Autor: Maser, J.. 
 Negro futuro par CiU. 
 Cataluña dio su voto de castijo a Pujol     
 
 Diario 16.    10/05/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Negro futuro para CiU

Cataluña dio su «voto de castigo» a Pujol

Barcelona: J. MASER, corresponsal

La lectura que hacen la mayor parte de los observadores políticos de los resultados de las elecciones mu-

nicipales en Cataluña apunta hacia la gran derrota sufrida por la coalición de Convergencia i Unió, que

actualmente dirige el Gobierno de la Generalidad.

Existe plena coincidencia en asegurar que si bien los convergentes han logrado doblar el número de

concejales en relación a la consulta electoral del 79, por lo que se refiere a Barcelona, ese aumento no

resta importancia al expléndido éxito de los socialistas debido a que el partido de Pujol no ha arrastrado, a

su favor, al clientelismo político de la extinta UCD de Cataluña, que era la pretensión de los

convergentes, quienes ante la opinión pública se muestran satisfechos más para elevar la moral de su

militancia que porque se sientan realmente convencidos del refuerzo de su poder en Cataluña.

Pesadumbre

Ramón Trías Fargas, el candidato pujolista, es el único que muestra su pesadumbre sin embages, cons-

ciente de que le será difícil recuperarse de este revés electoral. En sus círculos cercanos se comenta que

uno de los motivos haya podido ser el escaso apoyo no precisamente publicitario, con que ha contado por

parte del partido, más pendiente en facilitar el despegue de la «operación Roca» y la puesta en marcha de

las elecciones autonómicas del 84, que de defender la Alcaldía de Barcelona. Incluso algunos

especialmente críticos apuntan la hipótesis de que Trías ha sido la víctima que se ha sacrificado, de forma

consciente, para restar, en favor de Pujol, imagen a los socialistas de cara a la futura confrontación

electoral para el Parlamento.

Los mensajes que se lanzan ahora, desde las sedes convergentes, están dirigidos a establecer las di-

ferencias existentes entre las elecciones municipales y las autonómicas, táctica que tendrá uno de sus

puntos flacos en la dinámica parlamentaria que siga la Cámara catalana en un futuro inmediato. El

«rodillo» que venía funcionando—CiU, CC-UCD y ERC-podría ver mermadas sus facultades de forma

alarmante al haberse consolidado la hegemonía socialista también en los Ayuntamientos.

Bisagra

El afianzamiento estatal de la bipolarización PSOE-AP, con las únicas cuñas en Cataluña y Euska-di,

sirve para que en los mentideros políticos catalanes se considere la necesidad de propiciar una fuerza

bisagra que ocupe el espacio dejado libre por los centristas, que no es alcanzado por los partidos

nacionalistas — CiU ha visto como los aliancistas colocaban seis concejales en Barcelona y Esquerra

Republicana de Cataluña sufría un serio descalabro que permite a muchos anunciar su desaparición a

corto plazo—. Destacados miembros del Partit de los Sogialistes de Catalunya, PSC-PSOE, manifestaban

estos criterios a Diario 16 e invitaban a Alianza Popular a que analizase la posibilidad de introducir —

«Fraga ha fracasado en las elecciones municipales»— cambios en la cúpula aliancista. Luis Reverter,

hombre de confianza del ministro de Defensa, Narcís Sena, quien asegura será el candidato a la

presidencia de la Generalidad, manifestaba la noche de las elecciones, en pleno clamor socialista: «La

derecha de este país debe buscar su espacio y sus hombres. Estas elecciones han demostrado que Fraga

Iribarne no es un hombre que pueda enfrentarse a un partido como el PSOE. Si no encuentran un sustituto

a su persona —que sí representa la bipolarización— no entenderán nunca la posibilidad de establecer un

diálogo con los socialistas.»

 

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