Autor: Urbano, Pilar. 
 Silva Muñoz, a su regreso de Munich. 
 U.D.E., presentada entre las democracias cristianas europeas  :   
 "Europa espera que nos organicemos democráticamente para impedir la anarquía y el comunismo en España". "Nuestro Estatuto de Asociaciones es malo, inadecuado". 
 ABC.    30/09/1975.  Página: 9-10. Páginas: 2. Párrafos: 18. 

30 DE SEPTIEMBBE DE 1975. Pag. 9.

ASOCIACIONES

SILVA MUÑOZ, A SU REGRESO DE MUNICH

U. D. E., PRESENTADA ENTRE LAS DEMOCRACIAS CRISTIANAS EUROPEAS

«Europa espera que nos organicemos democráticamente para impedir la anarquía y el comunismo en

España»

«NUESTRO ESTATUTO DE ASOCIACIONES ES MALO, INADECUADO»

Si yo supiese pintar «monos», con enjundia de actualidad política, dibujaría un Silva Muñoz, cuerpecillo

enteco, gran cabeza, enormes gafas de concha, dos puntitos a modo de ojos lejanos, miopes y miradores.

Un Silva Muñoz que llevase una maleta, U. D. E, y pasase por la Aduana hispano-germana. El aduanero

preguntaría: —¿Exportación...? ¿Emigración...? ¿Asilo político...? ¿Congreso interparlamentario?

Y Silva, ufano, contestaría:

—¡Válgame el Cielo! ¡Nada de eso! Presentación en sociedad.

El jerarca supremo de Unión Demócrata Española (U. D. E.) acaba de regresar de Munich, donde ha

asistido a la inauguración del Centro de Educación Política Fundación Hans Seiidel, de la Democracia-

cristiana bávara, C. S. U. Indudablemente, su presencia en ese acto —ocasión de concentración política

de alto nivel europeo— ha estado medularmente relacionada con su presidencia de U. D. E

A las pocas horas de aterrizar en Madrid, me recibe.

—La Fundación Hans Seiidel es un centro de información y preparación de dirigentes democristianos

europeos destinados muy especialmente a la formación política de la juventud en cuanto a organización

interna de la democraciacristiana alemana y a sus organismos y fundamentos doctrinales. Nosotros vamos

a enviar ahora a diez de nuestros jóvenes miembros de U. D. E. para que realicen un curso de un mes.

—A su regreso, esos jóvenes políticos. ¿trabajarán aquí según las estructuras del C. S. U. bávaro?

—Sí. Dadas nuestras coincidencias ideológicas y el que nosotros, U. D. E., no tenemos creadas las

estructuras de organización y trabajo que ellos tienen.

—Este viaje suyo a Munich, ¿ha sido, prácticamente, una «presentación en so-ciedad» de Unión

Demócrata Española?

—Sí, algo así: comparecer, y con estupenda aceptación, en una reunión política de altísimo rango donde

nos encontramos más de trescientos líderes de democracias cristianas europeas. Allí estaban

representados el partido italiano conservador, el -¿dependiente francés de Giscard, los democristianos

italianos, suizos, alemanes..., la nueva democracia de Caramanlis, la austríaca y el sector demócrata

portugués, entre otros.

—Y además de haber dado a conocer su asociación ante tal concurrencia, ¿qué «dossier» trae usted para

beneficio del inventario de U.D E.?

—Como pieza valiosa, de experiencia traigo la exposición del discurso de Strauss sobre política interior

alemana y política mundial, con especiales referencias a la Península Ibérica, y a España en concreto:

estima Strauss que el futuro español está en un sistema político democrático sólido y fuerte que impida la

anarquía y la tiranía del comunismo.

—¿Hablaron del tema «asociacionismo español»?

—Mucho. Fue el tema fuerte. Interesaba. A todo nivel pude percibir que de las asociaciones se espera la

solución de los problemas que tenemos..., y transparentamos. Conocen el Estatuto cabalmente y saben sus

defectos de salida. Simple y llanamente, que es un instrumento malo. Malo, inadecuado a la realidad que

nos toca y va a tocar vivir.

Pensando en esas realidades que hemos de vivir, preguntaron con interés por la figura y personalidad del

Príncipe. En Europa, Don Juan Carlos tiene prestigio, inspira confianza.

—Pero usted reconocerá que el momento actual no es fácil...

—Evidentemente. Es uno de los momentos de cambio más importante entre tantos como España ha

vivido en el presente siglo. Porque son muchas las cosas que están cambiando» —de índole ideológico,

religioso, social, económico...— y que se reflejará en la política. Y aún se anuncian más

transformaciones. Ahora bien, lo que importa despejar pronto es la duda de si ese cambio se operará

evolutivamente a... por revolución.

—¿Y usted cree...?

—En política no hay Jugadas previsibles. La política es siempre incógnita. Pero, personalmente, prefiero,

con todas sus ventajas e inconvenientes, un proceso de evolución.

No es amigo, el ex ministro Silva Muñoz, de descender a la concreción anecdótica, pero juega con un

símil dinámico: hay que seguir la película hasta el final..., no se puede condensar todo el final del filme en

una sola imagen de foto-fija.

—Y un final de legislatura, pongo por caso, podría ser, dentro de la película española que estamos

viviendo, el término de una secuencia.—Pilar URBANO.

 

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