Los socialistas disfrutan de la más grande concentración de poder en la democracia     
 
 La Vanguardia.    10/05/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

Los socialistas disfrutan de la más grande concentración de poder en la democracia

Cuando el presidente del Gobierno, Felipe González informaba ayer a S. M. el Rey don Juan Carlos, en el

palacio de la Zarzuela, de la jornada electoral del domingo y del viaje que los Reyes iniciaban por la tarde

a Argelia, los socialistas habían conseguido la concentración de poder más importante de toda la historia

política española de la democracia.

Los socialistas, por primera vez en los cien años de vida del partido de Pablo Iglesias, tienen en sus

manos el Gobierno, la mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados y en el Senado, y en términos

generales, en los municipios y entes autonómicos. El PSOE ha conseguido mayoría absoluta en 26

capitales de provincia, y mayoría relativa en otras siete en las que, tras la firma de los pactos de izquierda

en casos concretos, darán también alcalde socialista. Ha obtenido mayoría absoluta en siete comunidades

autónomas, más Andalucía, que ya la tenía, y mayoría relativa en otras cuatro, por lo que podría detentar

12 gobiernos autónomos de los 17 que existen en España.

Además, los socialistas limitan notablemente la hegemonía política de los partidos nacionalistas en Cata-

luña y Euskadi, donde Convergencia i Unió avanza rnuy lentamente y el PNV se siente amenazado. A

todo esto hay que añadirle su estrecha vinculación con la UGT, central socialista que en ías últimas

elecciones sindicales se convirtió en la primera fuerza sindical del país.

La victoria socialista en las elecciones municipales, concretamente las celebradas en Cataluña, puede

llegar a forzar a Convergencia i Unió a un pacto o entendimiento con Alianza Popular en alguno de los

municipios catalanes para evitar, en esos casos, que la Alcaldía sea ocupada por un militante socialista.

Esta es una de las conclusiones que se obtiene del análisis de resultados en los que el socialismo ha

adquirido una amplia primacía en toda España. Como contrapartida, en algunos casos, los socialistas se

verán obligados, a su vez, a pactar con los comunistas. En el Ayuntamiento de Barcelona, el pacto que

presumiblimente establecerán, mantendrá un gobierno municipal dominado casi en exclusiva por los

primeros. Jordi Solé Tura, primero en la lista del PSUC, sería e! encargado de preparar la urgente reforma

legislativa y más concretamente la Carta Municipal de Barcelona.

Por otro lado, la dinámica política autonómica en el Principado no va & ser modificada. Así, lo ha hecho

notar el president de la Ge-neralitat quien prosigue empeñado en cumplir el programa que ¡e llevó, en las

elecciones para el Parlament, a la primera magistratura de Cataluña.

No obstante, el PSOE ha perdido en estas elecciones un 5 por ciento respecto al porcentaje obtenido en

las generales del 28 de octubre, donde fijó su techo en un 48,40 por ciento, mientras que en éstas ha

alcanzado el 43,39 por ciento. Se ve con claridad cómo esos cinco puntos perdidos son aprovechados por

el PCE, que recoge cuatro y que recupera una buena parte de sus antiguos votantes. El PCE ha recibido

los votos que se desviaron a! PSOE en las generales a causa del llamado «voto útil», y por la grave crisis

interna que sufrían los comunistas bajo la dirección de Santiago Carrillo,

A pesar de las declaraciones hechas por los dirigentes de Alianza Popular, la coalición conservadora no

ha conseguido romper el techo del 26,18 que obtuvo en las elecciones generales, y mucho menos

pulverizarlo, como afirmó Fraga. La coalición AP-PDP-UL ha conseguido en estas elecciones el 26,24

por ciento de los votos, es decir que ha consolidado su electorado.

La derecha en su conjunto pierde posiciones de poder respecto a las elecciones municipales de 1979; en

aquellas elecciones UCD consiguió 22 alcaldías de capitales de provincias, mientras que en éstas sólo

tiene garantizadas 5. La derecha sólo ha conseguido revalidar su gestión municipal en Lugo, Pontevedra,

Santander, Burgos y Ciudad Real, produciéndose un empate en Teruel. Mientras que la izquierda en su

conjunto no sólo no ha perdido ninguna alcaldía, sino que arrebata a la derecha 16. En cuanto a los

gobiernos autónomos sólo estará presente en Cantabria, Castilla-León, y probablemente en Baleares si

consigue el apoyo del Partido Unificado de Menorca, a éstas hay que añadirles Galicia, que ya la tenían.

Desde el punto de vista ideológico, y no partidista, la derecha con su relativa representación tendrá que

llevar a cabo una profunda reflexión para equilibrar el mapa político de cara a las generales de 1986. La

derecha con UCD más AP en 1979 estaba bastante mejor representada que lo está ahora con un partido

hegemónico en forma de coalición AP-PDP-UL más dos pequeños partidos bisagras, el CDS y el PDL,

que han sido prácticamente barridos,

aunque no tengan intención de desaparecer. El panorama político aparece claramente con la imposibilidad

de crear un partido bisagra. El CDS pierde el 1.1 por ciento respecto a las generales del 28-0, que sólo

alcanzó el 2´89 por ciento. El PDL, por su parte, ha resultado ser un rotundo fracaso al obtener el 0,80 por

ciento de los votos. Ha conseguido quitar votos al CDS pero no «arañarlos» de AP.

El espacio electoral comunista sigue siendo el mismo que tenían desde las elecciones generales de 1977.

Sus problemas internos y la coyuntura política en un momento determinado, hace que una franja de

votantes de izquierdas marxistas (que en conjunto se sitúa en torno al 10 por ciento) en un porcentaje de

un 5 por ciento se inclina al PSOE o al PCE. Pero en absoluto este porcentaje ha subido.

Por otra parte, la Comisión Ejecutiva del PSOE, reunida ayer en Madrid, descartaba cualquier pacto

general con otra fuerza política al considerar que los resultados de las elecciones del día 8 la permitirán

gobernar en solitario en gran número de municipios españoles.

Pese a ello, el responsable de imagen del PSOE, Guillermo Galeote, aseguró que con el «único objetivo

de conseguir gobiernos estables» la Ejecutiva socialista estudiaría «puntualmente» cada caso. La

exclusión de pactos con las fuerzas políticas de la derecha quedó ratificada al especificarse que no se

formalizará con ellas ningún tipo de acuerdo.

A la reunión, presidida por Ramón Rubial, asistieron todos los miembros de la Ejecutiva, incluido el pre-

sidente del Gobierno, Felipe González.

 

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