Autor: Silva Muñoz, Federico (JUAN DE ESPAÑA). 
   Franco y el futuro     
 
 Ya.    20/11/1975.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

20-XI-75

FRANCO Y EL FUTURO I

En esta hora solemne e histórica en que Franco ha dejado de existir y en que la palabra admirativa no

puede sonar a adulación ni a lisonja, quiero levantar mi voz de español para rendir el tributo de devoción

que modestamente puedo ofrecer a quien un día me honró con su confianza.

Su figura está ya en el cuadro egregio de los más grandes hombres que hicieron y rigieron el país desde

los albores de nuestra nacionalidad; el discurrir del tiempo dará el perfil que hoy nos falta para

enfocarle, pero estoy seguro que su transcurso agrandará, si es posible, su nombre y su obra; de su

irrepetible personalidad se ha hablado mucho, pero quizá no se ha subrayado debidamente su sacrificio,

intuido por los españoles pero realmente desconocido; vivió perfectamente entregado al servicio de los

demás, en medio de riesgos incalculables, pendiente de cada decisión en que iba la vida de la nación

entera. Muchas veces he pensado, cuando veía a mis compatriotas en la normalidad de su trabajo o

gozando de sus vacaciones, de sus diversiones y de sus espectáculos, hasta qué punto no conocían que

todo aquello descansaba en el sacrificio, en la vigilia y en la entrega a su servicio de un hombre

silencioso, íntegro, tenaz y abnegado que, en guardia permanente, había de vivir la zozobra y la

preocupación de cada hora en el tiempo y en el espacio de la entrañable tierra de España.

Franco, en su dilatada obra de gobierno, deja una España nueva; aquella España que fue "slogan" de los

años heroicos, es hoy una realidad. Las piedras hablan y los espíritus también. Los nuevos españoles son

hijos, quiérase o no, de la paz de Franco. De ella hemos de partir en una gran obra de continuidad, que no

de continuismo, alejándonos por igual del revisionismo, del decimonónico, vergonzoso y depauperante

"borrón y cuenta nueva", pero también huyendo del antihistórico espíritu de inmovilismo.

Creo que el mejor servicio que hoy se puede prestar a la memoria de Franco es poner a punto su obra de

paz con un sentido de futuro, de comprensión para las exigencias de este tiempo y de las nuevas

generaciones, parejo al que él tuvo en tantos momentos de su mandato, organizando la libertad política de

los españoles.

Porque hemos de tener presente que la Monarquía ha entrado de nuevo por las puertas de la historia. La

encarna un hombre joven, bien preparado, patriota y entregado por entero al servicio de la nación. Es la

hora de los grandes agrupamientos en torno a la Corona; es el momento de abandonar el espíritu de

rencilla y de capilla, y de que todas, absolutamente todas las fuerzas políticas con sentido nacional se

apresten a formar con lealtad al servicio de España y del Rey.

Es ésta la hora de la gran convocatoria nacional a la solidaridad y al entendimiento. España está sobre

todo; todos somos españoles y la Monarquía vuelve a abrir una nueva página de nuestra historia. Pienso

que un gran trabajo colectivo nos aguarda en paz, justicia y libertad.

Federico SILVA MUÑOZ

 

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