Emocionante despedida. 
 Doña Carmen Polo abandonó El Pardo  :   
 Desde el sabado vive en un piso de la Calle de Hermanos Becquer. 
 Informaciones.    02/02/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

EMOCIONANTE DESPEDIDA

Doña Carmen Polo abandonó El Pardo

DESDE EL SÁBADO VIVE EN UN PISO DE LA GALLE DE HERMANOS BECQUER

MADRID, 2. (INFORMACIONES.) Más de mil personas despidieron con vítores y aclamaciones a doña

Carmen Polo, viuda del Generalísimo Franco, cuando a las seis y cuarto de la tarde del sábado abandonó

definitivamente el palacio del Pardo, su residencia oficial durante más de treinta años. Doña Carmen Polo

salió acompañada por su hija, la marquesa de Villaverde, y de su nieta la duquesa de Cádiz, en un

«Mercedes» de color azul, seguida por personas de su círculo familiar y de amistades más íntimas. Seguía otro

automóvil en el que viajaba, el marqués de Villaverde.

Con anterioridad, numeroso público se congregó ante la puerta principal del palacio. Se acercaron a despedirla,

entre otras personalidades, el alcalde de Madrid, don Miguel Ángel Garcia-Lomas, y los ex ministros señores

Utrera Molina, Castañón de Mena y Fernández de la Mora.

A su salida, doña Carmen Polo, visiblemente afectada por la emoción al abandonar la residencia en que

permaneció durante varias décadas, tardó unos diez minutos en atravesar en automóvil la barrera de público

congregada ante el palacio de El Pardo.

Poco antes de las seis de la tarde se oyeron gritos de "¡Franco, Franco!", y posteriormente fue entonado el

"Cara al sol" y "Yo tenía un camarada".

El himno nacional, que se había podido oír a la salida de doña Carmen Polo, sonó nuevamente poco después de

ponerse en marcha los automóviles hacia Madrid, en tanto que un soldado arriaba el banderín que ondeaba en

el palacio de El Pardo, el guión de Franco.

La comitiva llegó alrededor de las siete de la tarde a la calle de Hermanos Bécquer, número 8, en uno de cuyos

pisos está situada la nueva residencia de la viuda de Franco y señora de Meirás, que a su llegada, visiblemente

emocionada, correspondió a los saludos de las numerosas personas que esperaban su llegada y que en las

immediaciones la aclamaron y vitorearon.

El coche en el que llegó desde El Pardo doña Carmen Polo entró al vestíbulo del edificio, que se encontraba

lleno de flores procedentes de diversas provincias, en tanto que se oían los gritos de «¡Franco, Franco,

Franco!».

Según se informa, en el palacio de El Pardo, propiedad del Patrimonio Nacional del Estado, permanecen

todavía algunos enseres y objetos de recuerdo pertenecientes a la familia del que fue Jefe del Estado

español, en tanto que otros ya han sido trasladados a la residencia de Hermanos Bécquer.

 

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