Elecciones. 
 La jornada, un ejemplo de civismo     
 
 La Vanguardia.    09/05/1983.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

La jornada, un ejemplo de civismo

No es acudir al tópico iniciar un breve comentario sobre la jornada electoral de ayer afirmando que se

desarrolló con normalidad, tanto en Barcelona como en las otras tres provincias catalanas, porque,

efectivamente, la hubo. Unos leves incidentes no pueden deslucir el ejemplo de civismo dado por el

pueblo catalán que demostró que quiere y sabe hacer valer su derecho a escoger a los hombres que

considera más idóneos para formar los ayuntamientos.

En Cataluña se constituyeron todas las mesas electorales registrándose muy pocos fallos. En la provincia

de Barcelona, con 4.890 mesas -de ellas 2.204 en la capital- sólo en cuarenta y dos de ellas se retrasó su

formación por razones diversas, pero no más allá de media hora. A nivel de Cataluña también el hecho de

que en dieciséis municipios no se votó por no haberse presentado ninguna candidatura y en Vall de

Cardos la lista presentada no fue aceptada por la junta del censo, por lo que también se quedaron sin

poder ejercer el voto. Otro hecho a destacar a nivel provincial: en ochenta localidades de la provincia de

Barcelona tampoco hubo necesidad de acudir a las urnas, debido a que solamente se había presentado una

candidatura y sus integrantes serán lógicamente proclamados concejales, con la ventaja que es casi seguro

no habrá duda en la designación de alcalde.

En Figueres se registró, según informa nuestra corresponsal, Nuria Munárriz, una impugnación

presentada por el PSUC contra la candidatura de CiU, por estimar que figuraba en ella un candidato que,

según el escrito hecho público por los comunistas, "no ha presentado a la junta electoral ni sus datos

personales, ni documentos de identificación censales ni declaración jurada de no incompatibilidad,

resultando así que, de acuerdo con la ley, este ciudadano no puede ser ni candidato ni elegible". Las

razones de la impugnación se basan en un error de nombre y apellidos entre padre e hijo, error que

previamente, el pasado viernes, fue puesto en conocimiento de la junta electoral que decidió admitir por

buena la papeleta. Esta anomalía ha provocado cierto desconcierto entre los electores, desconcierto que ha

sido aprovechado sutilmente por PSC-PSOE y la coalición AP-PDP-UL. Aunque el incidente no parece

revestir gran importancia, podría darse el caso también de que Figueres tuviera que repetir las elecciones.

 

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