Autor: Redondela, J. A.. 
 Las conversaciones después de Navidad. 
 Hoy, primer contacto gobierno-oposición     
 
 Arriba.    22/12/1976.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

LAS CONVERSACIONES, DESPUÉS DE NAVIDAD

HOY, PRIMER CONTACTO GOBIERNO-OPOSlCION

* Los partidos políticos, a la búsqueda de alianzas

MADRID. (De nuestra Redacción, por J. A. Redondela.)— Hoy puede ser el día «D» desde el que

comience a contarse un tiempo nuevo. Si el día 15, con su referéndum, sirvió para que el pueblo se

manifestase masivamente a favor de un futuro democrático, el 22 puede ser el día en el que el Gobierno

inicié el nuevo camino del diálogo con la oposición. Hoy, salvo aplazamientos imprevistos, el Presidente

Suárez recibirá a Tierno Calvan y Jordi Pujol, quienes le entregarán la carta en la que la, «oposición

democrática» solicita la iniciación de conversaciones. Tras la petición están los principales grupos

políticos del país. En contra suya —y es un dato clarificador—, las minorías «democráticas» —PTE,

ORT, KAS— que no se sienten representadas. Obviamente, el gran tema de las conversaciones Gobierno-

oposición, que no se espera puedan iniciarse hasta pasadas las vacaciones de Navidad, será el de las

elecciones. El cómo, cuándo y quiénes. De llegarse a un cierto acuerdo entre Gobierno y oposición, podrá

decirse que el 22 fue de verdad un día «D» y que un nuevo, camino ha comenzado.

Alianzas electorales

Así las cosas, y a 150 días vista de las elecciones, los partidos políticos están lanzados a una frenética

carrera de alianzas que, en este momento, están aproximadamente así: La derecha parece ser —quizá por

más madrugadora— la más coherente. Alianza Popular es un gran bloque que debe alcanzar un

importante tanto por ciento de los escaños del Congreso y Senado. Su gran adversario no será la izquierda

—son votos que no se disputarán—, sino la posibilidad de que fragüe definitivamente la pretendida

Alianza Nacional. De realizarse ésta, habrá una división que empujaría á AP hacia posiciones más

centristas. En el centro, los liberales han realizado ya su pacto electoral y acudirán juntos a las urnas.

Algunos de estos grupos están, incluso, preparando ya sus listas de candidatos. Sus posibilidades parecen

escasas, pero podrían convertirse en uno de los principales frentes electorales si cuajan las conversaciones

actualmente en curso con la Democracia Cristiana. Aquí las cosas no están muy claras, ya que Gil Robles

y su Federación propugnan una alianza con liberales y, posteriórmente, con socialdemócratas; mientras

que la Izquierda Democrática de Ruiz Jiménez defiende unos pactos más amplios, en los que pueden

entrar el Partido Popular, de Pío y de Areilza, y la UDE, de Monreal tuque. Esta ampliación no parece del

agrado de Gil Robles, quien "no se explica ni la Democracia Cristiana que propugna UDE ni la ubicuidad

que parece poseer el señor Ruiz Jiménez", Pero sí entre los democristianos existen diferencias; éstas no

son nada si se las compara con las de los grupos socialistas. Aquí, él pacto parece muy difícil, mas por

personalismos de dirigen, tes que por deseos de la "base". Así, mientras PSOE y PSP se unen para formar

candidatura conjunta en las elecciones —en las que resultaron vencedores— del Colegio de Licenciados

de Ciencias Políticas, Felipe González insiste en que cada partido aparezca con su propia fuerza para

conocer "quién es quién", y la FPS no alcanza a acercarse más que al PSP, que hasta el pasado mayo

estuvo integrado en su seno. Si la unión socialista, cara a las urnas —descartadas las alianzas entre RSE,

PSOÉ his-tórico, PSC y PSDE, que no parecen excesivamente importantes—, es difícil, la sitúacion de

los grupos más a la izquierda es de independencia total. Aún sin saberse si el PCE podrá o no acudir con

su nombre a las urnas, sí es seguro que no logrará establecer alianzas electorales. Hablará, descubierta o

encubiertamente con su portavoz, como lo harán los PT, ORT, MC y otros movimientos minoritarios que

sí pueden unirse, pero no se espera tengan gran incidencia a la hora del voto. Estas voces pueden todavía

tener menor eco si las posturas "nacionalistas" y "españólistas" no logran una tregua que, de no

alcanzarse, significaría, salvo modificaciones muy importantes en el sistema proporcional, a un triunfo de

las grandes alianzas, especial mente de derecha y centro.

 

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