El Rey de todos los españoles     
 
 ABC.    22/11/1975.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

ABC SÁBADO 22 DE NOVIEMBRE DE 1978. Pág. 8

EL REY DE TODOS LOS ESPAÑOLES

La Monarquía que nace es de todos y para todos los españoles. Es ése, junto con el aseguramiento de la

continuidad del Estado a través de la herencia, su valor, y también su justificación, última y más

importante

El Rey no puede serlo de un sector, de una facción del país, por importante que ésta sea, sin negar lo más

esencial de la realeza. Es Rey de todos y para servir a todos. A diferencia de cualquier presidente que,

antes de serlo, ha militado en las filas de sus votantes quienes le llevan a la suprema magistratura. Más

universal, más común de todos los ciudadanos, lo es, por principio, la Monarquía

Cabalmente por ello es a la vez un instituto de integración. Repugna a la naturaleza misma de la

institución, que cualquier español, de cualquier estamento social, que no se margine voluntariamente,

pueda quedar excluido o discriminado. La Corona es patrimonio común que el Rey ostenta y administra

en bien del pueblo. Y pueblo somos todos

Desde sus orígenes —vencedora de dispersiones feudales— hasta nuestros días, en aquellos países que

felizmente conservan la forma monárquica, es la Corona amparo de los débiles frente a los fuertes Por eso

es justiciera.

Y tal será en España. La realeza que hoy alcanza Don Juan Carlos de Borbón y Borbón cubre su función

al incorporar en la tarea comunitaria a todos los que no quieran autoexcluirse de ella

Correspondientemente, pide y acucia la asistencia de todos los ciudadanos, desde el más alto al que sé

halla al otro extremo de la escala social, desde el más ilustrado al menos dotado, desde el más poderoso al

que ha más de menester, que todos están presentes en ella y en ella participan. No es, pues,

la nuestra, una Monarquía de monárquicos, si por tal se entiende a un grupo de españoles. Como España

misma, la Monarquía es de todos los españoles. Si España es el contenido, la Institución es la forma del

Estado de ese contenido. Es, lo repetimos, una Monarquía de todos, en la que todos participan porque es

patrimonio común toda ella de cada uno de nosotros

Desde ese concepto de integración para el bien común se comprende la racionalidad de la Institución

monárquica como forma de Estado Su fin: unir y amparar a los españoles sus instrumentos: el respeto a

las diversas opciones legítimas, a la múltiple diversidad regional, a los derechos de la persona de cada uno

de los españoles Instrumento máximo de servicio se proclama la Monarquía española continuadora de la

Historia más noble de nuestra patria Página en blanco que hoy comienza a escribir con la asistencia de los

españoles el Rey Don Juan Carlos I

 

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