Autor: Abascal Gasset, Federico. 
   El techo de Fraga     
 
 Navarra Hoy.    11/05/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

la crónica

El "techo" de Fraga

Federico Abascal

Ala entrada de Majadahonda, un pueblo a diecisiete kilómetros de Madrid, una mano fascista ha escrito

con spray este cartel revelador: "Zona nacional". En las elecciones municipales del 8-M empataron a diez

concejales Alianza Popular y el PSOE. Y como no se puede resolver el asunto por "penaltis", queda de

arbitro el candidato del CDS, única minoría representada en el próximo concejo. Debe añadirse que

Majadahonda es zona residencial y de tendencias conservadoras, si bien el fascio es minoría. De ahí que

el rótulo "zona nacional", al amparo del éxito aliancista, sea un golpe bajo a Manuel Fraga.

Fraga, sin embargo, ha revivido el voto "ultra", muy fervoroso en zonas periféricas no industrializadas. Y

posiblemente en la absorción o reabsorción de esa clientela —sin líder propio desde el fracaso y retirada

de Blas Pinar— encuentra Alianza Popular su auténtico "techo". A amplios sectores de la burguesía

conservadora le repugna la idea de entregar en las urnas sus votos a una opción política que se ve

auténticamente avalada por los simpatizantes y militantes de la utraderecha. En Majada-honda se ha

votado el pasado domingo con espíritu festivo, pero no, municipal. Se votó visceralmente, a la derecha y a

la izquierda, como si en ese pequeño territorio no se pusiera en cuestión el "carril-bici" o la protección al

fútbol local, sino el aborto y la expropiación de "La Almoraima". Resultado: empate a diez entre Alianza

Popular y el PSOE y habrá que recordar que en pocos sitios encontraba Manuel Fraga un clima más

favorable: alta burguesía, algún convento de monjas, urbanizaciones de estamentos profesionales

socialmente retráctiles e infraestructura falangista en sus diversas versiones.

Se ha hablado mucho, y se puede seguir hablando del "techo" de Manuel Fraga, quien está prestando al

país un servicio poco gratificante en el plano electoral: la repesca para la democracia del franquismo

insuficientemente evolucionado. Ya ha introducido en el Parlamento —Congreso y Senado— a

personalidades muy duras de la "Vielle Epóque". Pero el electorado conservador no acaba de entregársele.

Y es que Fraga asusta, tal vez indebidamente, por los fervores que despierta en un público que en nada le

beneficia. Si esa mano fascista hubiera escrito con ese spray anónimo y nocturno "Zona de Fraga", la

entrada en Majadahonda carecería hoy de advertencias inquietantes. Pero se ha escrito "Zona nacional" al

amparo de un éxito en las urnas que no tendía, por supuesto, a avivar las resonancias bélicas de la zona.

 

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