la actual situación económica. 
 Una crisis de expectativas empresariales  :   
 Según el informe del banco de Santander. 
 Arriba.    04/10/1977.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Arriba 17

La actual situación económica

UNA CRISIS DE EXPECTATIVAS EMPRESARIALES

Según el informe del Banco de Santander

MADRID. (De nuestra Redacción.)—La última gran crisis, la del año 1929, se debió, según

ciertas opiniones, a una depresión en las expectativas empresariales provocadas por un

exceso de ahorro. En opinión del Banco de Santander, la crisis económica actual de España,

por encima de la del petróleo y la mundial, se debe a que concurren una .serie de factores que

han hundido las expectativas empresariales y no a un exceso de ahorro como en el 29. En su

último informe económico (tercer trimestre de este año) el citado Banco analiza en tres puntos

las causas de la inflación y el paro actuales.

En el mundo occidental, con iniciativa privada y economía de mercado, el impulso económico

proviene de las expectativas empresariales. Mientras no mejoren será ifposible salir de la crisis.

Mientras sigan deteriorándose, la crisis económica aumentará. Es por tanto de urgencia

nacional reactivar las expectativas de los empresarios; motores de la economía, creadores de

riqueza y de puestos de trabajo.

Independientemente da la crisis energética mundial, el que convivan hoy en España una in-

flación galopante y un paro creciente se debe a:

1) El vuelco dado a la distribubución de la renta a favor del factor trabajo con subidas sa-

lariales reales superiores al crecimiento del PNB. que si bien ha tenido desde hace varios

años el efecto beneficioso de sostener la demanda y de mejorar la justicia social, su per-

sistencia ha originado subida de precios a la vez que de los costas de las empresas hasta e!

punto de perjudicar y/o agravar las malas expectativas empresariales. Así, los beneficios de

las empresas en continuo crecimiento han abortado la inversión productiva, con lo que se

pone en peligro, no sólo posibles mejoras futuras del trabajador, sino las ya conseguidas,

como recientes quiebras han demostrado.

2) Los aumentos en las cuotas de la Seguridad Social, que, igualmente, han provocado au-

mento de los costes empresariales, a la vez que por los gastos y pagos de aquélla han pre-

sionado la demanda cooperando en e! aumento de los precios. Además, están impidiendo

la creación de puestos de trabajo al haberlos encarecido hasta hacerlos prohibitivos a mu-

chas empresas.

3) Los presupuestos estatales que nuevamente han gravado y gravan en exceso para lo que el

momento económico requiere, los costes empresariales y sus expectativas de beneficio por los

impuestos, a la vez que cooperan a! mantenimiento y subida de los precios por sus gastos,

créditos extraordinarios y déficits.

No pretendemos agotar todas las causas. Simplemente destacamos las que a nuestro juicio

están perjudicando gravemente las expectativas empresariales, a la vez que crean inflación y,

consiguientemente, más paro.

Hacemos una llamada a ¡a Administración, partidos políticos, centrales sindicales y a cuantos

hombres de buena fe, que son casi todos, existen en e! país, para recordarles algo tan sencillo

como que si el empresario no ve beneficio en crear una empresa o en ampliarla, no habrá un

futuro mejor y que, por tanto, atenta al bien público todo cuanto perjudique las expectativas

empresariales.

El empresario español, que ha llevado al país a los niveles actuales de prosperidad cuando ha

tenido alicientes y buenas expectativas, ha demostrado ya su competencia y posibilidades de

generar mayor bienestar futuro. Por ello, todo aquello que atente contra sus expectativas debe

ser hoy enterrado o pospuesto, pues atenta contra el futuro de todos los españoles.

 

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