Autor: Sánchez-Vicente López, Consuelo. 
   El pan...     
 
 Arriba.    16/01/1977.  Páginas: 3. Párrafos: 14. 

Ganarás el pan...

EN UNA LISTA DE 41 CAPITALES MUNDIALES, MADRID OCUPA EL PUESTO 26 EN LO QUE

A POBO ADQUISITIVO SE REFIERE

LOS PRECIOS NO SE PUEDEN CONGELAR PORQUE EL GOBIERNO SE VERÍA OBLIGADO

A SUBVENCIONAR CASI TODOS LOS BIENES DE CONSUMO

EL CONJUNTO NACIONAL DECLARA GANAR POR TERMINO MEDIO 220.989 PESETAS AL

AÑO Y AHORRAR 9.714

EL 38 POR 100 DEL CONSUMO DE ROGAR SE VA EN COMER Y EL 14,9, EN ALQUILERES Y

GASTOS DE CASA

RESULTA que Madrid es la ciudad europea donde más trabajo (horas de) cuesto vivir, reducido el

«vivir» a su mínimo expresión; es decir o comer y vestirse Sólo los ciudadanos de Lisboa y Atenas tienen

que sudar más el coscurro que nosotros, de un total de 18 ciudades del continente estudiadas o conciencio

por la Unión de Bancos Suizos Trascendiendo Europa, en una listo de 41 capitales mundiales, ocupamos

el puesto 26 en lo que a poder adquisitivo se refiere (número uno para San Francisco v 41 para Buenos

Aires); el 31 en nivel de salarios (donde más pagan es en Chicago y donde menos en Buenos Aires) y,

seguimos bajando, el 36 en nivel de precios [Tokio, la más cara; Bogotá, la más barataj El poder

adquisitivo en Madrid es, pues, bajo y el nivel de salarios (38 sobre 100) desproporcionado paro unos

precios (61 sobre 100) que sólo les resultan ya asequibles a los no demasiados turis tas que siguen

viniendo a España. Y estamos hablando de Madrid porque la Banca Suiza sólo ha sacado datos de la

capital del Estado, pero, utilizando el método inductivo —ir de lo particular a lo general—, podemos

(legar a trasplantar la situación de Madrid al resto de España, ya que el desajuste precios-salarios y su

consecuencia directa, la inflación galopante que padecemos, es común a todos. El índice del coste de la

vida, que en 1974 fue del 13,8 según datos oficiales, ha sufrido un incremento de más del 20 por 100 en

1976.

Los males que afectan a la economía nacional también se dejan sentir con todo su rigor sobre la ecoonmía

doméstica de cada familia y de cada miembro de ella. El cabeza de hogar ha multiplicado hasta el límite

de sus fuerzas el tema del pluríempleo: el ama de casa se ve y se desea para poder comprar et pan nuestro

de cada día; los hijos que trabajan, una de dos, o van al cine-teatro-discote-ca-«pub» o sacan el coche y,

hala, a ver ponerse el sol al campo. Los que sólo estudian no se atreven por lo general a pedir en casa más

que lo estrictamente necesario para comprar libros, coger el autobús o tomar un único café, mientras que

los pequeños tienen que conformarse con los durillos de los domingos. Y, sin embargo, la renta «per

cápita» que los expertos nos asignan cada año sube y sube, pasa a nuestro lado como un ángel, sin que

notemos su paso. Todo sube al día, tos precios no se pueden congelar porque, como a nivel internacional

todo seguiría subiendo, el Gobierno se vería obligado a subvencionar casi todos los bienes de consumo y

servicios e incluso a las empresas privadas, lo que, de poder hacerse >—que no se puede porque tampoco

el Gobierno tiene un duro y debe ya muchos—, limitaría muy seriamente la libre economía de mercado

que existe actualmente y que, por lo visto, es la única capaz de no retraer la inversión en nuestro país. Así

las cosas, el dinero que ganamos lo gastamos cada vez más deprisa y cada vez en menos bienes. Esto es lo

que quiere decir la Unión de Bancos Suizos cuando habla, de nuestro bajo poder adquisitivo, y esto es

también lo que se desprende de una encuesta de ámbito nacional que publicó hace dos años el Instituto

Nacional de Estadística sobre presupuestos familiares.

Antes de empezar a jugar con los datos de esta encuesta, conviene aclarar que a) son datos oficiales b)

que responden a la situación del periodo julio de 1973, julio de 1974, c) que, en base a esto, hay que

añadirle a estas cifras el incremento del coste de la vida de los años 1975 y 1976 paro actualizarlas y d)

que utilizamos estos datos por que son los más completos —nivel nacional— actuales y científicamente

realizados de que disponemos en lo que a presupuestos familiares —consumo, ingresos y ahorro— se re-

fiere.

Se entiende por presupuesto del hogar el conjunto de sus ingresos y de los diversos destinos dados a esos

ingresos en cuanto a unidad económica de consumo, referido a determinados períodos de tiempo, dado

que, al investigar los hogares durante el breve lapso de una semana, es necesario buscar a nivel de valor

agregado el ajuste de ambos tipos de datos. El ingreso de un hogar es el flujo de recursos monetarios, o en

especie, que accede al mismo durante el período de un año. El empleo dado a los mismos será el consumo

corriente de bienes y servicios, y el ahorro, la parte de los ingresos no gastada en ese consumo.

