Autor: Pablo, F. L. De. 
 Municipales. Primeras reflexiones tras los resultados de las elecciones. 
 El PSOE, en la disyuntiva de contar con las minorías para proseguir el desarrollo constitucional     
 
 El Correo Catalán.    10/05/1983.  Página: 16. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Martes, 10 de mayo de 1983

EL CORREO CATALÁN

MUNICIPALES 16

Primeras reflexiones tras los resultados de las elecciones

El PSOE, en la disyuntiva de contar con las minorías para proseguir el desarrollo constitucional

Sólo desde una actitud de moderación y respeto a las minorías, podrá el PSOE completar el proceso

político de desarrollo constitucional y encontrar, en todos los niveles de la estructura social, la necesaria

cooperación para evitar que las tensiones y los conflictos esterilicen el proyecto de cambio.

MADRID

Le hegemonía del poder socialista va a permitir una mayor coordinación en el desarrollo constitucional de

los tres niveles del poder, pero ya apunta el riesgo de que las fuerzas políticas que integran el resto mino-

ritario del arco político sean marginadas. Lo que sería tanto como cambiar el modelo de reformismo

moderado y consensúa!, que ha presidido toda la transición, por otro modelo que permitiría llevar a cabo

la «ruptura» que las izquierdas preconizaban antes de la Constitución del 78. Sólo que ahora se hada

desde el marco de la ambigüedad interpretativa que permite la propia Constitución, al tolerar distintos

modelos políticos y sociales.

Crisis económica y modernización del Estado

El propio presidente del Gobierno, Felipe González, ya advertía en la madrugada electoral que ahora el

protagonismo se traslada «al pacto con los grupos sociales y económicos», debido a que la distancia

representatitiva entre el PSOE y los demás grupos políticos es tan grande, que «resulta mis eficaz pactar

con las fuerzas sociales». Es como si el presidente advirtiera, de modo velado, que el protagonismo de los

parlamentos, tanto a nivel nacional, como local o autonómico, se quedará reducido a la pura función

sancionadora de lo que el Gobierno pacte previamente con las fuerzas económicas y sindicales, con

quienes más dificil tiene encontrar una colaboración voluntaria para que tenga éxito, no sólo el proyecto

de cambio, sino sobre todo, el propósito de superar el principal reto con el que se enfrenta la hegemonía

socialista, que es sacar al país de la crisis económica y modernizar y vertebrar sus estructuras político-

sociales y culturales. Dar respuesta, en definitiva, al desafío de no «perder el tren del futuro».

La hora del pacto social

Un planteamiento de tal naturaleza, que ya fue anunciado antes de tas elecciones, con el lanzamiento del

pacto social o plan económico, que e! Gobierno pretende llevar al Parlamento en octubre próximo con los

presupuestos para el año 1984, sólo podría traer tranquilidad y contribuir a Ja consolidación definitiva de

la democracia, si no se limita la función de las fuerzas políticas minoritarias, al mero papel de comparsas

y si el inmenso poder acumulado por el PSOE no se emplea como máquina destructora de todo intento de

configurar una alternativa de poder a largo plazo.

Lo contrario seria condenar a la oposición a llevar a cabo una estrategia de puro desgaste del poder,

escasamente constructiva y enconadora de la convivencia. El propio presidente ha asegurado que habrá

una «cooperación fluida» entre las distintas- instituciones del Estado, «cualquiera que sea el color político

de quienes ostenten la mayoría de las mismas». Es decir, que no se marginará o discriminará por el

Estado a los escasos ayuntamientos o autonomías que han quedado en manos de los distintos grupos de

oposición.

F. L. de Pablo

 

< Volver