Se consolida el carácter bipartidista del mapa político español  :   
 PSOE y la Coalición Popular, satisfechos con los resultados. 
 ABC.    10/05/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Se consolida el carácter bipartidista del mapa político español

PSOE y la Coalición Popular, satisfechos con los resultados

Los resultados han satisfecho tanto al PSOE —a pesar de su descenso en cinco puntos respecto a las

elecciones generales— como a la Coalición Popular —que se fortalece como opción de la derecha en un

sistema bipartidista—, y desde luego al PCE, que —en palabras de Santiago Carrillo— «ha resucitado»

con relación a las generales, pero lejos de sus anteriores baremos. Las minorías descienden hasta casi

desaparecer del mapa, mientras los partidos nacionalistas se mantienen —PNV— o descienden —CiU—.

Peligro para Jordi Pujol e importante descenso de HB, configuran e¡ mapa político resultante del 8-M.

La Coalición Popular ha recibido en un clima de optimismo y satisfacción los resultados como

«consolidación del bipartídismo y de la coalición como fuerza de la derecha». Tanto Manuel Fraga como

Osear Alzaga y Pedro Schwartz —cabezas de la coalición— destacaban el descenso del PSOE y el forta-

lecimiento de los liberal conservadores.

El clima de que los socialistas «llanean» e incluso bajan es una tesis clara con el horizonte en 1986. No se

ha conseguido, sin embargo, captar sustancialmente el voto centrista.

La pérdida de más de cuatro puntos sobre las elecciones del 28-O no parece haber producido el menor

reflujo en la oleada de optimismo y seguridad que anida en las huestes socialistas desde el explosivo

triunfo del 28-p. Dirigentes del partido y del Gobierno se limitan a destacar los aspectos positivos de la

consulta y valoran tos resultados como una consolidación de la confianza de ios ciudadanos en el PSOE.

PNV se mantiene y HB baja

Resulta lógico pensar, a la vista de la fenomenología sociopolítica de tos últimos meses. que la notoria

recuperación del PCE (de 3,97 el 28-O a 7,88 el 8-M) no se debe sólo a la tarea concreta de algunos de

sus alcaldes, sino que supone también cierta «reconquista» de una buena parte de sus votantes

tradicionales, que en las generales se habían alejado de la órbita electoral comunista, impulsados a medias

por el imperativo del voto útil.

Precisamente uno de los datos más destacables de estas elecciones es el descenso de CiU, emparedada por

el ascenso del PSOE y et de AP. Descenso que pone en difícil situación a Jordi Pujol en cuanto a sus

posibilidades de reelección. Sin embargo, Trías Fargas opina que «seguimos siendo la alternativa al

centralismo». Roca Junyet recibe —tanto por CiU como por la derrota de Garrigues y los partidos

nacionalistas— un parón a su «opción». Para Miguel Roca, «el bipartidismo es malo, sobre todo cuando

viene forzado al elector como ha ocurrido en ¡as elecciones municipales». No se descarta la «operación

reformista», pero no recibe especiales esperanzas de los comicios.

Otro de los puntos que han sido especialmente valorados por los analistas políticos son los resultados del

País Vasco: el PNV se mantiene, aunque recibe la afrenta moral de la pérdida del Ayuntamiento de

Vitoria; PSOE se afianza en zonas importantes como Baracaldo, Irún y Rentería; la coalición

liberalconservadora sube y recupera buena parte del espacio político; E E muerde una buena parte del

electorado de ia organización paraterrotista HB, que desciende fuertemente tanto en las ciudades y zonas

industriales como en el campo, en un claro rechazo a su apología del terrorismo.

(Amplia información de tos resultados electorales en el cuadernillo especial de páginas centrales.)

 

< Volver