2) Inversión de capitales

extranjeros; 3) créditos a medio y largo plazo. Si los países occidentales, con una industria muy

desarrollada, quieren que les hagamos compras en mayor cantidad que hasta la fecha, es indispensable

que adquieran nuestros productos. Por supuesto, éstos no serán eternamente agrícolas y de primeras

materias ; todos nosotros tenemos que transformarnos poco a poco en países industriales. Este es también

el destino de España, y en este terreno España pertenece a nuestro bloque. Rogamos al Occidente que no

se acuerde de nosotros tan sólo cuando se trata de problemas políticos, sino también para las cuestiones

de orden económico.

Autarquía, no.—El movimiento de los seis lo mismo que el de los siete, posee su base regional adecuada.

Iberoamérica no tiene que pronunciarse en pro de uno de los dos bloques, o en contra del otro. Lo único

que pide es que el movimiento no degenere en autarquía, que perjudicaría de un modo fatal al desarrollo

de nuestro bloque. El viaje del Presidente por varios países europeos ha sido más bien de exploración que

de busca de resultados positivos. Se reafirmaba la cordialidad de lazos, se discutía, y los diferentes

Gobiernos fueron advertidos de los perjuicios que causarían posibles medidas restrictivas. En cuanto al

reparto de la cuota del azúcar cubano, que los Estados Unidos no admiten, Argentina no interviene en el

problema, puesto que estima que pertenece a los países compradores elegir a aquellos con los cuales

desean establecer relaciones comerciales más amplias. De todos modos, corno, el ahorro nacional

argentino no es suficiente para financiar nuevas

empresas. Buenos Aires hace lo posible para favorecer la importación de capitales extranjeros..

España.—El doctor Frondizi ha encontrado en sus conversaciones con el Generalísimo Franco a un

estadista de ideas claras que sabe defender con fuerza y habilidad sus puntos de vista. En cuanto a la

inmigración de españoles a Buenos Aires la ve con gusto, puesto que necesita brazos y técnicos. Y puesto

que los intereses económicos de España coinciden en muchos aspectos con los de Iberoamérica, Buenos

Aires y Madrid mantendrán contactos permanentes para la solución de sus problemas.

No habrá guerra.—No habrá tercera guerra mundial. Es la impresión recogida en todos los países que ha

visitado. Los adelantos técnicos, en vez de resultar un estímulo, han llegado a ser un obstáculo para una

nueva conflagración mundial En el fondo, es triste reconocer que el temor a las superbombas puede más

que la comprensión entre los hombres y los pueblos.

Perón—Contestando a la pregunta de un periodista extranjero, el Dr. Frondizi declaró categóricamente,

repitiendo sus palabras, que jamas en la vida había cambiado una sola palabra con el general Perón, ni en

Argentina, ni fuera, del país. (Los escépticos dirán que para llegar a un acuerdo tácito no es indispensable

el contacto personal.)

Dónde se quebró la línea.—Ya después de la conferencia de Prensa, aprovechando un momento de

descanso del Presidente, le hicimos la siguiente pregunta: "¿ Dónde se quebró la línea tradicional de la

política argentina? ¿ Cuando la reelección del anciano Irigoyen, en 1928; o el 6 de septiembre de 1930,

cuando el viejo "Peludo" fue derribado por el levantamiento militar del general José de Uriburu?" "No

creo—contestó el estadista—que la línea tradicional haya quedado quebrada con carácter permanente.

Cada vez que se produce una situación revolucionaria podemos hablar de quiebra, pero luego la línea se

restablece. Es innegable que la quiebra a que usted se refiere se produjo en septiembre de 1930. Pero

menos de dos años después, el presidente Justo pudo ya iniciar su periodo legal de seis años." Otra

pregunta: "¿Qué debían haber hecho los argentinos a mediados de septiembre de 1955, cuando cayó el

general Perón? ¿Estaba bien que el general Lonardi ocupase el poder, o hubiera sido preferible que ya

entonces mandase el binomio Aramburu-Rojas?" "No es fácil contestar a un "qué hubiera ocurrido si..."

Cuando se trata de hipótesis, todas tienen mayor o menor justificación." Sin embargo, de otras palabras

del Presidente se tiene la impresión de que el 16 de septiembre de 1955 el advenimiento del general

Lonardi era inevitable, si bien, poco después, se notaban ya sus fallos.—A. R.

 

< Volver