Autor: Bordas, Jordi. 
 Elecciones. 
 Los socialistas gobernarán Barcelona en solitario aunque pacten con el PSUC  :   
 Los comunistas, que se integrarán en el equipo de gobierno, tendrán responsabilidades fuera de la Administración Municipal. 
 La Vanguardia.    10/05/1983.  Página: 15. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

MARTES, 10 MAYO 1983

ELECCIONES

Los socialistas gobernarán Barcelona en solitario aunque pacten con el PSUC

Los comunistas, que se integrarán en el equipo de gobierno, tendrán responsabilidades fuera de la

Administración Municipal

El próximo equipo de gobierno del Ayuntamiento de Barcelona estará formado por socialistas, casi en su

totalidad, pese a no conseguir la mayoría absoluta. La participación de los comunistas en este gobierno

puede reducirse a Jordi Solé Tura quien, si las negociaciones que se van a emprender no se tuercen, sería

el encargado de preparar la urgente reforma legislativa y más concretamente la Carta Municipal de

Barcelona.

Esto es un páramo». Con estas palabras, una alta autoridad municipal describía ayer por la mañana el

ambiente que existía en el Ayuntamiento. La larga noche de las elecciones trajo consigo la ausencia física

de los dirigentes municipales, en especial los socialistas. Y los pocos que podían verse evidenciaban el

cansancio: grandes ojeras,, mirada cuasi perdida y un bajísimo grado de concentración. Pasqual Maragall,

el alcalde que volverá a serlo con toda seguridad, huyó de Barcelona hacia el Ampurdán para dormir un

poco y recuperarse del esfuerzo realizado durante la campaña y el propio domingo. Alexandre Pedros

hizo del lunes un día normal. Siguió trabajando en su despacho preparando un informe que, en opinión,

de los expertos, causará pánico en su partido. El líder aliancista se ha sentido abandonado por diversos

sectores del partido, El informe, por lo que parece, podría evidenciar con nombres y apellidos los

personajes que no han cumplido como era de esperar. Jordi Solé Tura repartió su tiempo entre el

merecido descanso y la preparación de los futuros contactos con los socialistas. Ramón Trias Fargas

destinó la mañana de ayer a recuperarse del esfuerzo físico de la campaña y de la lógica desilusión de no

ser alcalde de Barcelona. Por ía tarde, volvió a ocuparse de sus asuntos y por la noche cenó con su

consejo electoral. Posiblemente, en plan de despedida.

Un mandato más fácil

¿Con qué ánimo llega el nuevo equipo municipal? Con la esperanza que estos próximos cuatro años no

serán tan duros como los anteriores. «El Ayuntamiento está encarrilad^ lo que no sucedió en 1979. El

trabajo será más fácil y más perceptible por los ciudadanos». Dos son las grandes cuestiones que

preocupan «a priori»: la descentralización («convertir los Consells de Districte en verdaderos

ayuntamientos, tal y como dijo el alcalde Maragall) y la adaptación de las leyes que regulan la actividad

municipal a la realidad imperante en 1983. A título de ejemplo cabe señalar que, en teoría, la

Administración Municipal debe contar con tres Tenencias de Alcaldía. Esta obligación corresponde a la

normativa franquista que hacía coincidirlas Tenencias de Alcaldía con los tres tercios que configuraban el

Consistorio: El tercio familiar, el tercio sindical y el tercio corporativo.

Diez áreas municipales

El interés se centra ahora en saber cuál será la configuración de la nueva Administración Municipal. Los

socialistas han mantenido hasta ahora un silencio sepulcral. La única consigna que circula indica que el

número de áreas se reducirá a una decena. La gestión será fiscalizada muy de cerca por los tenientes de

alcalde. Basta ojear la composición de la candidatura socialista para difinir el nuevo equipo de gobierno.

Si las negociaciones socialistas-comunistas llegan a buen fin, Jordi Solé Tura podría ocupar la Tenencia

de Alcaldía encargada de revisar y actualizar la Carta Municipal de Barcelona que aún está vigente. Para

Mercé Sala queda reservada la Tenencia de Alcaldía de Urbanismo y Obras Públicas. La tercera Tenencia

de Alcaldía podría corresponder a la Descentralización y Participación Ciudadana o Hacienda, según sea

el resultado del pacto entre PSC y PSUC. El comunista Jordi Conill podría seguir trabajando en la

Diputación y Jordi Borja podría tener su papel en la Corporación Metropolitana de Barcelona.

Los socialistas, al copo

Pero el Ayuntamiento estaría completamente en manos socialistas. María Aurelia Capmany se haría cargo

de ios servicios de Cultura; Raimon Martínez Fraile seguirá como concejal de Relaciones Ciudadanas;

Enric Truno no abandonará el área de Juventud y Deporte; los Servicios Sociales continuarán bajo la

potestad de Francesca Masgoret; el destino del Patronato Municipal de la Vivienda puede seguir en

manos de Germá Vidal aunque también es posible que este concejal centre su actividad al frente de

algunos distritos municipales; Josep Serra Martí continuará como hasta ahora en el área de Servicios

Municipales; los asuntos económicos quedarán bajo la responsabilidad de Joaquim Nadal; la circulación

estará controlada por Joan Torres quien, hasta ahora, era el coordinador de dicha área; la Guardia Urbana,

los bomberos y las cuestiones de personal no cambiarán de responsable: Guerau Ruiz Pena sustituirá su

cargo de delegado por el de concejal. Finalmente, la sanidad municipal estará controlada por Joan Clos

quien hasta este momento era responsable de los hospitales del Ayuntamiento. Socialistas y comunistas

pueden llegar a un acuerdo sobre cómo dirigir el Ayuntamiento. Lo cierto, sin embargo, es que serán los

socialistas quienes controlen realmente la Administración Municipal.

 

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