Municipales. Maragall y Solé Turá lo negociarán en los próximos días. 
 Barcelona: PSC y PSUC buscan un acuerdo municipal     
 
 El Correo Catalán.    10/01/1983.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Martes, 10 de mayo de 1983

EL CORREO CATALÁN

MUNICIPALES

Maragall y Solé Tura lo negociarán en los próximos días

Barcelona: PSC y PSUC buscan un acuerdo municipal

Los resultados electorales de Barcelona marcan la necesidad de que PSC-PSOE y PSUC renueven el

«pacte de progrés» o lleguen a un acuerdo de gobierno, que les permita lograr una mayoría cómoda y

estable en los plenos. Maragall y Solé Tura negociarán durante los próximos di as esta posibilidad.

BARCELONA. - A pesar de la victoria conseguida el domingo, los socialistas barceloneses tendrán que

contar con el apoyo del PSUC para poder seguir gobernando la Casa Oran. En efecto, por un solo

concejal el PSC-PSOE no consiguió la mayoría absoluta en el Consistorio barcelonés, con lo que el voto

que le falta para conseguir la hegemonía en los plenos habrá de ser negociado con ios tres ediles que el

PSUC ha conseguido en estos comicios.

En la madrugada de ayer, como ya informaba El Correo Catalán, Pascual Maragall ya se expresaba en

esta linea al afirmar que «con mayoría absoluta o sin ella, contamos con el PSUC para gobernar», y, a su

ver, el alcaldable del PSUC, Jordi Solé Tura señalaba su deseo de colaborar con los socialistas «no a

cambio de una cartera determinada, sino en función de un proyecto global que podamos suscribir ambas

fuerzas». En definitiva, parece claro que durante los 15 días que quedan antes de la constitución del nuevo

Consistorio PSC y PSUC llegarán a un acuerdo con vistas a lograr una mayoría estable y cómoda para

gobernar Barcelona durante los próximos afios.

De este modo, aún siendo una fuerza perdedora -ya que ha pasado de 9 a 3 concejales en la Casa Oran- el

PSUC aparece como una formación clave a la hora de constituir el nuevo cartapacio municipal.

Por contra, Convergencia 1 Unió, que ha ganado —igual que los socialistas— cinco concejales respecto a

las municipales de 1979, seguirá estando en la oposición municipal junto a los seis ediles de AP, que

tampoco tendrán responsabilidades de gobierno.

En medios políticos barceloneses seguía siendo muy comentado ayer el descalabro de ERC, que ha

perdido los dos ediles que hasta ahora tenia en la Casa Gran por no haber alcanzado el mínimo del 5 por

ciento de los votos emitidos, lo que le hubiera permitido participar en el reparto de concejalías. En caso

de haber logrado este mínimo, ERC podría haber mantenido a sus dos representantes en el Ayuntamiento

y ello, de acuerdo con la regla de Hondt, hubiera sido en detrimento de la minoría más votada, es decir, de

los socialistas, que se habrían quedado en 19 concejales. En ese caso, aunque las formaciones de

izquierda

hubieran seguido sumando 22 concejales (la mayoría absoluta), la oposición habría aglutinado a los 21

restantes, con lo que la nivelación de las opciones y modelos de gobierno hubiera resultado, cuando

menos, más emocionante.

Por contra, las matemáticas electorales han decidido que el actual equipo de gobierno pueda seguir

gobernando cómodamente Barcelona otros cuatro años, frente a una oposición de 19 ediles que,

posiblemente, no coincidirán siempre en actitudes y actuaciones.

 

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