Autor: Caparrós, Luis. 
   Galicia  :   
 Incertidumbre electoral. 
 Arriba.    01/05/1977.  Página: 20. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Las 4 esquinas

GALICIA INCERTIDUMBRE ELECTORAL

También Galicia, como cualquier otra región española, anda braceando en un mar de silbas políticas,

propias y ajenas, tratando de alcanzar la costa de la claridad en las vísperas ciertamente confusas de unas

elecciones en las que se nos va a pedir que opinemos sobre una montana de opciones que aún no han sido

capaces de inspiramos opinión. La cosa-, por esta periferia, and» especialmente confusa. Sobre todo,

como en el resto del país, en las bandas del centro y de la izquierda, porque a la problemática de desunión

que en términos generales ofrece el socialismo, por ejemplo, aquí hay que añadirle el matiz de

nacionalismo popular que unos grupos de Izquierda, muy volcados e ia idea de una Galicia autónoma,

oponen e la disciplina imitaría y centralista de la Jerarquía comunista, esos, que tos chicos de la ANPG

(Asamblea Nacional Popular Gallega) y del UPG (Unión do Pobo Galego) llaman despectivamente

"españolistas» y que tuvo su más encrespado enfrenamiento en fecha reciente, cuando con el pretexto de

una marcha popular para oponerse a la construcción» de la central nuclear de Jove, en la provincia de

Lugo, le cuestión meramente oposltoria a esta técnica quedó rebasada por la desviación escuetamente

política de la concentración —los vecinos de Jove, que eran los realmente llamados a explicarse o

manifestarse brillaron por su ausencia— de varios centenares de simpatizantes socialistas y comunistas

que, tras exhibir sus banderas, lanzar sus consignas, se enfrentaron entre sí e cuenta de quienes

protagonizaban reabnente la protesta, llegando la cosa incluso a la violencia física entre unos y otros;

prolongado todo ello, días después, por una serie de notas y comunicados a los periódicos en los que los

unos les echaban las culpas a los otros del fracaso que había tenido ja marcha en sus iniciales objetivos,

como era la oposición a una central nuclear, de acuerdo con las consignas emanadas al respecto por la

Izquierda del mundo entero donde estes centrales se construyen, sin que ello sea óbice para que sean

precisamente los países socialistas los que abordar sus propios planes nucleares sin ninguna oposición,

naturalmente, e ellos. La complicación de la unidad de la izquierda federalista o autónoma se revela en la

falta de acuerdo tras las muchas reuniones celebradas al efecto por los dirigentes de algunos de los más

representativos partidos, que no son pocos, como el Partido Popular Galego, Partido- Socialista Galego,

Partido Carlista de Galicia, Partido Galego Socialdemócrata, Partido Socialista Popular de Galicia y

Movemento Comunista Galego... Como bien observa un comentarista político coruñés, en la Izquierda

gallega pesa abrumadoramente el ansia de desquite por cuarenta años de clandestinidad y ha creado

últimamente en ella como el hábito de aprovechar la menor oportunidad para hacer acto de presencia

política. Ello va desde la cantinela con unos tópicos que ella misma ha desgastado —colonialismo

económico, industrialización racional— en la lucha contra las iniciativas industrializadoras de empresas

privadas, hasta la incrustación contestataria ante sucesos tan tristes como el reciente de un autocar de

escolares en- la zona orensana de Valdeorras, donde murieron doce niños y el conductor del autocar

siniestrado. También este legítimo dolor de todos se ha politizado a cuenta de «las estructuras» y ha

habido manifestaciones en Orense y en otras ciudades en las que al luto se añadía el ataque contra

organismos e Instituciones con discutible responsabilidad en las motivaciones del suceso. Por el centra, la

figura de Mellan Git, abanderando él Partido Gallego Independiente, parece movilizar una considerable

fuerza. Meilán Gil es hombre respetado y admirado y encarna una opción maderada de tono federalista y

socialdemocracia que puede suponer Imán de muchas preferencias. El mismo acaba de desmentir ciertos

rumores sobre una posible alianza con los de Alianza, dicho sea en redundancia alusiva a la no pequeña

fuerza que en Galicia ha de tener, por supuesto, la coalición que capitanea un gallego tan resonante,

discutido y por igual admirado que denostado, como es el villalbés Fraga Iribarne. Y así, nadando en el

mar Inevitable de las siglas en uso, los gallegos miran hacia el 15 de junto, sin saber, de aquí a entonces,

qué pasará y por quienes se decidirán sus vacilantes preferencias.

Luis CAPARROS

(La Coruña)

 

< Volver