Autor: Moles, Manuel F.. 
 Tras las peticiones de subalternos y toreros. 
 Los empresarios se defienden  :   
 El día 19 se reunirán en asamblea para responder a las propuestas. 
 Pueblo.    15/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 25. 

Tras las peticiones subalternos y toreros

LOS EMPRESARIOS SE DEFIENDEN

E1 día 19 s e reunirán e n asamblea para responder a las propuestas

«El dinero es negociable»

Y LOS MODESTOS, AFIRMAN...

«LO VAMOS A PASAR MUY MAL»

«QUE LOS TOREROS PIDAN DINERO A LAS EMPRESAS QUE LO TIENEN»

«HAY QUE AYUDAR A LOS TOREROS MODESTOS»

«LA CULPA ES DE LAS INSENSATECES DE ALGUNOS EMPRESARIOS»

LOS EMPRESARIOS GRANDES, COINCIDEN

«NO ADMITIMOS IMPOSICIONES EN LOS CARTELES» «A LOS SUBALTERNOS DEBEN

PAGARLES LOS TOREROS»

EL mundillo taurino está que arde. Huelgas, reuniones, reivindicaciones, unas justas y otras

descabelladas, y toma de posición de las partes en conflicto. Abrieron el fuego los subalternos, cuyas

peticiones ya he explicado y comentado en estas páginas reiteradas veces. Hace un par de días, y también

eso quedó reflejado cumplidamente en esta sección, fueron los toreros los que, tras reunirse en asamblea,

plantearon tres puntos fundamentales. Así, pues, subalternos y toreros ya han dicho su palabra, que no

será la última, sobre el tema. Falta escuchar la voz de los empresarios, contra quienes van la mayor parte

de las peticiones. Pero los empresarios van a necesitar un tiempo para pensar, barajar y decidir. De

momento se ha previsto una asamblea para el próximo día 19. Aunque lo cierto es que dentro de este

grupo empresarial también hay escisiones, opiniones encontradas y formación de grupos. Desde luego,

los problemas de un gran magnate d« la empresa no son idénticos a los de un organizador modesto. De

ahí que éstos, por su lado, también piensen hacer su revolución.

Pero en este momento confuso, y antes de que haya un comunicado oficial por parte de los empresarios,

he querido sondear sus intenciones con tres de los llamados grandes: Fernando Jardón, de la empresa de

Madrid; José Barceló y José Valencia, y dos empresarios modestos, Juan Manuel Moreno y Juan Puerta.

Lo que pretendo es adelantar posturas y saber cómo han encajado las peticiones de subalternos y toreros.

LAS PREGUNTAS

Los cinco empresarios van a responder a tres preguntas claves que abarcan la totalidad del tema.

(1) ¿Cuál es su respuesta personal a la petición de aumento de los subalternos y a la pretensión de que

sean las empresas quienes les abonen sus honorarios?

(2) ¿Qué piensa de los mínimos económicos establecidos por los toreros y sus exigencias de que eri las

ferias actúen toreros de todos los grupos?

(3) ¿Qué consecuencias prevé si se logran los aumentos y las peticiones?

JOSÉ BARCELÓ: «Pocas plazas podrán aguantar 1 a subida»

1 Yo creo que la propuesta de aumento de sueldos de los subalternos, comunicada a sus patronos los

toreros, y que luego conocimos nosotros y que tratamos en linas conversaciones informales, es cuanto

menos negociable. Posteriormente los toreros en asamblea nos pasan ei problema sin opción; para que lo

tomemos o lo dejemos. Y en eso no cabe negociación. Los únicos patronos de los subalternos son los

toreros, puesto que es personal de su confianza.

2 Los mínimos econó-micos que han propuesto es algo que hay que negociar. Aumento nene que haber,

puesto que la vida también sube, pero lo que e! empresario no puede aceptar es riinguna mediatización en

cuanto a la confección de ¡os carteles. Los empresarios tienen que hacer los carteles a gusto del público, y

si se equivocan pagan su error, porque no acude la gente.

3 Si se consolidan todas la peticiones hechas vamos a llegar a algo grave. La recaudación íotal de los

espectáculos en un año se acarea a los dos mil millones de pesetas. Y si vemos lo que en el último año se

ha pagado en arrendamientos, toros, gastos generales y toreros, con números en la mano, a los

empresarios sólo les ha quedado el importe de las carnes. Es verdad que hay plazas en las que se ganan

millones, pero hay otras en ¡as que no se gana nada Los últimos datos, sacados del Ministerio, dicen que

en la temporada de 1975 en cien corridas se logro un promedio de taquilla de cuatro millones; en otras

trescientas corridas de toros no se llegó al millón y medio. En trescientas novilladas picadas el promedio

de taquilla fue de trescientas mil pesetas. En dos mil quinientas novilladas sin caballos el promedio

arrojaba doscientas mil pesetas. Y en trescientas enar ,.j vacias ei promeSIo Tue de trescientas mil

pesetas. O sea que en muy pocos festejos se podrá aguantar la subida que se pretende. ¿Que si la culpa la

tenemos los empresarios por encarecer los arrendamientos? Puede que si, y tai vez habría que llegar a una

negociación de todas las partes para llegar a cortar la galopada de arrendamientos.

