Asociaciones. 
 Contactos para la formación de "macroasociaciones"  :   
 Aparente coincidencia Fraga - López Rodó y posibles contactos con Silva para una común solución centrista. 
 ABC.    29/04/1975.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

ABC. MARTES 29 DE ABRIL DE 1975.

ASOCIACIONES CONTACTOS PARA LA FORMACIÓN DE «MACROASOCIACIONES»

Aparente coincidencia Fraga-López Rodó y posibles contactos con Silva para una común solución

centrista

Madrid. (De nuestra Redacción.) Con menos tracas que en ocasiones anteriores, es posible que en estos

momentos se esté formando las grandes líneas por las que discurrirán las «macroasociaciones» que

precisa el momento político español para hacer viable, en todas sus consecuencias, la, participación de los

españoles que Carlos Arias planteó en su discurso ante las Cortes el 12 de febrero.

En la rueda, de Prensa que siguió al Consejo de Ministros decisorio del pasado día 18, el ministro de

Información y Turismo, don León Herrera Esteban, manifestó: «Lo que sí tiene el Gobierno la impresión,

y esto lo digo con toda sinceridad, es de que probablemente para el verano habrá dos o tres asociaciones

importantes en el país en condiciones de operar.»

Aquellas declaraciones dieron pie a las conjeturas en vista de la atonía con que hasta ese momento se

estaba desarrollando el juego asociativo.

Con sólo Reforma Social Española, promovida por don Manuel Cantarero del Castillo, en funcionamiento

provisional, y la sonora deserción del embajador español en Londres, don Manuel Fraga, las dos únicas

asociaciones de importancia que se perfilaban en el movimiento asociacionista estaban concretadas en la

Unión Democrática Española, promovida, entre otros, por dos ex ministros, los señores Silva y Monreal,

y en la Alianza del Pueblo, impulsada por fuertes sectores del Movimiento. Sin embargo, el panorama

parece haber cambiado.

La entrevista mantenida por don Manuel Fraga Iribarne en el domicilio de don Laureano López Rodó

parece que ha dado como resultado una coincidencia de criterios en lo sustancial para la preparación de

un centro potente con las posibles garantías gubernamentales.

No puede descartarse la posibilidad de que este centro se integre o federe, llegado el caso, con la gran

asociación de Silva, con la presencia de personalidades tales como Pío Cabanillas, Fernández Ordóñez y

posiblemente el conde de Motrico, con lo que la «macroasociación» pasaría a constituir una de las más

poderosas coaliciones políticas del país.

Por su parte, Alianza del Pueblo, que parece encontrarse en revisión, y no solamente de nombre,

englobaría a todo ese amplio sector denominado «movimientista», que cuenta con importantes efectivos

en la esfera política del país.

¿Cuál sería la tercera gran asociación política?. La apuntada socialdemocracia desde «dentro» que

propugna Manuel Cantarero del Castillo tiene bastantes posibilidades de alzarse con una amplia base de

seguidores.

Por parte de la Secretaría General del Movimiento parece claro el aliento hacia las grandes formaciones

asociativas y la renuncia a cualquier intento atomizador. En este sentido hay que tener en cuenta de que

son ya casi veinte los proyectos que han saltado al terreno asociacionista, cuya concreción en programas

sólo puede llevar consigo una profunda confusión.

Las fuerzas de las que hasta el momento hemos hablado son las que podrían tomar la gran línea de salida

antes o inmediatamente después del verano. Evidentemente existen otras —la falangista, la

tradicionalista— que no pueden marginarse en un repaso de urgencia, aunque parece que es más lenta su

andadura.

Si realmente se desea que el asociacionismo tenga la fuerza propia y el interés cara al público que

realmente se desea, no hay más que darle la razón a Cantarero del Castillo cuando repetidamente ha

solicitado la presencia de su asociación —nosotros diríamos de todas las grandes asociaciones— en la

televisión.

Pero sobre esto ya se publica en este mismo número un editorial que clarifica posturas y urge medidas

pertinentes.

SILVA Y MONREAL, EN BARCELONA

Barcelona, 28. (De nuestra Redacción.) Hoy han llegado a Barcelona dos ex ministros, don Federico Silva

y don Alberto Monreal, así como don Andrés Reguera, promotores, entre otros, de la asociación política

de la Unión Democrática Española a escala nacional, con el fin de reunirse con los promotores en

Cataluña de la citada asociación, de cuya comisión forma parte el delegado del Gobierno en la zona

franca, don Santiago Udina Martorell, quien en unas declaraciones que publica hoy «Hoja del Lunes» a

propósito de ello entre otras cosas ha dicho que los objetivos esenciales de U. D. E. son el de constituir

una asociación política dentro del marco del estatuto asociativo, sin ruptura con el presente, pero con el

propósito de conseguir que la Monarquía presida un orden democrático a base de un desarrollo de la

legislación, que puede llegar, en su caso, a la reforma constitucional y que ofrezca las posibilidades de

representación y protagonismo popular en los destinos nacionales mediante todas las reformas de

estructura política y socioeconómica que sean necesarias.

En cuanto a la integración de la U. D. E. catalana con la nacional manifiesta: el 17 de marzo coincidimos

en Madrid no sólo las personas, sino unas bases ideológicas que fueron objeto de nuestra declaración de

presencia y propósitos para la constitución de una asociación nacional interprovincial con profundo

arraigo en distintas regiones: Unión Democrática Española.

 

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