Gabriel Elorriaga Fernández     
 
 Alianza Popular.    13/06/1977.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Gabriel Elorriaga Fernández

DIPUTADO 10

Nace en El Ferrol del Caudillo, Abogado. Fue director de «La Hora», la revista Universitariá más

representativa: de los años cincuenta; jefe del Servició Nacional de Asociaciones Familiares, jefe, del Ga-

binete Técnico del Ministro de Información y Turismo (1962-69), gobernador civil de Santa Cruz de

Tenerife, jefe del Servicio de Publicaciones del Ministerio dé Trabajo. Entré sus publicaciones políticas

destacan «La vocación política» y «Democracia fuerte». SU biografío nos presenta la imagen de un

político profundamente leal af pueblo español. Luchó desde muy joven por la libertad universitaria, por la

representatividad popular, por la libertad de Prensa. Rehuyó siempre todo compromiso con la

mediocridad y la corrupción. Aceptó puestos de dificultad. Su tenacidad y entusiasmo, su enorme

vocación política, le han permitido superar todos los reveses y mantenerse, dentro del panorama político

español, como una fiaura de inconfundible perfil aperturista y democrático. Nació en El Ferrol en 1930.

Terminado: el bachiller se trasladó a Madrid para estudiar Derecho, comenzando a colaborar en las

revistas universitarias de la época. Recibió las influencias y tuvo las lecturas propias de un ambiente

definido, el de las organizaciones juveniles, Fue activo promotor de las actividades culturales

estudiantiles en el seno de aquel todopoderoso SED de los años cincuenta... Eran, por entonces, los cauces

utilizados para ensanchar los caminos de ia participación política. Durante cuatro años dirige «La Hora»,

el mejor ejemplo de publicación universitaria desde la guerra. Tras la crisis universitaria del 56, que dio

con él en la cárcel, junto a hombres de trayectoria posterior tan divergente cómo Enrique Múgica, Ruiz

Gallardón y Joaquín Garrigues, inicia una nueva andadura política. Y es en 1960 cuando conecta por

primera vez con Fraga Iribarne; encuentro que condicionará, en adelante, su trayectoria política. Su

colaboración comienza en la Delegación Nacional de Asociaciones, continúa en el Ministerio de In-

formación y Turismo y culminaba en Reforma Democrática. Abogado y periodista, Gabriel Elorriaga es

hoy presidente de Reforma Democrática de Madrid y del Club Convergencia. Esto casado y tiene tres

hijos. Nuestra primera pregunta parece obligada:

—¿Por qué se adhirió a Alianza Popular?

—Porque nos pareció muy oportuno el acuerdo con los restantes grupos qué lo forman, tanto por razones

prácticas de conveniencia electoral como por razones de fondo, dado que el programa reformista había

sido casi totalmente aceptado por tocios los grupos integrantes de Alianza Popular.

—Si es elegido diputado, ¿cuál será su aciuaciórt?

—En vísperas de !as elecciones es difícil pronosticar cuál será la trayectoria de cada una, pues en gran

parte está condicionada a los resultados de los comicios. De cualquier forma, me propongo seguir

adelante en mi dedicación política, sea cual sea el terreno en que pueda desarrollarse, con una mentalidad

de reforma y adaptación de las leyes e instituciones que supongan cualquier tipo de desfasarme nto entre

la realidad social y las formas políticas. Al igual que todos los hombres de Alianza Popular, arrimaré el

hombro a toda empresa que signifique elevar ei nivel de bienestar de nuestro país y defender la integridad

política.

—En Alianza Papular se habla de reformas" ¿ Por qué, entonces, los hombres de Alianza que tuvieron

responsabilidades en el Gobierno del régimen anterior carecían de este afán reformador?

—Para reformar es preciso tener experiencia. Los hombres a tos que usted se refiere han demostrado

mucha competencia en aquellos objetivos de cambio. Es indudable que las únicas reformas que se

hicieron durante el Gobierno anterior fueron llevadas a cabo por hombres que hoy militan en Alianza

Popular Se dice que Alianza Popular es continuista, pero no es asi. Se comenta también que los

seguidores y simpatizantes de A. P. son gente madura y tampoco es cierto... Los mítines que nuestro

partido organiza están llenos de gente joven. Lo que sucede es que el pueblo español es muy observador y

se fija más en las cuestiones de honor, de moral, que en, las, de ideología.

—Hablemos del futuro, señor Elorriaga. ¿Lo ve con optimismo?,

—Yo espero que tras las elecciones, las cosas mejoren. Y confio en que así será, pues habrá unas fuerzas

políticas de gran responsabilidad. Siempre será más fácil plantear el futuro con fuerzas sólidas y

responsables que con partidos que, en definitiva, no ofrecen seguridad de ningún tipo. Por otra parte, se

tendrán que afrontar problemas que hasta ahora se han ido soslayando, como !a acuciante cuestión

económica. Ante problemas de la importancia de una reforma constitucional se van a deshacer como

azucarillos en e) a g u a muchas configuraciones políticos puramente coyunturoles.

—¿Se está refiriendo a la Unión de Centro Democrático?

—En efecto, ya que U0E se basa en el acuerdo de continuar la presencia en el pueblo de personas poco

acreditadas. En cambio, se consolidarán las fuerzas políticas a las que antes me he referido y seguirán

operando en España por muchos años. Tengo la impresión de que por el tono que está cobrando su

campaña, Alianza Popular será una de ellas, pues va a encajar en su seno los sentimientos y aspiraciones

de un importante sector de ia sociedad española. Su línea, que se puede denominar de centro-derecha,

agrupa con facilidad a las grandes clases medias de un país, en ei que éstas representan a la mayoría.

Alianza Popular es moderación. Ha habido un intento de confundir a esa gran clase moderada d«l país,.

operación que se intentó camuflar con el nombre de Centro Democrático. Personas poco informadas

pueden creer que moderación es defender la prolongación del actual Gobierno. Pero yo creo que los

tremendos errores del actual Gobierno y su predisposición a claudicar en la izquierda han hecho ver a los

españoles que nunca se da una garantía de moderación, sino como posible «caballo de Troya», utilizado

por unos huéspedes cuya ideología no es fácil suponer, como no lo es adivinar a dónde nos van a llevar.

Gabriel Elorriaga, luchador infatigable. Su personalidad política, inmaculada en su prestigio, es una gran

esperanza en momentos cruciales de la vida política española.

 

< Volver