Elecciones. 
 Galicia: abstención y caciquismo  :   
 En Puenteáreas, el candidato socialista rompió una urna. 
 La Vanguardia.    09/05/1983.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

ELECCIONES

LUNES, 9 MAYO 1983

Galicia: abstención y caciquismo

En Puenteáreas, el candidato socialista rompió una urna

Vigo. (Lid «La Vanguardia».) — Cuando en Galicia llaman a urnas toman protagonismo dos enemigos

permanentes: abstención y caciquismo. La abstención que ya a media mañana quedaba perfilada con

previsiones de que superaría el 53,62 por ciento de las elecciones autonómicas del 81, y caciquismo que

se traducía en propaganda camuflada, electoreros de uniforme y hasta puñetazos en las urnas.

La oferta electoral se planteaba esta vez con notas bien diferenciadas en las provincias gallegas. En la

capital coruñesa, donde la sensación de marginación provocada por las administraciones estatal y

autonómica —con el abandono del aeropuerto de Alvedro y la localización en Santiago de la capital de

Galicia como datos más señalados— se ha ido desarrollando una ideología de «coruñesismo» que los

principales contendientes tuvieron muy en cuenta a la hora de confeccionar sus candidaturas. Así, el

PSOE ha abierto la suya con Francisco Vázquez, quien precisamente por defender la opción coruñesa

para la capitalidad gallega tuvo que dimitir como secretario general de los socialistas gallegos; mientras

que AP situaba como candidato a la alcaldía a José González Dopeso, antiguo presidente de los «Amigos

de La Coruña». También el «coruñesismo» sirvió de banderín de enganche al hasta ahora regidor coruñés,

Joaquín López Menéndez, elegido en 1979 por UCD y ahora al frente de «Independientes en defensa de

La Coruña». En Lugo, Orense y La Coruña, mientras algunos ex ucedistas se integraban en otros partidos

al igual que en Pontevedra, otros encontraron cobijo bajo las siglas del partido galleguista con el que

decidieron formar coalición y Eulogio Gómez Franqueira, el hombre fuerte de Orense, daba a los

galleguistas la esperanza de remontar antiguos fracasos al menos en una de las provincias.

En la provincia pontevedresa los antiguos ucedistas tuvieron menos donde elegir y en su mayor parte

decidieron pasar a engrosar las filas de AP, un partido que tuvo en Vigo su más encarnizada batalla con el

PSOE en un desesperado intento por arrancar de la poltrona al alcalde socialista, Manuel Soto

Con estas perspectivas los gallegos se desesperezaron ayer lentamente para acudir a las urnas a elegir

cuatro mil treinta y siete nuevos concejales y trescientos doce nuevos alcaldes.

Se temía la abstención por caer en domingo, pero el mal tiempo hizo recobrar la esperanza al quedar

descartado el despliegue habitual hacia la playa o el campo. No obstante, a pesar de las condiciones

meteorológicas, la animación no crecía. A poco de abrirse los colegios electorales, se iniciaba un tenso

capítulo de incidentes.

El hecho más preocupante se produjo en un colegio de Puenteáreas, donde el candidato socialista rompía

una urna de un puñetazo al tiempo que decía «esto es una cacicada». También en Puenteáreas, se registró

un incendio que llegó a destruir algunas papeletas. En este municipio, donde los ánimos estaban

exaltados, los insultos de un militante del Partido Galleguista a otro de Alianza Popular originaron una

pelea que se prolongó durante media hora y obligó a paralizar la votación. Fue denunciado el empleo de

vehículos municipales para repartir propaganda del alcalde de AP, José Castro.

 

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