Autor: Barra, Alfonso. 
   El Daily Telegraph compara las reacciones a la muerte de Mao y de Franco  :   
 El diario habla de más de quince millones de ejecuciones por motivos políticos. 
 ABC.    15/09/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

ABC EN LONDRES

El «DAILY TELEGRAPH» COMPARA LAS REACCIONES A LA MUERTE DE MAO Y DE FRANCO

El diario habla de más de quince millones de ejecuciones por motivos políticos

LONDRES, 13. (Crónica de nuestro corresponsal.) Un artículo publicado hoy por el

«Daily Telegraph» a tres columnas, de John O´Sullivan, alude a las diferentes reacciones

provocadas por la muerte de Mao y del Caudillo. La única lisonja que, al parecer, no ha sido

ofrecida al dirigente chino es la fórmula de cortesía irlandesa: «¿No es cierto que resulta un

cadáver encantador?»

Recuerda el articulista los elogios, que van desde el presidente Ford a Giscard d´Estaing y a los

delirios del memorable Palme, de Suecia, que considera a Mao como "una de las máximas

figuras de la Humanidad". Ha sido encomiado como filósofo, poeta, estadista, hombre de

negocios, estratega, deportista y escritor. El «Financial Times» cantaba su genio como

pendolista excepcional.

BALANCE.—Tan sólo el diario «Sun», popular y más o menos radical, ha refrescado la

memoria del lector al recordar la invasión del Tibet, un país pequeño y pacífico, «donde han

sido destruidas la religión y la cultura y donde fueron exterminados o expulsados los

ciudadanos que se aferraban a los principios tradicionales».

Alude el trabajo a los «silencios» de los requebradores. «Entre 1949 y 1956, período de la

consolidación en el Poder, millones de ciudadanos fueron ejecutados y más aún fueron

condenados a la esclavitud en campos de trabajo por el crimen de ser contrarrevolucionarios.

Es decir: por el crimen de no ser comunistas», precisa.

En 1951, año de la violencia, fueron creados los Tribunales del Pueblo y empezaron los juicios

colectivos. «Miles eran ejecutados a diario. Según la Investigación de un Comité del Senado

norteamericano, los ajusticiados no bajan de quince millones.» «The Times», sin embargo,

asegura que Mao no fue un tirano.

FRANCO. — El articulista compara los ditirambos brindados a Mao y la conducta de los

Gobiernos occidentales cuando murió el General Franco. Escribe que tras los procesos

derivados de la guerra civil, el dirigente español «transformó a España. De una sociedad

estática y medieval, hundida en una pobreza más característica del norte de África, destrozada

por un siglo de conmociones políticas, hizo un país con una economía boyante y moderna, con

un nivel de vida a la par del inglés. No invadió a ningún país y negó su asistencia a Hitler».

APLAUSO.—Según el articulista, para que un dirigente logre el aplauso de políticos y

periodistas demócratas es preciso que sus víctimas sumen millones y que ningún vecino

pequeño quede a salvo. Concluye: «Que no quede a cubierto de la megalomanía que deja

lisiado a su propio país con experimentos periódicos y demenciales basados en delirios

teóricos. Es preciso que ningún aspecto de la vida privada esté libre de las interferencias del

dirigente y que éste, además, se considere un mandato.»—A. BARRA.

 

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