Autor: Crespo García, Pedro. 
 Meridiano Nacional. 
 ¡Viva el rey!     
 
 ABC.    22/11/1976.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

ABC. SÁBADO 22 DE NOVIEMBRE DE 1979. PAG. 9.

MERIDIANO NACIONAL

¡VIVA EL REY!

EMOCIÓN.—Podrían llenar páginas sin número las expresiones —distintas, iguales— de la

emoción, el respeto y el llanto da los madrileños, de los españoles todos que aquí han llegado, que

desfilan, en un silencio hondo y solemne, frente al cadáver de Franco. El adiós de las gentes que

confiaron en él y que en él pudieron excusar sus responsabilidades, tiene el sabor de las despedidas

dictadas por el corazón, que es donde se sienten el amor y el temor.

Nadie duda del profundo amor de los españoles, ni de su ansiedad de hoy, ante un futuro inmediato en

que no bastarán la disciplina o la obediencia ciegas. En que la participación dejará de ser un reclamo

afortunado, una expresión feliz, para convertirse en un hecho inexcusable.

La penúltima cita de los españoles con el que fuera su Caudillo, con el gobernante que ocupara, con su

enorme figura, con su proyección, con sus circunstancias históricas, más espacio político que ninguno de

sus contemporáneos, y también por más tiempo, conmovería hasta el más recalcitrante de esos enemigos

que Franco perdonó, pidiéndoles perdón, en su mensaje póstumo.

EXPECTACIÓN. — Hoy, España, Europa, el Occidente entero, aguardan con expectación la

ceremonia, el Juramento, la proclamación. El crédito está abierto. Ya no hay supuestas barreras históricas

para el exterior. Y no deben surgir dentro si el país persevera en su unidad; si el afecto y la lealtad y,

sobre todo, a el apoyo y la colaboración que Franco tuvo de los hombrea que hoy te despiden en silencio,

se vuelcan, como cabe pedir y esperar, como él solicitó, en su sucesor. Franco llegó al limite de sus

fuerzas. Ahora debe llegar la demostración de que, con él, España había madurado lo suficiente como

para afrontar, sin él, otro capítulo de su devenir.

DESAFIO. — Inaugurar una nueva etapa. Asentar una nueva forma del Estado. Iniciar una nueva

manera del caminar político.

El desafío de la Historia al sucesor, triple en su enunciado, uno en su raíz, es evidente. Como son

evidentes las dificultades que le aguardan. La democratización del Poder; el paso paulatino, pero firme,

de ese Poder a un pueblo que estaba acostumbrado a contemplarlo en una sola mano, es la tarea que

España tiene planteada bajo la Corona. Algo más que mantener lo realizado. Algo más que afirmarse en

una imposible nostalgia. Algo más que detenerse en lo ya conseguido.

El futuro es de todos. Todos debemos contribuir a su conformación. Todos apoyar a quien el Destino ha

designado para dirigir la nueva etapa histórica, la nueva forma del Estado, la nueva manera del caminar

político. Hoy, el recuerdo de Franco, la confianza en el pueblo español y en su firme madurez, deben

fundirse en un solo grito que exprese la fe general en el porvenir. Decir hoy ¡viva el Rey!, es decir ¡viva

España! Con Juan Carlos el futuro se ha hecho presente. — Pedro CRESPO.

 

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