Autor: Alonso Guerra, Carmen. 
   Asociacionismo empresarial partiendo de la libertad de reunión     
 
 Ya.    21/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

Asociacionismo empresarial partiendo de la libertad de reunión

El señor Conde Bandrés dice que hay que aprovechar la economía de mercado siguiendo una política

pragmática atenta a la evolución de los costes • Hasta finales de noviembre se han perdido 101.000.000 de

horas de trabajo, mientras la producción que no se ha realizado asciende a 18.000 millones de pesetas

Actualmente la economía española prosigue caracterizándose por la existencia de una crítica situación,

que aunque atenuada a comienzos de este año, no deja de ser extremadamente grave. Por ello los

empresarios necesitan vivir al ritmo actual y declarar que la empresa atraviesa situaciones límites que

exigen unas medidas de reestructuración en profundidad y no simplemente coyunturales.

Así, ayer en el Palacio de Congresos y Exposiciones pudimos asistir a una reunión económica patrocinada

por el Consejo Nacional de Empresarios, y en la que participó el señor Conde Bandrés.

—¿Cuál es el objetivo primordial y la actuación del Consejo Nacional de Empresarios?

—El Consejo Nacional de Empresarios, compuesto por unos ocho mil empresarios, se ha convertido

desde 1974 en defensor de los empresarios, que como elemento sindical se halla integrado dentro de la

Organización Sindical. La empresa española está encaminada a los diversos aspectos que componen

nuestra idiosincrasia: agricultura, industria, servicios, etc., ensamblada totalmente en contraposición a

Francia, que está falta de una rama agrícola, e incluso donde la pequeña y mediana empresa no se

encuentran completamente organizadas. Nuestra organización podrá seguir existiendo aunque la

Organización Sindical se alt´ rase, facilitando la evolución de las organizaciones empresariales con vistas

a una nueva agrupación. Se tiende al asociacionismo empresarial, partiendo de la libertad de reunión. Las

estructuras organizativas, y esto no es utópico, pueden llegar a ese asociacionismo partiendo de la

voluntad. A todos ofrecemos ayuda y consejo, y el posible acoplamiento de nuestras estructuras en su

primera fase después de la constitución de las Cortes.

SITUACIÓN ECONÓMICA ACTUAL

—¿Cómo ve el empresario la actual situación española?

—Los empresarios somos pesimistas desde el pi´nto de vista económico, ya que tenemos que poseer una

;-íión profética, aunque slem-pr dominar´? Y´ anunciamos en 1973 que la situación económica se iba a

deteriorar: la propuesta empresarial tendía al efectismo y sin los socorredores "parches". Se actuaba

pensando más en los efectos que en las causas. En este momento todas las clases sociales del país se están

concienciando del problema, ya que cuanto más se baja en el pozo más difícil es subir a la superficie.

Afirmo que los empresarios están dispuestos a seguir las medidas justas y razonables que supongan una

solución efecti. 1 problema.

—¿El empresario atiende las reivindicaciones laborales y cómo se halla hoy las relaciones laborales con

los trabajadores?

—Hemos realizado diversos anuncios llamando a los trabajadores a la responsabilidad. Hasta finales de

noviembre se han perdido ciento un millones de horas de trabajo; los trabajadores han dejado de percibir

por esta razón siete mil quinientos millones de pesetas y la producción no realizada asciende a dieciocho

mil millones. Pienso que no se pueden plantear reivindicaciones económicas cuando, a la larga, la

inflación supone que esas mejoras económicas no sean reales. Digo a los trabajadores que no se dejen

embaucar por determinadas organizaciones; los empresarios vivimos de la realidad con una gran

responsabilidad. No se puede levantar al país con paros y huelgas. A este respecto, el Gobierno no tiene

una conciencia clara.

En Alemania han fijado un tope del siete por ciento a los aumentos salariales. Debemos hacer una

llamada a la responsabilidad para hacer una tregua. Los empresarios no niegan el diálogo siempre que

sean cosas razonables. La reforma económica en todos los aspectos debe ser completa; cuando se pide

voto, se exige menor capacidad de sacrificio. Un pacto social es esencial en estos momentos, pero

siempre propiciando una mayor austeridad que partiera de todos los niveles sociales. Con respecto al tema

de la Seguridad Social, que entra de lleno dentro de las relaciones laborales, quiero aclarar que el Estado

debe aumentar su participación en este aspecto, ya que hay costos que son esencialmente sociales.

FOMENTO DE LAS EXPORTACIONES

—¿Hay falta de medidas económicas por parte de los empresarios?

—En primer lugar, la responsabilidad la tenemos todos los españoles; actualmente se tiende a la

descapitalización de las empresas, además de propiciar nuevos mercados exteriores. Hay que aprovechar

la economía de mercado en toda su integridad; mientras, el Gobierno tiene que decidirse a actuar con una

vigilancia instantánea. La política seguida de contención de precios no ha resultado. Una política

pragmática es más eficaz, atenta a la evolución de los costes. El fomento de las exportaciones podría

suponer reducir el déficit económico con una competitividad de nuestros precios, siempre que se redujera

la inflación. En Francia se intenta aumentar la exportación brutalmente con unos costes exteriores a nivel

adecuado y fijando los topes salariales.

—¿Hay representatividad de la pequeña empresa en relación con las grandes empresas?

—En el Consejo Nacional de Empresarios hay un 52 por 100 de representatividad de la pequeña empresa,

mientras la mediana tiene un 37 por 100 y la gran empresa un 11 por 100; por consiguiente, las pequeñas

no se pueden quejar de que haya falta de representación en sus filas.

Carmen ALONSO GUERRA

 

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