Autor: Reig, Ramón. 
 Elecciones. 
 La alcaldía de Córdoba, un feudo del PCE     
 
 La Vanguardia.    09/05/1983.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

La alcaldía de Córdoba, un feudo del PCE

Sevilla. (De nuestro corresponsal).—Tal vez lo más llamativo de esta campaña y de la jornada electoral

que quedará en el recuerdo de los andaluces será la disputa de la alcaldía de Córdoba y la casi nula

presencia del PSA, tan abundante en otras comparecencias electorales.

En Córdoba, desde que se hizo público un sondeo que pronosticaba la reelección del alcalde comunista,

Julio Anguila, el PSOE no cesó en enviar a la capital de los califas líderes de primera fila.

Después de otros destacados dirigentes socialistas, llegó a Córdoba el presidente de la Junta, Rafael

Escuredo, quien manifestó que Córdoba debería ser socialista para que de esta manera el PSOE pudiera

llevar a cabo cómodamente su actuación autonómica. Julio An-guita interpretó las palabras de Escuredo

como una advertencia de que caso de que ¡os cordobeses se decidieran a votar comunista iban a ser

discriminados en e! proceso autónomo y acusó a| presidente de estarle haciendo un chantaje político y de

haber perdido el carisma de presidente de todo el pueblo andaluz. «Cuando se es presidente de una

comunidad autónoma —dijo Anguita en un mitin en Sevilla— hay que guardarse el carnet del partido en

el bolsillo.»

El último en llegar a Córdoba, el mismo viernes por la tarde, fue el vicepresidente del Gobierno, Alfonso

Guerra, que votó ayer en Sevilla y curiosamente olvidó su Carnet de Identidad, teniendo que ir su

hermano a recogerlo. Guerra acudía, poco después de hablar en Córdoba, a Sevilla para cerrar la

campaña, y manifestaba en su mitin que el Gobierno no iba a discriminar a ninguna ciudad en razón del

color político del alcalde. Algunos quisieron ver en estas palabras una rectificación a las de Escuredo en

Córdoba días atrás.

Por cierto que el mismo Guerra hizo gala de buen humor afirmando haber recibido una carta de Manuel

Fraga pidiéndole el voto para su coalición. «Me dice que quizá ya le voté en las pasadas elecciones.

¡Hombre, es mucho suponer!»

El otro factor destacable de esta campaña electoral, que ayer culminó con la presencia de los ciudadanos

en las urnas, es la nula presencia del PSA en los comicios. El PSA parece haber actuado desde el

principio como esperándose lo peor. No ha presentado a la reelección al alcalde de Sevilla, Luís

Uruñuela. Sus mítines han sido mínimos. El viejo líder y fundador del partido, Alejandro Rojas Marcos

ha aparecido en público una o dos veces, el presupuesto de la campaña electoral se ha elevado a unos 30

millones de pesetas frente a los 100 de otras ocasiones.

Ramón REIG

 

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