Autor: Pérez, Ángel. 
 Elecciones. 
 El PSOE arrolló en Aragón, excepto en Teruel, donde empató con AP     
 
 La Vanguardia.    10/05/1983.  Página: 19. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

El PSOE arrolló en Aragón, excepto en Teruel, donde empató con AP

Zaragoza. (De nuestro corresponsal.) - A pesar de que Aragón elegía el domingo su primer Parlamento

regional, los índices de abstención casi se doblaron en relación a las pasadas elecciones generales. Sin

embargo, la participación fue considerada aceptable por todas las fuerzas políticas que, ayer lunes,

trataban de reponerse de la larga noche pasada a la espera de resultados fiables. Aragón se despertó

bastante más socialista de lo que era hasta el 8-M, siguiendo la tónica general del resto del país. En las

alcaldías, mayoría absoluta socialista en Zaragoza, y en gran parte de su provincia, mayoría en Huesca y

empate con AP en Teruel. En las Cortes, triunfo aplastante del PSOE.

Quizá, lo que menos se esperaba en estas elecciones ha sido la pérdida de puestos del Partido Aragonés

Regionalista, frente a la clara ventaja adquirida por la coalición AP-PDP-UL. El PAR sólo tendrá cuatro

representantes en el Ayuntamiento de Zaragoza -frente a los siete con que contaba antes-, uno en Huesca

y uno en Teruel. En las Cortes aragonesas tendrá trece, gracias sobre todo al ascenso logrado en Teruel,

mientras que Alianza contará con diecisiete.

En el Ayuntamiento de Zaragoza, la izquierda queda prácticamente reducida al Partido Socialista, tras el

importante descenso de los votos comunistas que sólo logran sentar a un representante en el

Ayuntamiento. La coalición aliancista se ha apuntado, al perecer, buena parte de los votos que hace cuatro

años fueron para UCD, ya que, de no tener ningún concejal, han pasado a contar con ocho. Los socialistas

se han aupado finalmente con 18 concejalías aumentando considerablemente el número de once con que

han contado hasta ahora. En la provincia, destaca Calatayud, en donde el PSOE da un gran salto,

cuadruplicando los votos en relación a las anteriores elecciones.

Ramón Sáinz de Varanda, reelegido alcalde de Zaragoza, aspira ahora a completar muchos proyectos

inacabados, asegura que la gestión municipal será más eficaz al contar con mayoría absoluta y afirma que

no piensa avasallar con triun-falismos a sus opositores en el Consistorio.

En Huesca, el PSOE y la coalición popular han barrido hasta el extremo de amenazar incluso la

representación del propio Partido Aragonés Regionalista, que acabó consiguiendo tan sólo un concejal. El

PC se ha quedado a un solo voto de obtener un representante en el Ayuntamiento y ya está claro que el

nuevo alcalde será el socialista Enrique Sánchez Carrasco, quien sustituirá a José Antonio Llanas, que lle-

gó a la alcaldía de la mano de UCD.

En la provincia, gana ostensiblemente el PSOE, salvo en contadas excepciones, como es el caso de Jaca,

en donde se mantiene el mismo alcalde desde los años sesenta: Armando Abadía, un hombre del que se

dice que saldría elegido aunque formase una candidatura de Herri Batasuna o cualquiera otra peregrina

formación. Armando Abadía, que fue alcalde «a dedo» y luego por UCD, para presentarse ahora por AP-

DPD-UL, es un hombre querido y respetado por los jacetanos, que ha logrado convertir su localidad en un

enclave trascendental del Alto Aragón, logrando para ella la celebración de los festivales folklóricos de

los Pirineos, los campeonatos mundiales de patinaje artístico, la conferencia de las Regiones Pirenaicas, la

Universiada-81 y otros muchos acontecimientos, estando ahora pendiente de la consecución de la

Olimpiada Blanca de 1992. En Jaca, desde hace muchos años, se vota a la persona de Armando Abadía,

sea cual fuere la opción política que le respalde, lo que no deja de tener su mérito.

En Teruel, socialistas y aliancistas han empatado a siete concejales, obteniendo seis puestos, una

candidatura independiente y uno el PAR. Ricardo Eced, alcalde durante estos cuatro años bajo las siglas

de UCD, que en esta ocasión se presentaba como independiente, puede continuar una legislatura más al

frente de la Corporación turolense, a través de algún acuerdo. En la provincia, el Partido Socialista ha ex-

perimentado un despegue importante, aunque en localidades como Alcañíz las cosas dependen de los

posibles pactos entre partidos. En la población bajoaragonesa, José María Pascual, un veterano alcalde

que también se mantiene desde la etapa franquista y que se presentaba en las filas de AP, sigue

polarizando el interés local. Su partido tendrá ocho concejales, frente a los siete del PSOE y los dos del

CDS. Este último partido decidirá el nombre del alcalde, aunque los tiros apuntan hacia el socialista

Rafael Lasmarías, ya que el pacto de los centristas parece más factible con el PSOE.

En cuanto a las elecciones autonómicas, las primeras Cortes de Aragón tendrán una mayoría absoluta

socialista tras las votaciones del domingo. Su composición, en porcentajes, se asemeja bastante a la del

Gobierno central. La bipolarización de los resultados ha sido casi plena y lo hubiera sido del todo si el

partido de Gómez de las Roces, el PAR, no hubiera concurrido por separado, sino en coalición con AP-

PDP-UL, como hiciera en octubre.

Las Cortes tendrán 34 diputados socialistas, 17 aliancistas, 13 regional istas, 1 comunita y 1 representante

del CDS. El partido socialista alcanzó mayoría en las tres provincias, incluso en Teruel, circunscripción

de tradicional voto conservador.

El nuevo presidente de la comunidad autónoma, que sustituirá al centrista José Antonio de Andrés, un

hombre que se va habiéndose ganado la simpatía de los aragoneses, es Santiago Marracó, un ingeniero de

montes nacido en Huesea y con un historial político muy dilatado a sus espaldas. Santiago Marracó

afirmaba ayer: «Vamos a ilusionar a los aragoneses. Vamos a ilusionar a una sociedad que aún está

dormida».

Ángel PÉREZ

 

< Volver