JUAN MANUEL MORENO: «La Fiesta no se puede basar en cinco toreros»

1 El aumento de los sueldos de los subalternos es discutible; pero entre subalternos y toreros. Una vez

ellos se entiendan los empresarios habrán de dialogar con los toreros, que tienen que estar bien retri-

buidos.

2 A los empresarios modestos nos va a resultar muy difícil aguantar los nuevos aumentos de ios toreros.

Para ello necesitamos adquirir las plazas de un modo más económico. Pero tienen razón en que la Fiesta

no se puede basar en media docena de toreros. Hay que dar oportunidades a los que valen y no torean.

3 Las empresas grandes van a tener menos problemas; pero lo nuestro se presenta difícil Habrá que

reducir los espectáculos, o oagar menor por las plazas o aumentar las subvenciones. La culpa de todo la

tienen algunos empresarios inconscientes que han encarecido la fiesta. Hace falta un tribunal d« ética

profesional para empresarios para evitar tanto disparate.

FOSE VALENCÍA: «Con lo que se pretende perderán los modestos»

1 La petición económica de los subalternos debe estar en función, únicamente, de la realidad económica

de las taquillas. No todas las plazas de igual categoría rinden lo mismo. Y desde luego quien debe so-

lucionar su problema son los toreros, como se ha hecho toda la vida.

2 Los mínimos que piden los toreros no me preocupan siempre que haya libre contratación; pero con

lo que pretenden se perjudicará más todavía al modesto porque se acortan las diferencias entre él y el

torero figura. Se quiere hacer una reivindicación coa bandera social y se va a conseguir todo lo contrario.

Los más perjudicados serán de todo esto los empresarios modestos, 1 o s toreros modestos y los

subalternos modestos.

3 Si esto sigue adelante se reducirán los espectáculos a su mitad. Muchas plazas no podrán aguantar los

gastos entre otras cosas porque no se pueden subir ya más las entradas. Al menos, yo no me atrevo.

JUAN PUERTA: «Que se exija donde hay dinero»

1 Yo soy un empresario modesto que sólo llevo Andújar y Villa-nueva d e 1 Arzobispo y pienso que el

aumsnto pedido por los subalternos es excesivo, aunque reconozco que necesitan un aumento justo. Y

desde luego los subalternos tienen que arreglarse con sus matadores y estos con las empresas. Y ya

subiremos los mínimos.

2 La petición de ios toreros también ´a veo algo exagerada. Hay nerviosismo y han atropellado la razón,

Hay que hablar más detenidamente. Pero a los toreros modestos hay que apoyarlos y la verdad es que han

tardado demasiado en sublevarse.

3 A las empresas pequeñas, si ya teníamos problemas, nos llenan el camino de piedras. Una vez mas se

ven a beneficiar los grandes y vamos a perder los pequeños, que en realidad damos el 50 por 10C de las

corridas de toros y el 90 por 100 de las novilladas. Lo que tienen que hacer los toreros f-s hacer una

relación c´e plazas y exigir donde hay dinero. Si no es así. los modestos estamos perdidos.

FERNANDO JARDON: «Es un momento muy peligroso»

1 El dinero de los sub-alternos es negociable, aunque la petición es exagerada, con un au mentó lineal que

no tiene en cuenta ni categorías artísticas ni valores personales Por nuestra parte hay buena voluntad y

diálogo abierto En cuanto a quien debe pagar ai subalterno, eso está claro: el torero, que elige y contrata.

Una empresa contraía a un cantante, por ejemplo, ¿y quién paga al conjuntos Pues lo mismo...

2 Los mínimos ^ue piden también son negociables, aunque es ir contra natura el pretender que en una

profesión artística se clasifique a todo el mundo por el mismo baremo. Pero, desde luego, o que no se

puede admitir por parte de nadie es la imposición del tipo de fes-l&ios a celebrar, de la categoría sindical

v de ningún otro tipo de imposición que interfiera tos intereses del empresario y del publico.

3 La consecuencia se rá la formación absurda de bloques nía? absurdos todavía de todos los componentes

de la fiesta. Bloques clasificados por los intereses personales y egoístas de cada cual, y esto desembocaría

en un momento muy peligroso para la fiesta Lo económico es modificable, pero no las esencias.

Hoy me limito a ofrecer la opinión todavía silenciosa de un modo oficial— del bloque de empresarios.

Asi piensan y asi responden particularmente. Dentro de unos días lo harán tras reunirse en asamblea. Y

mañana, en esta misma página, yo les contará mi opinión sobre este maremágnum.

Fotos QUECA

15 de enero de 1977 PUEBLO

 

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