Por último, hay que dejar bien claro que, por las circunstancias que sea, la gente miente, o mejor dicho,

falsea de algún modo sus declaraciones sobre ingresos por no se sabe qué recónditas motivaciones y, así,

se da la curiosa circunstancia de que mientras el conjunto nacional declara ganar por término medio

220.989 pesetas al año, y ahorrar en ese mismo período 9.714 pesetas, ese mismo conjunto nacional dice

que se gasta al año 276.996 pesetas, lo que no deja de ser un milagro. No olvidar que manejamos cifras de

términos medios, ni que, por supuesto, esas cifras son en realidad mucho más altas y mucho más bajas de

lo que aquí aparecen, pero para darnos una idea, valen.

—Y, ahora sí, vamos ya a ver to que ganamos, lo que gastamos y en qué !o gastamos. ¿Cuánto cuesta

vivir en España? El gasto anual medio de consumo por hogar es de 267.257 pesetas, de las cuales la

mayor cantidad {38 por 100) se van en comer en casa.

Alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar se llevan el 6,2 por 100.

Vestido y calzado ............................................... 7,7%

Alquileres y gastos de casa .................................. 14,9%

Muebles y enseres domésticos .............................. 8,1%

Servicios médicos y con sen/ación de la salud ..... 2,7%

Transportes y comunicaciones .............................. 9,4%

Esparcimientos, deporte y cultura ......................... 4,9%

Enseñanza .......................................................... 2,2%

Otros gastos ....................................................... 5,9%

El consumo anual medio por persona (cada uno de los miembros del hogar) es muy similar al del propio

conjunto de la familia: 38 por 100 para alimentación; 7,7 en vestidos y calzado; 11,6 en vivienda; 11,1 en

gastos de casa y 31,6 en gastos diversos y vacaciones. Estos porcentajes responden a lo que dicen las

estadísticas que coda uno nos gastamos al año: 71.710 pesetas, que es la media de las 59.155 que se gasta

cada quisque en las zonas suburbanas y las 86.623 que nos gastamos en las ciudades.

Para esclarecer un poco la primera cifra que dábamos de lo que se gasta de media cada familia española al

año, hay que decir que, como es lógico, no todas las familias gastan lo mismo. El consumo medio varía

incluso con arreglo al tamaño de los municipios y, así, mientras que en los municipios msnores de 2.000

habitantes una familia gasta unas 190.026 pesetas al año y en los de 10.000 a 50.000 habitantes 253.826

pesetas, en los de más de cincuenta mil habitantes se vienen a gastar anualmente unas 321.822 pesetas. El

gasto per sonal tampoco es igual en todos tos hogares y, por eso. mientras que en un hogar de dos

personas cada una de ellas se viene a gastar —todo incluido— unas 89.334 pesetas al año por término

medio, en uno de cuatro miembros (el más común) el gasto personal es de 75.139 pesetas, y en uno de

más de siete miembros, de 53.232 pesetas. Y esto, no, porque a medida que una familia es mas numerosa

sus miembros se vuelven menos consumistas, sino porque hay unos gastos fijos comunes de casa que, al

ser mas el número de habitantes de un hogar, quedan más repartidos y no inciden tan decididamente sobre

e! presupuesto personal.

Una vez expuesto el capítulo de gastos (consumo), vamos con el de ingresos. Resulta que los Ingresos

totales declarados de las familias españolas (en recursos monetarios o en especies) son de nada menos que

2.022.076 millones de pesetas que, si estuvieran equitativamente distribuidos —cosa que todos sabemos

que no pasa— darían los siguientes números: cada hogar ingresaría por término medio al año 220.989

pesetas. Si se distribuyen entre el numero de miembros de una familia, cada uno saldríamos por 59.270

pesetas y si la distribución se hiciese sólo entre el número de personas que trabajan (la población activa

de 1974, año en que se hizo la encuesta, era de 13.386.200 personas) por unas 138.730 pesetas.

Igual que ocurre con los gastos, los Ingresos medios anuales también varían según el tamaño del hogar. A

una caso de un solo miembro corresponden por término medio unos ingresos de 93.950 pesetas; a una de

cuatro miembros, unos ingresos por hogar de 248.367 pesetas —62.068 por persona y, según el número

de trabajadores, 156.131 por perceptor— y a las de más de siete miembros, 325.815 pesetas de ingresos

por hogar (41.390 por persona, 140.550 por perceptor).

El presupuesto familiar, como puede deducirse y trasladar, aproximadamente a nuestros días, no es

excesivamente alto; como tampoco lo es, en cuestión de equipamiento familiar, el porcentaje de hogares

que, partiendo del supuesto de que el conjunto nacional fuese igual a cien, disponen en España de:

Frigorífico..................... 74

Lavadora....................... 60

Aspiradora ................... 9

Radio o transistor......... 76

Televisor....................... 79

Tocadiscos.................. 19

Automóvil ................. 34

Motocicleta ................. 12

Bicicleta ..................... 12

Teléfono....................... 34

Además, quedan aún, de cada 100 viviendas, 13 que no tienen agua corriente y 18 que carecen de

servicios de aseo e higiene.

Consuelo SÁNCHEZ VICENTE

 

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