Autor: Dios, Luis Miguel de. 
 Elecciones autonómicas. Castilla-León. 
 Temor a un nuevo bloqueo     
 
 El País.    10/05/1983.  Página: 24. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

24 / ELECCIONES AUTONÓMICAS

EL PAIS, martes 10 de mayo de 1983

Temor a un nuevo bloqueo

L. M. DE DIOS, Valladolid

El PSOE logró imponerse en las elecciones autonómicas de Castilla y León, unas de las que se le

presentaban más comprometidas, pero no obtuvo la mayoría absoluta. Consiguió la mitad de los 84

escaños del Parlamento regional, pero necesitará de algún voto más para gobernar con tranquilidad. Sobre

la composición provisional de las Cortes castellano-leonesas (42 procuradores socialistas, 39 de la

coalición AP-PDP-UL, dos del CDS y uno del PDL) revolotea ya el llamado fantasma de Monzón. Con

esta expresión se alude al hecho de que tras los comicios generales del 28 de octubre no se pudo proceder

a la elección del presidente provisional del Consejo General, ya que, en las sucesivas reuniones

celebradas en Monzón de Campos (Falencia), se produjeron constantes empates entre el PSOE y el grupo

que formaban la coalición conservadora y UCD.

Los dos miembros del CDS, que podían haber desequilibrado la balanza, se abstuvieron. Ahora podría

ocurrir lo mismo, y los hombres de Suárez, gracias a los dos procuradores en Ávila, vuelven a tener las

llaves. Pero no sólo ellos, sino también el PDL, un partido de escasísima implantación en la región y que

no concurrió en todas las provincias, pero que logró un parlamentario en Burgos.

Portavoces vallisoletanos del CDS no se pronunciaron en la madrugada del lunes sobre la posible política

de pactos. Suárez ha dejado entrever en varias declaraciones que su partido está más próximo al PSOE

que a la coalición conservadora y que los acuerdos serían con la izquierda, pero algo parecido ocurrió

antes de las reuniones de Monzón y entonces el CDS exigió, según los socialistas, unas contrapartidas

muy fuertes, negadas por Suárez, que el PSOE no aceptó.

En caso de que CDS y PDL votasen con AP-PDP-UL se produciría un empate a 42 que convertiría al

Consejo General de Castilla y León en un órgano muy difícil de gobernar. Los socialistas confían en que

el CDS no repita su actuación anterior o que, al menos, opte por la abstención, lo que le permitiría obtener

para su candidato, el zamorano Demetrio Madrid, la presidencia sólo con sus 42 votos. Pero temen

también que se produzca el bloqueo, lo que traería consecuencias gravísimas dada la escasa vocación

autonomista de la región y la pérdida de prestigio de las instituciones autonómicas como consecuencia de

la etapa anterior y de los sucesos de Monzón de Campos.

Pese a su victoria, el PSOE cosechó un relativo fracaso en las autonómicas respecto a las generales. El 28

de octubre logró 40 parlamentarios (18 diputados y 22 senadores) frente a 26 de AP-PDP-UL (13 y 13),

tres de UCD (todos ellos diputados) y uno del CDS (Rodríguez Sahagún, por Ávila). La diferencia ahora

es mucho menor entre socialistas y bloque popular (sólo tres escaños), y de ahí que horas después de

conocerse los resultados quepan todas las especulaciones posibles. Al menos en Castilla y León, CDS y

PDL han conseguido convertirse, a pesar de su escasa incidencia electoral, en partidos bisagra y tratarán

de poner condiciones a la elección del socialista Demetrio Madrid como primer presidente de la

comunidad autónoma castellano-leonesa.

 

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