Autor: Carandell, Luis. 
   Abortar el monstruo     
 
 Diario 16.    22/10/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Abortar el monstruo

Luis Carandell

«Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón sin ver que sois ocasión de lo mismo que culpáis.» Me

ha venido a la memoria los versos de sor Juana Inés de la Cruz al ver en los periódicos las fotografías del

momento del desalojo por la Policía de las doscientas mujeres del Palacio de Justicia.

«¡Zorras!», «¡Iros a abortar fuera!», gritaban los guardias llamados por el presidente de la Audiencia y

que, en aquel momento, representaban al Estado, al Gobierno, a la prepotente sociedad masculina que

carga sobre el cuerpo de la mujer las culpas de su propia crueldad.

Desde que Larra dijo que los machos ibéricos vareaban las espalda de sus mujeres para hacerse pasar el

mal humor, creíamos haber avanzado algo en el camino de la civilización. Pero ahora resulta que de esa

vergonzosa tarea se encarga el Ministerio del Interior.

El episodio es bochornoso y expresa algo mucho más profundo que la mera oposición a la legalización o

regulación del aborto. Expresa una misoginia arraigada, un odio a la mujer que se niega a admitir el

secular principio de´ «la pierna quebrada y en casa», que reclama la igualdad en el trabajo y en las

relaciones humanas y que quiere defenderse de la consideración brutalmente «pecuaria» que una cierta

sociedad machista le atribuye. Puesto que ha comenzado a hablarse del aborto, es urgente abortar el

monstruo que nuestra sociedad lleva en las entrañas.

 

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