Autor: González Cabezas, Jose Ramón. 
 Elecciones. 
 Todos con Tierno y marcha Jorge  :   
 La batalla de Madrid concluyó con la reelección del alcalde por amplia mayoría, la renuncia de Verstrynge y el fracaso del PDP y CDS. 
 La Vanguardia.    10/05/1983.  Página: 19. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

MARTES, 10 MAYO 1983

ELECCIONES.

LA VANGUARDIA 19

Todos con Tierno y marcha Jorge

La «batalla de Madrid» concluyó con la reelección del alcalde por amplia mayoría, la renuncia de

Versírynge y el fracaso del PDP y CDS

Madrid. («La Vanguardia».) - Enrique Tierno Galván seguirá siendo alcalde de Madrid durante los

próximos años, esta vez sin la hipoteca de tener que contar con el apoyo del PCE para obtener mayoría en

el ayuntamiento, aunque ya se haya declarado a favor de un entendimiento con los comunistas. La

coalición acaudillada por Fraga se ha convertido en sucesora de la extinta UCD como sólido grupo de la

oposición que, sin embargo, no estará liderada por Jorge Verstrynge.

El propio Manuel Fraga confirmaba esta decisión en la madrugada del lunes, tras conocerse los resultados

electorales, decisión ratificada ayer por la ejecutiva del partido. Verstrynge renunciará, por tanto, a su

puesto de concejal y líder del grupo de la oposición municipal, cargo que recaerá sobre el ex centrista

Alvarez del Manzano, número dos de la lista de la coalición popular y dirigente del PDP de Oscar Alzaga.

Una renuncia anunciada

En realidad, el propio Verstrynge ya había anunciado sin pudor alguno durante la campaña que no

formaría parte de la corporación municipal a no ser que resultase elegido alcalde, único puesto por el que

aparentemente renunciaría a su escaño en el Congreso y a la secretaría general del partido. Cabe recordar,

en este sentido que la candidatura de Jorge Verstrynge fue decidida tras fracasar el intento de colocar a un

destacado hombre de la empresa, concretamente a Antonio Segurado, líder de la patronal madrileña,

como rival de Tierno en Madrid. La elección de Verstrynge fue incluso interpretada como una maniobra

alentada desde dentro para «quemar» al delfín de Fraga, que tiene en Fernando Suárez su opositor más

abierto. A falta de otra opción y tentados por captar el voto joven de la ciudad, AP aceptó el riesgo de co-

locar a su joven secretario general al frente de la contienda. Junto a él y en calidad de segundo de la lista,

figuraba Alvarez del Manzano, a quien la coalición presentaba formalmente como «primer candidato»,

del PDP, sin duda para contentar al partido de Osear Alzaga. Conocido el desenlace, Tierno comentaba

con evidente sorna: «Hemos ganado los jóvenes», mientras su rival subrayaba con idéntico humor el

aspecto positivo de su derrota personal: «Ai menos me he dado a conocer en toda España». El inexpresivo

eslogan «todos con Jorge y marcha Madrid» ha acabado por contradecir a sus autores, visto de qué

manera el electorado ha preferido seguir (deleitándose por cuatro años más con la prosa barroca de un

viejo profesor marxista decidido a recuperar el Siglo de Oro y la fauna del Manzanares.

A falta de los datos definitivos, que no lo serán mientras

no sean proclamados oficialmente por la Junta Electoral Central, los socialistas se han hecho con la

mayoría absoluta del Ayuntamiento de Madrid (30 concejales del total de 57, cinco más que en 1979) y

de la asamblea autónoma (51 escaños de los 94 a cubrir). Tierno y Leguina, este último secretario de la

Federación Madrileña del PSOE y teniente de alcalde de Hacienda de Madrid, se convierten, así, en

firmes titulares de los gobiernos local y autonómico, amparados por el gran paragua socialista del Gobier-

no de la nación, con sede en la misma capital. La hegemonía del PSOE se completa todavía con el control

de los principales ayuntamientos del «cinturón» (Alcalá de Henares, Alcobendas, Alcorcón, Fuenlabrada,

Getafe, Leganés, Móstoles, Parla y Torrejón), donde únicamente en Coslada el PCE ha mejorado sus

resultados de 1979 y conserva mayoría clara.

A pesar de la evidente recuperación del PCE con respecto a sus pobres resultados del 28-O, su electorado

no le ha perdonado todavía la «purga» de los críticos y la grave crisis interna del partido. Su bajón con

respecto a 1979 es tan evidente como evidente es que de ello ha sacado beneficio el PSOE. Baste decir

que de los nueve concejales obtenidos entonces al amparo de la candidatura encabezada por Ramón

Tamames, el PCE sólo ha conseguido ahora cuatro, con Alfonso Pastor al frente. A pesar de ello y de las

declaraciones de Alfonso Guerra, en la noche del domingo, Tierno se ha mostrado partidario de llegar a

un pacto con los comunistas, pacto que el propio Gerardo Iglesias y Pastor se apresuraron a reclamar

enseguida, en base a no se sabe qué argumentos. «Cuatro años son muchos años y lo razonable es que

pacten», aventuró Pastor a título de consejo y advertencia a partes iguales. Los comunistas, en fin, no han

tenido mucha mejor suerte en las autonómicas: sólo ocho diputados, aunque sobre un porcentaje de votos

más de un punto por encima del registrado en Madrid para el ayuntamiento.

Los herederos de la UCD

Con el 38,50 de los votos del electorado, la coalición AP-PDP-UL ha obtenido 23 concejales en el

ayuntamiento, dos menos que los que tenía la UCD en 1979 con José Luis Alvarez como cabeza de lista.

El dato demuestra a las claras de qué manera los «populares» de Fraga se han hecho con el antiguo

electorado centrista, y la escasa diferencia restante se explica sin duda por el pequeño voto «distraído»

esforzada e infructuosamente por el liberal Garrigues y la suarista Rosa Posada. La suplantación es, si

cabe, más evidente ante el hecho de que el que fuera antiguo portavoz centrista en el ayuntamiento,

Alvarez del Manzano, repita como líder de la oposición municipal al frente, ahora, de la coalición AP-

PDP-UL.

En cuanto a la asamblea autónoma madrileña, el resultado de la coalición liderada por Fraga es similar,

con 35 diputados, Guillermo Perinat será el jefe de la oposición al futuro gobierno presidido por Leguina.

Los populares, con todo, obtuvieron aquí un porcentaje de votos cuatro puntos por debajo de los

obtenidos para el ayuntamiento, como consecuencia de la erosión producida por el mayor voto de

izquierdas de las ciudades de la periferia.

La gran desilusión madrileña, finalmente, pertenece al liberal Antonio Garrigues, y a Rosa Posada, del

CDS, a quien sólo le faltaron 0,2 puntos para alcanzar la concejalía. Ni Garrigues ni Suárez han querido

mostrarse desalentados y han anunciado que insistirán. Fraga, sin embargo, no ha ahorrado contundencia

verbal para poner en sordina la moral de sus pequeños rivales: «Hoy, Jas operaciones, operacioncillas,

partídillos, partidejos y partiduchos han quedado aplastados».

Ramón GONZÁLEZ CABEZAS

 

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