Autor: Sanz, Orlando. 
 Oviedo. 
 Antonio Massip quiere conseguir una ciudad más habitable  :   
 Si vamos a pactar con el PC es cosa del partido, aunque constato que no nos es necesario. 
 La Nueva España.    10/05/1983.  Página: 33. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

La Nueva España

Oviedo

Martes, 10 de mayo de 1983

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Antonio Masip quiere conseguir una ciudad más habitable

«Si vamos a pactar con el PC es cosa del partido, aunque constato que no nos es necesario»

Orlando SANZ

Antonio Masip Hidalgo será el primer alcalde socialista de Oviedo elegido por las urnas. Alcalde

socialista anterior lo fue Lorenzo López Mulero, pero no elegido popularmente.

La victoria ha sido muy ajustada, inferior a las previsiones iniciales de obtener entre 16 y 18 concejales.

¿Pasó apuros al conocer la marcha de las votaciones?

-No hubo lugar al sobresalto, porque siempre fuimos por delante, con ventaja. Cuando se produjo el

empate a trece concejales ya no quedaba margen de votos para la modificación. Era imposible para

nosotros bajar de trece y sabíamos que el PC tenía un concejal, por lo que no cabía la sorpresa.

Era matemáticamente imposible. En cuanto a no haber obtenido las concejalías previstas lo achaco a que

nos perjudicaron las encuestas entre electorado; por otra parte, tuvimos un fallo técnico de no poder

repartir papeletas en el centro de la ciudad.

Antonio Masip destaca que su partido obtuvo dos mil votos más en las locales que en las regionales, lo

que indica a favor de la candidatura y de su programa. Cree que la presencia de Luis fue positiva para la

candidatura de AP, pero que el electorado se inclinó por el programa del PSOE, un buen programa, que

gustaba al comerciante de la calle Fruela, al urbanista, a las gentes de los barrios, a los médicos, a todos,

porque las cien medidas propuestas abarcan los aspectos más diversos de la vida de la ciudad. Y la lista

también gustó, comenta Masip.

£1 elegido alcalde de Oviedo no cree que la campaña electoral haya sido agria, tal como le apunto. «Lo

que ocurre es que AP no hizo un buen seguimiento de nuestra campaña, y cuando se sintetizan

intervenciones se magnifican. Yo no me he metido con Luis Riera en ninguna ocasión, simplemente me

limité a decir que no me parecía correcto que presentase el avance del plan de ordenación urbana cuatro

días antes de las elecciones. Nuestra campaña estuvo basada en actos de carácter positivo, referida a un

análisis de nuestro programa».

—¿Qué opinión tiene de dicho plan?

—Lo tiene en estudio el arquitecto Pedro Blanco, perteneciente a nuestra candidatura. Me ha informado

que el plan tiene aspectos positivos. El plan será bueno o malo en función de la capacidad de gestión del

mismo. Será bueno si somos capaces de gestionarlo bien. Lo que sí tenemos decidido es que la discusión

del plan deberá ser más amplia, no limitada a una mera exposición del mismo.

Masip vuelve sobre el tema de sus relaciones con Luis Riera para insistir en que sus relaciones con él han

sido siempre excelentes, «y estoy seguro de que lo serán en adelante. Lo que haya ocurrido en estos días

es fruto de una situación del momento. Luis Riera fue un gran amigo de mi padre y yo tengo de Luis el

recuerdo de detalles muy amistosos».

-¿Va a otorgar determinadas áreas de poder al grupo de AP?

-En este aspecto me someto a la disciplina del partido. El reparto de poder será estudiado con el equipo

municipal y con la agrupación de Oviedo. Es muy pronto para aventurar criterios de reparto de funciones.

-¿Va a pagar el PSOE una cara factura al PC para lograr la gobernabilidad del Ayuntamiento?

-La ley de régimen local va a fortalecer la figura del alcalde. Pero además estoy seguro de que Aurora

Puente colaborará al buen desarrollo del Ayuntamiento, por lo que no habrá ninguna factura alta. Aurora

Puente posee la suficiente experiencia y conocimiento del Ayuntamiento para darse cuenta de que su

poder está respecto al nuestro en la relación de trece a uno. Si vamos a pactar es cosa del partido, aunque

constato que no es necesario. En igual sentido estimo que seremos capaces de llevar el Ayuntamiento

sin conflictividades personales, sin acritudes, y en el grado en que sea asumido nuestro programa de cien

medidas, no serán necesarios los pactos. También es bien cierto que no olvidaremos que no tenemos la

mayoría absoluta y que trataremos de gobernar er. beneficio de nuestro programa, pero con respeto a otras

fuerzas que han logrado una representación importante en la Corporación y con respeto a las minorías. Mi

propósito es ser muy prudente con el ejercicio del voto de calidad. Esto en cuanto al procedimiento, ya

que respecto a los recursos tengo gran esperanza en la revitalización de las haciendas locales.

Antonio Masip quiere conseguir una ciudad más habitable, liberada de ruidos y de la espiral de la

construcción anárquica. Un Oviedo recuperado para el gusto por el paseo, el ocio y el deporte, con

especia! atención a la zona rural para romper el actual desequilibrio y el propio recelo que crea esta

desigualdad. Se establecerá un plan de prioridades para el desarrollo de las cíen medidas, en un

planteamiento por áreas. Como una de las primeras medidas, aunque sea simbólica, piensa restablecer la

carta de naturaleza de Indalecio Prieto, en el centenario de su nacimiento, borrado del registro municipal

con cargo al capítulo de extinción de alimaña. Otra de las ilusiones inmediatas es la de creación de

empleo, «si llegamos a un acuerdo para facilitar la construcción». Masip añade: «Yo sé que los

promotores no nos habrán votado, pero intuyo que ven nuestra llegada con esperanza en nuestro

programa».

Para Masip, Oviedo, como capital de una región autónoma, verá proyectarse una capacidad de gestión

mucho mayor. Y en consecuencia deberá ser una ciudad cómoda a la administración. Las

comunicaciones acrecentaren su nivel de acogida, pero «una cosa es la acogida y otra la travesía obligada,

al confundir, por errores secularmente planteados, la acogida con e! paso por la ciudad».

—Antonio Masip, alcalde, hijo de Valentín Masip, alcalde. ¿Hasta qué punto una continuidad o una

contradicción política?

—Mi padre murió en el 63 y ya supo de mi inclinación política. Pertenecía a una derecha civilizada, fue

un hombre liberal a quien yo oí por primera vez sobre la necesidad de legalizar el Partido Socialista. Era

partidario del régimen, pero con una actitud muy crítica. Como alcalde despertó un sentimiento popular

enorme. Era muy abierto, entusiasta.

que sacrificó su profesión y su salud por la Alcaldía, Un alcalde bastante distinto hasta entonces. Estoy

seguro de que algunas gentes me han votado en recuerdo suyo. Solamente tuvo un tema, el convento de

Santa Clara, que promovió polémica y del que no quedó satisfecho.

Este Masip tendrá ocasión de recuperar el edificio, con el traslado de la delegación de Hacienda. «Sí, ya

veremos si lo destinamos a Conservatorio o llevamos el Conservatorio a la Casa Payarinos». Se refiere

por último a la falta de espacio de las dependencias municipales y a los funcionarios. Se entera dfi que no

va a poder contar con las personas que su padre llevó a la secretaria particular, Paco Martínez y Alicia.

«¿Cómo que se jubilan? ¿Cuándo?» A finales de mes, le digo. El cambio llega para todos.

 

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