Autor: Berlanga Agudo, Andrés. 
   Anepa decidirá el lunes si se convierte en asociación política     
 
   17/01/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Anepa decidirá el lunes si se convierte en asociación política

Está muy animada la comisión gestora que encabeza Cantarero del Castillo • Abundan las cabalas y las

declaraciones, pero nadie sabe del contenido de posibles programas • El presidente Arias devuelve los

regalos de Navidad

(Crónica de Madrid, por Andrés Berlanga.)

Como las gaseosas calentitas, hemos escucrado el taponazo de apertura y se ven subir la espuma, las

burbujas, las declaraciones desparramadas, las definiciones gaseosas, pero no se cata el líquido, la

sustancia. Saber a cuántos interesan realmente estas asociaciones es muy difícil, aunque se concede la

mayor atención al menor amago.

La A. N. E. P. A. ha citado para la tarde del lunes, día 20, a sus miembros para tratar de si pasan de

asociación no estrictamente cultural a asociación política. Tienen 9.000 socios y esperan conseguir

25.000. Cantarero del Cantillo aspira a 200.000 y la comisión gestora está muy animada. Los de la

Hermandad Nacional del Maestrazgo tienen cita para el 9 de febrero y quizá adopten el nombre de Unión

Popular Española si deciden asociarse. Mi compañero Fernando Onega, en su caldeado "horno", apunta

que "no nos van a llegar los dedos de la mano para llevar las cuenta»". Y además tendremos que hacernos

unas tablas de equivalencias para identificar a quienes hay detrás de asociaciones de rotulación a veces

tan chocante, o al menos despistante, epatante, delirante, deformante o distante de lo que sus vocablos

significan. O significaban hasta hace poco.

En cuanto al embajador Fraga Iribarne, se asegura que no habrá coalición con Areilza ni con Silva

Muñoz. Mi amigo Giles aporta algunos de los puntos mínimos de partida, susceptibles de radicalizarse

trae la redacción definitiva del bosquejo de programa político. Además de la regulación legal de la huelga

laboral, se apuntan otros como, en el terreno de los medios de comunicación, garantías pionas para, la

transparencia y fiabilidad informativas y estímulos para la creación de medios de comunicación

independientes". Así que la semana próxima se presenta fina y de antenas desplegadas.

Si el ejemplo del presidente del Gobierno de rechazar los tradicionales regalos navideños se extendiera,

causaría tranquilidad en unos y desconcierto en otros. Cuando el cronista lo ha hecho, se ha

desencadenado un reguero de sorpresas, incomprensiones, llamadas angustiosas, justificaciones y demás

situaciones, en el fondo desagradables. Para quien sirve de una manera directa o indirecta al ciudadano, lo

ideal sería parecer honrado, pero, sobre todo, serlo. En la calle de Velázquez, por poner un caso que

conozco, hay una tienda que está de acuerdo con un capitoste y cada Navidad el buen señor le manda las

cestas de regalo sin abrir para que las vuelva a vender el establecimiento, y todos tan contentos.

Creía, que era otro ejemplo del "pluriempleo dispar", que diría un bienhablado. Pero sólo es simple

coincidencia. Mi compañero y viejo amigo Álvaro López Alonso, jefe de prensa en el Ministerio de

Obras Públicas, se queda de piedra. Resulta que el Ayuntamiento de Madrid tiene sus grandes problemas

circulatorios, contaminantes o de lo que sean por culpa de la mastodóntica ciudad, pero también tiene su

corazoncito y su campo para pastar en el mismo cogollo de la capital, rodeado de casco urbano y de

ciudades dormitorios periféricas, barriadas y miles de habitantes. Ese cogollo es la Casa de Campo,

propiedad del pueblo de Madrid, con su estanque, sus pistas y sus pastos. Y hoy la Comisión Municipal

de Gobierno ha dado validez a la subasta de arriendo de esos pastos de la Casa de Campo para el pastoreo

de ganado lanar, de dos mil cabezas, en el precio de dos pesetas por cabeza y día, hasta el 30 de junio

próximo. Se ha adjudicado a favor de don Álvaro López Alonso. Llamo al jefe de prensa, y la

coincidencia de nombre y dos apellidos es solamente eso: casualidad. "O sea que a dos pesetas diarias por

dos mil cabezas son cuatro mil por jornada´´, me dice echando cuentas, y agrega: "Como que si yo tuviera

cuatro mil pesetas cada día iba a estar de pastoreo."

El último ejemplo puede conseguir, al menos, que uno vaya al cine y no pierda la primera media hora en

bocadillos anunciantes. Dentro de diez días tendrán que acabar a medianoche, pero los afectados no están

muy de acuerdo si no se cambia igualmente el horario de comercios y otros trabajos, incluso de otros

espectáculos o entretenimientos. La Sociedad de Autores se ha quejado a los ministros correspondientes.

Veremos si se ahorra algo con la medida o es un intento más. (Logos.)

 

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