Autor: Fernández, José Luis. 
 Elecciones autonómicas. Después de la victoria, las negociaciones para confeccionar el nuevo Gobierno serán difíciles. 
 El tándem Silva-Fernández Villa se desborda por la izquierda     
 
 La Nueva España.    10/05/1983.  Página: 28. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Después de la victoria, las negociaciones para confeccionar el nuevo Gobierno serán difíciles

El tándem Silva-Fernández Villa se desborda por la izquierda

José Luis FERNANDEZ

La alegría mesurada en las filas de los socialistas asturianos se reproducía palpablemente en la cara del

nuevo presidente del Gobierno autónomo, Pedro de Silva, quien mantuvo una estricta serenidad desde que

se comenzaron a conocer los primeros resultados electorales. Quizá su flemática idiosincrasia, potenciada

por la enorme responsabilidad que a partir de ahora se le viene encima, motivó su pose tranquila a lo

largo de la interminable noche del 8-M.

Probablemente, la mente del sustituto de Rafael Fernández, quien le aconsejó que se guiase por «]a

concordia y la moderación», estaba más ocupada por la labor politica que deberá desplegar en una región

en crisis y en cómo va a afrontar las negociaciones internas para confeccionar el Gabinete que tendrá la

obligación, como reafirmó el propio Silva en la noche del recuento de votos, de cumplir a rajatabla el

programa elaborado por el partido para estos cuatro años. Pero una de las escenas políticas más

importantes de la noche de primavera, de la rosa y el puño, estuvo marcada por el frío trato que se

dispensaron Pedro de Suva y José Ángel Fernández Villa. Todo quedó en un Ligero apretón de manos. Ni

palabras efusivas, ni alusiones al futuro inmediato.

Este mes de reflexiones, conversaciones, negociaciones y presiones que a nivel interno del PSOE se van a

desarrollar (la sesión de investidura del nuevo presidente será, muy probablemente, a mediados de junio)

va a ser especialmente interesante para conocer el equipo socialista en que se cimentará el Gabinete

presidí do por Pedro de Silva.

En ese sentido, la fugaz mirada que se dirigieron los dos políticos más importantes del socialismo

asturiano resulta un presagio del pulso interno que ya está puesto sobre la mesa.

Los resultados electorales, sobre todo, los municipales exhiben hasta qué punto la política del SOMA-

UGT (algún día habrá que analizar cómo un sindicato ha podido aleanzar cotas políticas tan importantes

que le permiten una decisiva influencia en la marcha de su partido hermano: El PSOE), ha calado en las

cuencas mineras consiguiendo la mayoría absoluta en Mieres, Langreo, San Martin del Rey Aurelio, Pola

de Lena, entre otros municipios, incrementando sensiblemente el número de concejales a costa, entre

otras fuerzas políticas, del PCE. Los comunistas han perdido una buena parte de los concejales obtenidos

en 1979 en su zona de influencia, en su bastión más importante:

Los Ayuntamientos mineros. Villa: Defensa del marxismo

Una vez ganadas las elecciones legislativas el pasado 28 de octubre, obtenido la mayoría en la Junta

General del Principado y conseguido la gran parte de los Ayuntamientos asturianos «España es roja, ya no

gualda», como decía en la noche del 8-M Isidro Fernández Rozada, secretario general de AP, para José

Ángel Fernández Villa, secretario general del SOMA-UGT, los socialistas tendrán que «cambiar el

modelo de sociedad» y «no actuar como meros gestores de) sistema capitalista», retomando posiciones

del socialismo inspirado por Largo Caballero que habían sido aparcadas estos últimos años por el

sindicato minero socialista.

Estas palabras y citas al marxismo constituyeron el núcleo central de las últimas intervenciones del líder

minero en los mítines de la campaña electoral.

Dos días antes de la fecha de las votaciones, Fernández Villa se situó en el posicionamiento histórico de

los socialistas de las cuencas ante el indisimulado gesto de asombro de Pedro de Silva, que le

acompañaba en el acto celebrado en Sarna.

De la teoría a la práctica dicen que en ocasiones existe un trecho muy largo. Aún es pronto para aventurar

pronósticos pero la partitura política del hombre fuerte del socialismo asturiano parece estar ya escrita.

Ahora falta que la música de la acción de Gobierno responda a lo apuntado. En caso contrario, si no se

complementan ambas actuaciones, el cambio naufragará, y para cuando llegue ese hipotético momento, la

alternativa pasaría por Fernández Villa, quien ya fue propuesto por la agrupación de Langreo, en la

reunión en que se eligió a Pedro de Silva, como candidato socialista a la presidencia del Gobierno

autónomo. La intervención de Belarmino García Noval, miembro del SOMA-UGT, en representación de

la agrupación langreana, fue algo más que «política de gestos», si no el tiempo lo dirá.

Futurismos aparte no hay que olvidar que Pedro de Silva ha contado con el respaldo de los socialistas

mineros para acceder a la presidencia del Gobierno autónomo, que en definitiva son los que deciden en la

FSA-PSOE, y en el que aspiran contar con consejeros alineados en el proyecto políti co diseñado, en

buena parte, en las cuencas hace cinco o seis años, aunque obviamente, el presidente tiene la plena

responsabilidad en el nombra miento de sus consejeros y de su equipo de Gobierno.

Por otra parte, resulta imprescindible una plena esta bilización, de una parte, en ¡as filas internas del

partido y, de otra, que se articule debida mente la acción política entre el Gobierno, el partido, el dele

gado del Gobierno central y el sindicato. Al menos, estas son las intenciones que se detectan en «el

aparato» de! partido ros ponsable de gobernar.

 

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