Autor: Campmany y Díez de Revenga, Jaime. 
 Los episodios nacionales. 
 Democracia en flor     
 
 Hoja del Lunes.    09/05/1977.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

NACIONAL

Los episodios nacionales

DEMOCRACIA EN FLOR

Jaime Campmany, pluma de oro, vuelve a escribir en los periódicos tras una relativa ausencia. Su bella

prosa, sus ideas claras, la. transparencia dialéctica de sus escritos—recordemos aquellas crónicas,

aquellos artículos, aquellos comentarios suyos perfectos, magistrales, con una dulce aureola de

aticismo—, esperamos se repitan en nuestras páginas desde la Colaboración que iniciamos hoy.

MIENTRAS escribo hierven y espumean ios pucheros electorales. Esta noche—anoche para ustedes que

leen—se cierra la ventanilla que se abrió para tragarse los candidatos de la democracia en flor. Eso habrá

sido a las doce, que es la hora de las brujas, de Hitch-cock y de los plazos legales. Las brujas, casi como

las de Macheth, andan sueltas diciéndo-les´a todos: "Tú serás diputado". Alfred Hitch-cóck ha contratado

a Leopoldo Calvó Sotelo para protagonista de una nueva versión de "El hombre que sabía demasiado".

Yjel plazo legal expira mansamente mientras continúa el baile de los hombres y de los nombres. Los

señores ministros todavía andarán a. estas horas realizando esa, operación que ´explicaba Silvela y ´que

consiste en "hacer el encasillado", es decir, componer el encaje dé bolillos con los candidatos.

Habló, habló el presidente, y a los ´titulares de los periódicos salta la frase "el candidato Suárez", Aquí, en

este país, ya está claro .que no basta con el dedo del Pancreator. .Hay que ponerse en lista. Es como si a la

salida de la, capilla Sixtina hubiera que pasar porcia urna. A ser posible, sin romperla ni mancharla. Dicen

que la Moncloa deglute nombres, y regurgita candidatos. Algunos han salido expelidos para provincias y

otros para el destierro del escaño. El ´señor Larroque, por ejemplo, muy señor mió, a pesar de ser liberal,

no ha debido comprender los motivos del lobo, como pedía Pérez de Ayala a las ovejas del rebaño liberal,

se ha quitado el sombrero y se ha ido a casa, Gomo en casa de una, ni en la gloria^ que decía la santa de

doña Patrocinio. Apenas hablar el señor presidente; ese mo´s-quetero electoral que es don Manuel Fraga,

al frente de los siete magníficos,ha retado a Adolfo Suárez a singular duelo televisivo. ¡Como si Rafael

Ansón no tuviera otras cosas en qué pensar! Pero el presidente, como una violeta intacta entre los tanques,

había renunciado previamente a toda disputa electoral. El guante del señor Fraga estaba en el suelo, al pie

de las murallas del Gobierno, en espera de que alguien se agachara, a recogerlo, en una escena entre

medieval y "made in USA"; y entonces llega el señor Lasuén, muy señor mío, y dice que lo recoge él.

¡Hombre, no! ¡En política, los pesos hay que respetarlos, como en. el. boxeo! Bien está que el presidente

no se meta entre las doce cuerdas con Fraga enfrente y con todo el país en las sillas del ruedo ibérico.

Pero, ¡segundos, fuera! ¡Pues menudos sopapos podría darles a los de.l Centro Democrático don Manuel

Cassius Fraga y Clay en los carrillos del señor Lasuén! A,lo mejor se estremecían hasta las urnas.

Apenas han brotado los primeros capullos de la democracia en flor y las cifras democráticas son ya casi

espeluznantes. Aquí, ya se sabe: o partido único o un partido para cada uno. Los números crecen y los

ordenadores están que estallan, como el cruzado mágico de Sarita Montiel. Casi doscientos partidos. Casi

veinte coaliciones. Casi seis mil candidatos. Casi sesenta mil berrinches. Nombres y nombres. Entre los

nombres hay muchos que parecen tomados, al quinteo, de las listas telefónicas. Otros, en cambio, se

multiplican y reparten. Por ejemplo, ya tenemos cuatro Cal-voso telos: uno, en la plaza de Castilla, don

José. Otro, don Leopoldo, en la lista de la Unión del Centro. El tercero, don Luis Emilio, en la de Alianza

Popular. Y don Joaquín, en "la bolsa de los refranes".

Más nombres tronantes. El "viejo león" don José María Gil-Robles se va a Salamanca, donde a lo mejor

aprende algo de lo mucho que sabe. Su hijo se queda en Madrid, con don Joaquín Ruiz-Giménez, a quien

los malévolos del • "anclen regime" llamaron "Sor Intrépida". Rafael Álberti se presenta por Cádiz, y a lo

mejor ya le ha pedido el voto a don José María Pemán, que también por estas fechas cumple los ochenta.

Convicciones políticas aparte, sería una pena que Rafael Álberti, por disciplina de partido, se convirtiera

en "candidato en tierra". Juan Antonio Bardem— ¡Silencio! Se va a rodar—se presenta por ej Partido

Comunista. Francisco Umbral dirá un día de estos que Lola Gaos es la musa de la candidatura de Unidad

Popular. Torcuata Lúea de Tena, la rosa en una mano y la espada en la otra, va para senador del Reino. En

cambio, don Nicolás Franco ha renunciado a la senaduría como quien rehusa la mano de doña Leonor AP.

Juan Manuel Fanjul (vota, Fanjul, vota eficacia) discutió el otro día, frente a frente, en dos páginas de

"ABC", con José María Ruiz Gallardón acerca de si Suárez era o no era elegible, que es como discutir el

sexo de los ángeles mientras los candidatos asaltan las listas de Bizaneio. Por de pronto, a Pérez de

Tudela, el escalador, se le ha resistido —precisamente a el—la. lista de. AJP por Mardrid mág que la cara,

difícil´ del Éümaláya. Y así sucesivamente. Hay :otros nombres que parecen títulos de un Episodio

Nacional de don Benito, no Mussolini, sino Pérez Galdós. A pesar del luto por don Francisco Javier de

Borbón-Parma, los navarros se disponen a tomar el camino de Montejurra, mientras el ministro de la

Gobernación loa mira severamente ajustándose las gafas desde la pantalla.. A Pilar Primo de Rivera la

habrán tenido que llevar a la viva fuerza a la. torre del homenaje del castillo de la Mota. En cambió,

Santiago Carrillo ha. He ganado.tan tranquilo, y tan moderado, y tan obsequioso, a Prado del Rey. Se pide

una investigación sobre el bombardeo de Guernica, pero eí. cuadro de Picasso no se lo trae de Nueva

York ni don Marcelino Oreja. Una muchacha desnuda se sube al monumento del Dos de Mayo y se cae

antes de que dé" tiempo a que la .pinte don Francisco de Goya. Y en esas estamos. Mi bisabuela, que era

resabida y cultiparlante, diría que esto parece la casa de Jácome Roque. Pero es que éstos son los

primeros vagidos de la democracia en pañales, las primeras yemas de la democracia en flor. Ya venbvG

Jaime CAMPMANY

 

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