Autor: Álvarez, Juan. 
 Elecciones. 
 Sagunto no rompió la calma de la jornada     
 
 La Vanguardia.    09/05/1983.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Sagunto no rompió la calma de la jornada

Valencia. (De nuestro corresponsal.) — Una cierta preocupación por el número de abstenciones posibles,

sobre todo en las votaciones para elegir por vez primera a los 85 diputados regionales, y la satisfacción

ante la escasez de incidentes técnicos y de orden público registrados, marcaron ayer la tónica de las

elecciones autonómicas y municipales en Valencia y en el resto de ciudades importantes en la comunidad

valenciana.

La expectación suscitada por las votaciones en Sagunto, sobre cuya situación socio-económica ha girado

la campaña electoral en las últimas semanas, sólo podrá justificarse una vez cerrado el análisis de los

resultados por cuanto nada anormal pasó durante el día e incluso los excesivos índices de participación

que fueron conociéndose a lo largo de la tarde coincidían con los generales.

Los candidatos a la Alcaldía de Valencia y la presidencia de ja Generalitat hicieron uso da su derecho al

voto muy pronto y siguieron las estimaciones parciales en el transcurso de la jornada desde sus

domicilios, sede de los partidos o instituciones públicas, indistintamente.

A partir de la hora del cierre de los colegios electorales los candidatos y otras personalidades del mundo

político, administrativo y cultural valenciano visitaron los puntos de seguimiento de datos instalados en el

Ayuntamiento de Valencia y en el Palacio de la Generalitat, sede de la presidencia del Gobierno

autónomo desde que en agosto de 1982, el socialista Joan Lerma sucediera al anterior presidente

preautonómico, el centrista Enrique Monsonis.

El despliegue informativo de los medios en Valencia, exceptuando el caso de Radiocadena Española, tuvo

un horario reducido concentrando todo su esfuerzo en la programación nocturna, con datos en la mesa.

Precisamente, la prontitud en el procesamiento y elaboración de estos datos se vivió en parte, aquí, como

una educada justa entre la administración autonómica y la información que se recogía en la sede del

Gobierno Civil.

De los 5.384 concejales elegidos por los más de 2 millones y medio de ciudadanos que tienen derecho a

voto en la comunidad valenciana, 25 correspondían a la ciudad de Sagunto, de cuyos resultados se

esperaba poder deducir la fuerza de la contestación popular frente a la política industrial del Gobierno

socialista en el tema de la reconversión del sector siderúrgico.

La total -ausencia de incidentes tanto en el núcleo histórico de la ciudad como en el puerto de Sagunto —

donde están las instalaciones y la factoría de Altos Hornos del Mediterráneo— ha puesto de manifiesto

que sus 60.000 habitantes no están en estos momentos agresivamente politizados, como llegó a pensarse.

De hecho, el optimismo era compartido en esta ciudad no sólo por los dirigentes del Partido Comunista,

sino también por los socialistas y ambas formaciones aseguraban contar con todas las posibilidades y

alcanzar la alcaldía saguntina. En detalle gráfico; todos querían ser los primeros en abrir la consabida

botella de champán.

Un similar optimismo, inducido esta vez por las buenas perspectivas que les concedían las últimas

encuestas, demostraban durante el día los candidatos de la coalición nacionalista Unitad del Poblé

Valencia que se consideraban obligados al margen de las concejalías y escaños que pudieran arañar a la

barrera del 5 por ciento, a! plantearse la posibilidad de consolidar a largo plazo esta alianza electoral

como partido.

Juan ALVAREZ

 

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