Autor: F. J. . 
   Las dudas de U.D.E.     
 
    Páginas: 1. Párrafos: 5. 

LAS DUDAS DE U. D. E.

EL proyecto asociativo denominado Unión Democrática Española (U.D.E.) se debate entre el «sí»

incondicional, el «sí, pero» y el «no, aunque...» a las propuestas del ministro secretario general del

Movimiento, señor Solís Ruiz. Así parecen indicarlo los resultados de la «cumbre» de la comisión gestora

de U.D.E., seis miembros de la cual (los otros cuatro excusaron su asistencia) se reunieron esta semana en

Madrid.

¿Qué está pasando en el seno de U. D. E.? La pregunta, dentro del limitado interés que las asociaciones

ofrecen al público, parece importante. En efecto, de cuajar algunas aspiraciones, U. D. E. podría

convertirse en la «gran opositora» —dentro, repetimos, del marco bastante homogéneo que supone el

Estatuto de Asociaciones— de la «asociación azul», Unión del Pueblo Español (U.D.P.E.), auspiciada por

Secretaría del Movimiento y de sabor netamente oficial. Estos son los planes que desde algún sector «de

arriba» parecen perfilarse, pero tales planes podrían encontrarse con un escollo difícilmente salvable: las

dudas de U. D. E.

En el seno de la comisión gestora de U. D. E. se perfilan claramente dos tendencias: la que propugna

seguir adelante con las propuestas a corto plazo que supone la plena integración en el juego asociativo, y

otra, que admite diversos matices, que piensa en reservarse para otros futuros, siquiera sea en parte.

Dentro de esta segunda tendencia, se estaría pensando en la conveniencia de ir o no a las elecciones para

procuradores en marzo y, caso de acudir, examinar en qué condiciones (por ejemplo, sólo para cubrir

determinados escaños, apoyando a democristianos de la derecha no integrados en U. D. E.). En cualquier

caso, la comisión gestora no se considera capacitada para emitir un dictamen vinculante en esta materia,

por lo que habrá de aguardarse a la celebración de la asamblea nacional de la asociación, que

probablemente tendrá lugar antes del próximo mes de octubre. «No sé lo que puede salir de esa

asamblea», decía un miembro de U. D. E. Y ello, pese a que quienes piensen que U. D. E. debe ser «parte

de un todo» y aprovechar el Estatuto de Asociaciones para organizarse, cara a un futuro «frente común»

(«con hombres como Barros de Lis o muchos de FEDISA», decía un «udista»), parecen ser mayoría.

Dentro de la política de alianzas, los más optimistas o «aperturistas» de U. D. E. no descartan incluso un

futuro —futuro— acercamiento a los Álvarez Miranda.

Claro que, pese a los desmentidos de los portavoces oficiales del proyecto de asociación, la impresión

general es que la unanimidad no reina precisamente en las «cumbres» de U. D. E.: «Silva es un

democratacristiano por convicción mientras que Monreal es algo así como un advenedizo en la demo-

cracia cristiana.» Esta frase, pronunciada por alguien suficientemente bien informado sobre el tema,

resume la situación. De otro lado, ciertas declaraciones del señor Solís, excluyendo el nombre de Silva

Muñoz de entre los interlocutores de U. D. E. con los que sus conversaciones malagueñas habían

resultado satisfactorias, dieron pábulo a muchas especulaciones. Lo mismo sucedió con cierta ausencia

del señor De la Mata...

Así andan, más o menos, las cosas en el seno de la U. D. E., aún no nacida asociación que cuenta, según

ella, con 30.000 firmas. Por tanto, la reunión de la asamblea, que reunirá a unos 300 delegados de todas

las provincias, debe ser importante. Reunión, digamos de paso, aunque no tenga mucho que ver —¿o

sí?—, que será inmediatamente posterior a la nueva «cumbre» del Consejo de Administración de

FEDISA, y que se celebrará cuando crecen los rumores de unión entre las dos «asociaciones de la

derecha» (para entendernos), U. D. P. E. y ANEPA. Todo ello, importante y tal vez significativo, dentro

—repitamos una vez más, para situar las cosas en su marco— del limitado alcance y escasa pasión que

despiertan las asociaciones. Lo que sí parece bastante seguro dentro del confuso esquema que hemos

delineado es que U.D.E. aceptará inicialmente el Estatuto de Asociaciones y presentará «de golpe» toda la

documentación requerida ante el Consejo Nacional—F. J.

 

< Volver